Crisis política y acusaciones sin pruebas: la estrategia oficial para deslegitimar las denuncias de Spagnuolo en medio de tensiones internas y turbulencias electorales

Intentan mostrar tranquilidad mientras sopesan si denunciar al ex titular de ANDIS, como quiere Milei, o actuar con cautela, como había deslizado Francos. El audio de Karina Milei los indignó, pero festejan que pueden seguir corriendo el foco del escándalo.

Política30 de agosto de 2025 PeriodismoyPunto

Las autoridades de Casa Rosada mantienen una postura firme y escéptica frente a las recientes acusaciones presentadas por Diego Spagnuolo en la causa que investiga presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Aseguran que el exfuncionario no cuenta con pruebas que respalden sus declaraciones y consideran que sus afirmaciones, tanto en los audios como en posibles futuras declaraciones judiciales, carecen de valor jurídico.

Un asesor del Ejecutivo expresó que, jurídicamente, las declaraciones sin pruebas no tienen peso y que, en su opinión, todo lo mencionado por Spagnuolo es “absolutamente falso”. En Balcarce 50 se mostraron categóricos en descartar la veracidad de las grabaciones, señalando que el entorno oficial no les atribuye credibilidad alguna al delator involuntario.

En un nivel más interno, fuentes cercanas a los dirigentes de Juntos por el Cambio, específicamente del sector liderado por Javier Milei, describieron a Spagnuolo como un “mentiroso enojado” y señalaron que varias de sus afirmaciones contienen inconsistencias y falsedades, incluso en aquellos fragmentos donde no se refiere directamente a las coimas. Según estos interlocutores, el exfuncionario habría inventado conversaciones y hechos relacionados con ministros y leyes que no ocurrieron.

Esta estrategia oficial de negación y deslegitimación se enmarca en la línea adoptada por la conducción de Milei, que busca minimizar el impacto de las acusaciones y mantener la calma en un contexto político y económico convulsionado. La postura responde a una intención de fortalecer la imagen de estabilidad y control ante la crisis, en medio de un escenario de alta tensión en la escena política nacional.

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El escenario político se encuentra marcado por una serie de tensiones internas y fluctuaciones en la comunicación oficial, en medio de un contexto de fuerte turbulencia y enfrentamientos que evidencian la complejidad del momento. Tras el episodio de los piedrazos en una recorrida de campaña por el conurbano, el presidente Javier Milei intentó transmitir un mensaje de entereza a través de un mensaje difundido a sus ministros, en un intento por mantener la calma en medio del caos. Posteriormente, funcionarios y referentes del oficialismo, como Manuel Adorni y Santiago Oría, optaron por declaraciones en modo de calma, difundidas vía X, en las que aseguraron que estaban “ilesos” y acompañaron sus palabras con imágenes del Presidente en la Casa Rosada.

Más allá del discurso, las novedades en torno a la causa judicial encabezada por el juez Sebastián Casanello y el fiscal Franco Picardi han sido escasas. El Gobierno trabaja por minimizar la importancia de las declaraciones de Spagnuolo y prevenir posibles denuncias oficiales en su contra, mientras circulan versiones contradictorias acerca de si se preparan o no acciones legales en su contra. Fuentes cercanas al Ejecutivo, como publicó Infobae, indicaban que la opción de presentar una denuncia era considerada con firmeza, aunque otros actores aseguraban que esa no era la estrategia.

El miércoles, en medio de la caravana en Lomas de Zamora, Milei afirmó a la prensa que se llevaría a la Justicia a su ex amigo Spagnuolo, una declaración que generó incertidumbre sobre los pasos futuros del oficialismo. Sin embargo, con el transcurso de las horas, en los círculos cercanos al Gobierno se relativizó la decisión, y ayer volvieron a surgir dudas sobre si finalmente se concretaría alguna denuncia formal.

Estas idas y vueltas reflejan las dudas y la crisis interna que atraviesa el oficialismo, en un momento en que el escenario preelectoral se complica, especialmente tras la fallida difusión de la criptomoneda $LIBRA por parte de Milei, cuyo episodio fue ampliamente explicado por el propio Presidente. En aquella ocasión, el mandatario salió a defender públicamente su actuación. En contraste, en esta oportunidad, los miembros de la cúpula y el vocero Manuel Adorni optaron por el silencio durante varios días, y luego negaron cualquier vínculo con las acusaciones, sin ofrecer detalles ni responder preguntas.

En medio de esta incertidumbre, el Gobierno logró, al menos, un resquicio de unidad en medio del caos: las distintas facciones del espacio libertario, enfrentadas en diversas ocasiones, lograron unirse en las últimas horas. La difusión de una grabación de la voz de Karina Milei en una reunión privada sirvió como catalizador. Aunque en el audio no se escuchan declaraciones particularmente polémicas ni relacionadas directamente con la gestión de la ANDIS, la publicación y difusión del mismo permitió que los sectores enfrentados —como las Fuerzas del Cielo y los dirigentes “menemistas”— salieran a defenderla en bloque, en un intento de contener la tensión interna y mantener cierta cohesión en un momento de alta presión política.

     

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