Emerenciano y los Sena: Condenas, condiciones de salud, contactos restringidos y la lucha por la prisión domiciliaria en medio del caso Cecilia Strzyzowski

A tres meses de la condena a perpetua por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, sostienen su inocencia y buscan la prisión domiciliaria. Además, la carta que el ex dirigente social escribió a Infobae.
Actualidad09 de mayo de 2026 PeriodismoyPunto

A tres meses de recibir una condena a prisión perpetua por el femicidio de Cecilia Strzyzowski, los acusados mantienen su postura de inocencia y buscan acceder a la prisión domiciliaria. En medio de este escenario, ha trascendido una carta escrita por uno de los ex dirigentes sociales, en la que se refiere a su situación personal y política.

Según información recabada por Infobae, tras la autorización judicial para su revinculación, los Sena pueden mantener contacto cada 15 días y comunicarse diariamente mediante un teléfono "win" proporcionado por el servicio penitenciario provincial. Las llamadas son monitoreadas y registradas en un acta, en un intento por controlar las comunicaciones entre ellos.

Los detenidos están alojados en instalaciones distintas: Acuña permanece en la Alcaidía de Mujeres del barrio Don Santiago, mientras que Emerenciano se encuentra en el Pabellón 5 del Complejo Penitenciario I de Resistencia, en Villa Barberán, donde comparte celda con César y otro dirigente social, Carlos Barraza.

Un aspecto que llama la atención dentro del entorno familiar y judicial es el silencio de César. Quienes lo conocen aseguran que se muestra muy reservado y que, incluso en las visitas con sus padres, no habla del incidente ocurrido el 2 de junio de 2023 en la casa de Santa María de Oro 1400. Según reveló Marcela Acuña en una entrevista en noviembre de 2025, el acusado solo se enteró de detalles del caso en las audiencias probatorias, lo que indica un posible distanciamiento o estrategia de reserva en su comunicación y actitud. La situación continúa siendo tensa y llena de incógnitas en medio de un proceso judicial que aún busca esclarecer la verdad.

Después de más de dos años en prisión, Marcela y Emerenciano buscan acceder a la prisión domiciliaria, un pedido que fue presentado durante el debate oral y que finalmente fue rechazado por las autoridades. La solicitud se fundamenta en razones de salud, ya que ambos detenidos presentan complicaciones médicas desde su ingreso al sistema penitenciario. En particular, Emerenciano, quien fuera dirigente social, denuncia padecer hipertensión, diabetes, cáncer de colon y haber superado recientemente un cuadro de COVID-19.

En una carta pública, Emerenciano expresó su situación: “Estoy peleando por mi vida y parte de esa lucha es solicitar la domiciliaria. Las condiciones generales de la prisión son un desastre. Si no fuera por la ayuda que recibo desde afuera, ya estaría muerto”. La solicitud y las declaraciones reflejan las difíciles condiciones que enfrentan los detenidos y generan cuestionamientos sobre las condiciones del sistema penitenciario en la región.

En los últimos días, el ex líder piquetero Emerenciano, actualmente recluido en una unidad penitenciaria de Resistencia, presentó un hábeas corpus ante la jueza Dolly Fernández, titular de la Cámara Segunda en lo Criminal de Resistencia. El escrito, redactado a mano, invoca la Ley 23.098 y denuncia “violaciones recurrentes” a sus derechos constitucionales de acceso a la educación intramuros y al trabajo, derechos protegidos por la Ley 24.660 de Ejecución Penal.

En su escrito, Emerenciano detalla que lleva más de dos años solicitando el acceso a estos derechos sin recibir respuesta por parte de las autoridades penitenciarias. Además, cuestiona las modificaciones en su dieta, señalando que los cambios en la alimentación han afectado su salud, tanto en calidad como en cantidad de las raciones recibidas.

El entorno del ex líder apunta a un impacto emocional tras el juicio que enfrenta. Según allegados, Emerenciano habría quedado afectado anímicamente, al sostener que esperaba conocer la verdad y obtener su libertad. Se autodefine como preso político y sostiene que no existen pruebas en su contra que justifiquen su detención.

Una figura clave en su entorno es Nancy González, ex directora de la Biblioteca Popular N.º 2 del ex barrio Emerenciano, actualmente empleada en la Biblioteca Pública Central de Resistencia. Nancy ha sido una presencia constante en su proceso judicial: asistiendo a todas las audiencias, visitándolo dos veces por semana y compartiendo un domingo al mes en horario extendido. Además, mantienen contacto telefónico diario. Su apoyo incluye el suministro de medicación, alimentos y libros, además de gestionar oportunidades educativas y laborales dentro del penal. Entre sus proyectos conjuntos, Nancy está tramitando el título secundario de Emerenciano para que pueda iniciar estudios en la Universidad Nacional del Nordeste, con la intención de cursar en conjunto.

En marzo pasado, Nancy González también fue noticia en portales chaqueños tras un conflicto relacionado con su salida de la Biblioteca Popular del ex barrio Emerenciano. La ex directora denunció que fue víctima de una “maniobra” destinada a desplazarla del cargo que ocupaba desde hace diez años, y que sufrió agresiones físicas durante el procedimiento. Asimismo, realizó denuncias penales y presentó recursos ante organismos de Derechos Humanos en busca de justicia.

Medios locales ofrecen una versión distinta del incidente ocurrido en el establecimiento educativo, señalando que González se habría atrincherado en el edificio, impidiendo el ingreso de docentes, lo que motivó la intervención de la policía y de la Fiscalía N°10.

Por otro lado, en relación a su vínculo con el ex dirigente social, la mujer evitó ofrecer una definición concreta. “No quiero ponerle un rótulo a nuestra relación”, expresó. Además, afirmó: “Hoy por hoy soy la única persona que lo acompaña. Soy su sostén. Estoy peleando por su domiciliaria y, si eso se concreta, lo traeré a vivir conmigo. Soy una mujer soltera y él es un hombre muy bueno y cariñoso”.

En cuanto a Marcela, la visita más frecuente es la de su hermana Patricia Acuña, quien también se ocupa de visitar a su sobrino. Al igual que Sena, solicitó ejercer su derecho de acceder a la educación en el interior del establecimiento y alegó problemas de salud. Recientemente, fue trasladada para realizarse una resonancia magnética, la cual no pudo concretarse debido a cuestiones relacionadas con su obra social.

Fuentes cercanas a la familia informaron que Marcela está al tanto de la relación entre Emerenciano y Nancy. “La tomó bien. ¿Sabés por qué? Porque Nancy también le lleva cosas al hijo, como libros y comida... Además, cuida a Emerenciano. El año pasado le pagó la vacuna contra el dengue”, señalaron.

En el plano judicial, Acuña fue la única que modificó su representación legal. Durante el proceso, estuvo asistida por la defensora oficial Celeste Ojeda. Sin embargo, en las últimas semanas, asumieron la defensa Patricia Samantha Di Benedetto y Guido Borelli. Emerenciano continúa siendo asistido por Ricardo Osuna, mientras que César cuenta con la representación de Gabriela Tomljenovic.

Asimismo, una preocupación que comparten sus allegados es el estado de salud mental de su hijo. Según Marcela, César no estaría recibiendo atención psicológica en la cárcel. Durante el juicio, su abogada solicitó una evaluación especializada de su condición, ya que César tomaba medicación y había recibido atención en salud mental en el Hospital Perrando, pero no se realizó un seguimiento ni se contó con su historia clínica.

Tras la sentencia, las partes involucradas presentaron un recurso de casación ante el Superior Tribunal de Justicia de la provincia de Chaco, el cual se encuentra actualmente en trámite.

Información de Infobae

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