
Editorial de Luis Gasulla.
Alejandro Cabrera
Edmundo González Urrutia ganó. No hay dudas. Salvo que el señor que está usurpando el Palacio de Miraflores, Nicolás Maduro, muestre las actas que no quieren mostrar, porque simplemente no están. No hay papeles que indiquen que el régimen debería seguir al menos constitucionalmente.
Por eso el baño de sangre prometido comenzó. Sin embargo, el dictador está acorralado porque ya no tiene legitimidad de las urnas ni de la gente. Solamente le queda la el poder coercitivo que radica en el control de las fuerzas armadas, por eso este golpe de estado, además de palaciego es militar. Mirá el resto en el video.







