Jue. Jun 24th, 2021

Pablo Biró se quedó afuera de la gira europea de Alberto Fernández y apretó con medidas extremas

El enojo de jefe de APLA por el viaje a Europa. Además, la pelea por la paritaria de los aeronáuticos. También, la gira por Europa, la flota de aviones presidenciales y más del patrimonio de “El señor de los cielos” y su familia.

El viaje y gira oficial por Europa del presidente Alberto Fernández generó malestar en la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) y, sobre todo, con su secretario general, el comandante Pablo Biró, “El señor de los Cielos”. El problema radicó en que la dirección de Aerolíneas Argentinas seleccionó a los pilotos, más precisamente a dos, para que acompañasen al presidente de la Nación y su comitiva por la gira europea. Y claro, ninguno pertenecía a la dirección del gremio; o, mejor dicho, no eran militantes y del núcleo cercano de Biró, quien los selecciona a dedo; como ya te contamos.

Gustavo Katsuo Yamaguchi, junto a militantes de APLA, en uno de los tantos paros que realizaron durante el gobierno anterior.

El titular de APLA presionó lo suficiente y logró cambiar a uno de los dos comandantes por uno de una lista armada por el gremio, o sea, por él personalmente. Al otro no lo podía tocar, ya que era el comandante Gustavo García Lemos, gerente de operaciones de la compañía. De esta manera, introdujo a Gustavo Katsuo Yamaguchi, quien fuese el presidente de la junta electoral en las últimas elecciones APLA; elegido y puesto por Biró a dedo. Asimismo, tuvo varios cargos en comisiones directivas anteriores. A los amigos todo; el resto son “carneros”. En realidad, Biró introduce a Yamaguchi y Villar es cambiado por Quesada. De esta manera, viajaron tres comandantes y no dos, como originalmente estaba planeado.

Acto seguido, Biró les indicó a todos los pilotos que no acepten viajes especiales, porque los debe autorizar el gremio primero. Al parecer, las decisiones de la empresa estatal tienen que pasar y ser aprobadas por él, quien no parece empleado, sino dueño de Aerolíneas Argentinas.

la lista original de la tripulación confeccionada por Aerolíneas Argentinas. Derecha: la lista modificada por Pablo Biró

Biró tiene dos fuentes laborales: como comandante del área de internacional de la aerolínea de bandera y como secretario general de APLA. Por su primer trabajo, percibe unos $450 mil. Por el segundo, algunas fuentes aseguran que cobra un sueldo idéntico y, otros, la mitad de lo que percibe por la empresa estatal. Nada despreciable, más si tenemos en cuenta que, tras la última actualización, que será en siete tramos, el Salario Mínimo Vital y Móvil es de $24.408 a mayo de 2021 y alcanzará la suma de $29.160 en febrero de 2022.

Por otro lado, parte de su sueldo de APLA lo cobró por la Asistencia de Emergencia al Trabajo y Producción (ATP). A su remuneración de la empresa estatal Aerolíneas Argentinas hay que sumarle la mitad que aportó también el Estado para abonarle el salario de secretario general de APLA. En resumen, un sueldo y medio pagado por todos nosotros. Otro dato para agregar es que, desde el 2010, que APLA no presenta un balance.

Comenzó la pelea por las paritarias

Pero no es por lo único que presiona Pablo Biró. Los gremios aeronáuticos iniciaron una dura ofensiva para obtener un incremento salarial, con un piso del 40/45%, a cuenta de la paritaria 2020, que todavía continúa abierta con Aerolíneas Argentinas.

El 10 de mayo de 2021 APLA publicó un comunicado en su sitio, en donde expresa: “Las mismas (las propuestas) fueron rechazadas categóricamente por no guardar relación alguna con la pérdida de poder adquisitivo registrada, ni con la inflación proyectada para los próximos meses, y por no reconocer la deuda salarial por la paritaria anterior no concluida”. El 11 de mayo de 2021, solo un día después de que los sindicatos aeronáuticos rechazaran la propuesta de la empresa estatal, la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), gremio de los controladores, anunció medidas de fuerza, que comenzaron el viernes 14 de mayo. ATEPSA negocia sus condicionales laborales y paritarias salariales con la Empresa Argentina de Navegación Aérea Sociedad del Estado (EANA SE), pero tiene vínculos muy cercanos, sobre todo políticos, con otro de los gremios fuertes del sector, la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA), comandada por Ricardo Cirielli, también muy cercano a Biró.

Los gremios aeronáuticos solicitaron que se contemplara la inflación de 2020 y las expectativas para el 2021. La gran mayoría de los economistas pronostican un piso del 40% de inflación anual, mientras otros creen que rondará el 50%. Muy lejos de la realidad del país y de la empresa estatal.

Aerolíneas Argentinas atraviesa uno de los peores momentos de sus 71 años de historia. Lo confirmó el mismo Pablo Ceriani, presidente de la empresa estatal, en una comunicación interna.

Sobre la situación actual, Ceriani precisó que la realidad es que hoy la demanda general de nuestros servicios es de aproximadamente un 20% de la oferta potencial de nuestra estructura empresarial.

Acerca de los próximos meses de la compañía, Ceriani expresó: “Lo que debemos esperar para los próximos meses es un escenario aún más duro: el mercado se ha derrumbado en todas nuestras redes, la demanda está destruida, nuestro nivel de reservas y emisiones de pasajes está cayendo estrepitosamente y las distintas restricciones sanitarias nos obligan todos los días a ajustar nuestra operación”.

También se expresó sobre el futuro de Aerolíneas Argentinas: “Estamos frente a un contexto extremadamente complicado para todos los argentinos y argentinas y, al igual que el año pasado, resulta un esfuerzo enorme para el Estado Nacional el sostenimiento de la compañía en este contexto. […] que Aerolíneas Argentinas supere esta tormenta, cuyo impacto final aún desconocemos”.

El tono de la carta de Ceriani está situado en el polo opuesto al de la épica de los viajes a Rusia y a China. Algunos gremios, entre ellos APLA, creen que la carta solo fue una maniobra para la oferta de la paritaria. La verdad es que la realidad quedó al desnudo.

En 2020, Aerolíneas Argentinas prácticamente no operó. Enero y febrero fueron los únicos meses “normales” para la empresa estatal. Recién a partir de julio retornaron algunos vuelos internacionales y en octubre autorizaron los de cabotaje; pero ciertamente fue a partir de la reapertura de diciembre que repuntó un poco. En el año de la Pandemia, el Tesoro le envió $45.076 millones, unos USD 640 millones. Para tomar dimensión de la cifra, el año pasado la línea aérea Iberia compró Air Europa en USD 600 millones. Según varios expertos consultados, Aerolíneas Argentinas pierde más cuando vuela, que cuando no lo hace. Y a los datos nos remitimos: los “vuelos de la esperanza” cuestan el triple que un courier, alrededor de USD 400 mil cada uno.

APLA y otros gremios aeronáuticos solo le pidieron a Ceriani “comprometerse con la búsqueda de soluciones”. ¿Se animará APLA, conducido por Pablo Biró a tomar medidas de fuerza contra Aerolíneas Argentinas y, por ende, contra este gobierno? Los datos muestran que nunca lo hizo y que, si fuese otro el gobierno de turno, ya lo habría hecho.

La gira por Europa

El presidente de la Nación, Dr. Alberto Ángel Fernández, ingresando al A330-200 de Aerolíneas Argentinas que lo llevó por la gira europea.

El A330-200 de Aerolíneas Argentinas, matrícula LV-GHQ, se disfrazó de avión presidencial durante la gira que recorrió Portugal, España, Francia, Vaticano e Italia. La tripulación estuvo compuesta por 3 pilotos (CP), 2 copilotos (FO), 1 jefe de cabina (JC), 2 comisarios de abordo (CM) y 6 auxiliares (AX). Además, 3 técnicos, 1 inspector y 1 despachante operativo. Un dato difícil de conseguir es la cantidad de funcionarios e invitados que acompañaron al presidente Fernández y fueron parte del avión de la empresa estatal, con capacidad para 270 pasajeros. Todas las fuentes consultadas respondieron que “no sabían”.

Sin embargo, entre la comitiva que acompañó al presidente de la Nación estuvieron la primera dama, Fabiola Yáñez; el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello; el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz; y el secretario de Comunicación y Prensa, Juan Pablo Biondi; el ministro de Economía, Martín Guzmán y el Canciller Felipe Solá.

El objetivo, o al menos uno importante, de la gira presidencial fue obtener apoyo en la negociación por la refinanciación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Así, Alberto Fernández buscó un poco de aire político, tras el desastre del manejo de la Pandemia, la falta de vacunas, el escándalo del vacunatorio vip, la economía que cada día está más golpeada, la inflación que no pueden controlar y, menos aún bajar, el descontento social y con las elecciones por delante.

Por esto, sorprende –o no–que fuese Solá, responsable directo de tensar las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI), tras inventar una conversación entre Alberto Fernández y con el entonces presidente electo de los Estados Unidos, Joseph Biden. Esa vez, no eligió hacerse el “boludo”.

La flota de aviones presidenciales

A mediados de marzo se anunciaba el regreso a la actividad del Tango 03, un Boeing 737-500, tras seis años de desuso. Idéntica situación que el Tango 04, otra nave que se le realizaron trabajos de mantenimiento. Por otra parte, el Tango 01, el avión que compró Carlos Saul Menen en 1992, entraría en reparaciones con un costo de USD 12 millones.

El Tango 03 fue la primera aeronave que reparó el Frente de Todos y, hasta donde se sabe, se encuentra en proceso de pruebas de vuelo. A pesar de encontrase en buenas condiciones, los trabajos demandaron varios meses, ya que se le renovó el interior y fue sometido a una revisión y mantenimiento. Según pudimos averiguar, el coste de los trabajos estaría en el orden de los USD 500 mil. Según trascendió, el presidente Fernández lo quiere destinar a que traslade a la comitiva que trabajará en el marco de las Capitales Alternas. En otras palabras, que viaje por las 24 ciudades del interior del país, mientras se aguarda al Tango 04, que se sumará a estos vuelos. Además del primer mandatario, lo acompañarán el gabinete, asesores y técnicos.

Los únicos aviones de la flota presidencial en uso son el Tango 11, un Learjet 60SE, que se le compró a la Fuerza Aérea Argentina en Estados Unidos, y el Tango 10, que se lo vio el 23 de abril de 2021 otra vez en el aeropuerto, ahora internacional, Piloto Tola de El Calafate, para dejar allí a la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner. Un remake de aquellas épocas no tan lejanas, cuando iban y volvían aviones y se trasladaban personas, muebles, dinero, facturas y diarios. Es que hay algo que tienen en común los aviones de Aerolíneas Argentinas y los de la flota presidencial: el kirchnerismo los usó y los usa como courier personal.

Más de “El Señor de los Cielos”.

El 9 de enero de 2021, periodismo y punto expuso, la fortuna de Pablo Biró. Entre sus propiedades está el imponente chalet en Balbastro al 1.500, de casi 350 metros cuadrados. A este se le suma otra propiedad en León Bloy al 300 y un campo en la localidad de Castelli de casi 28.000 hectáreas en la Provincia de Buenos Aires, valuado en USD 600.000, aproximadamente.

En noviembre 2016, al Moyano de los de los aviones se le ordenó el embargo de cuentas bancarias y de bienes. Desde 2017, tiene pendiente una ejecución de AFIP por evasión de impuestos. Como no es de extrañar, nada sucedió.

También, como te contamos en Periodismo y Punto, la esposa de Pablo Biró, Andrea Rey no posee ingresos demostrables ni actividad en la AFIP en la actualidad; aunque registró un domicilio fiscal en Condarco al 1.300, en Wilde, provincia de Buenos Aires. Sin embargo, figura en la categoría 2 de deuda. Tampoco tiene impuestos dados de alta. No está en relación de dependencia, no es monotributista y tampoco autónoma. Su único trabajo registrado fue en Aerolíneas Argentinas, como azafata (dónde si no), entre febrero de 2007 y mayo de 2010. El historial de viajes al exterior de la esposa de “El señor de los cielos” es, como mínimo, sorprendente y hasta envidiable; incluso por su marido, ya que efectuó más vuelos que él. Desde el 2000, realizó cerca de 150 viajes al exterior, casi la totalidad de ellos fueron por Aerolíneas Argentinas. Los destinos más frecuentados son: 60 viajes a Europa, 16 a Estados Unidos y 15 a Australia.

La familia de Pablo Biró también vive muy bien. Agustina Biró es empleada del Ministerio Público Fiscal de la Provincia de Buenos Aires y cobra un sueldo que ronda los $160 mil. Lo llamativo es que se encuentra en situación 3 de deuda con ARBA y tiene consumos en tarjeta de crédito de poco más de $400 mil.

Javier Biró está inscripto en el monotributo de la AFIP con el objeto de ventas cosas muebles. Además, se encuentra en situación 4 a instancia judicial por deuda con ARBA. Por otra parte, tiene cuatro vehículos registrados a su nombre. Entre ellos, una Volkswagen Transporter 2017 y un Peugeot 308 full 2016. Entre todos suman alrededor de $6 millones en rodados a nombre de su hijo.

Los hermanos de Biró no se quedan atrás. Jorge es vecino en Ituzaingó de su hermano Pablo pues es propietario de un chalet sobre la calle Balbastro. No es su única casa en ese distrito y además posee otra propiedad en Morón ubicada en Peredo al 1.400.

Jorge Biró, hermano mayor de Pablo, es empleado de LAN Argentina SA y dueño tres vehículos: un Mitsubishi Montero Turbo GLX, modelo 1988, con un valor de mercado actual de USD 8 mil. Además, un Jeep Wrangler Unlimitted 3.8, modelo 2008, valuado en la actualidad en USD 11 mil. También, un Volkswagen New Beetle 2.5, modelo 2008, con precio de mercado, hoy en día, de $819 mil del mismo año.

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