Jue. Abr 15th, 2021

Mala praxis, inacción judicial y el reclamo de una familia que ya lleva casi doce años

Por mala praxis, su hijo quedó discapacitado a los dos meses de vida. Casi doce años después, el caso no tiene sentencia firme. El testimonio de Deborah Kahan en PyP Radio.

Deborah Kahan (41) es la madre de Rocco, un niño de doce años que antes de llegar a los dos meses de vida fue víctima de mala praxis en el Sanatorio Anchorena. Ese episodio marcó un antes y un después en la vida de ambos, que junto a su familia aún siguen esperando justicia. Este lunes, la mujer habló con PeriodismoyPunto Radio (FM Cultura 97.9) y dio detalles del destrato que les propinó la obra social en el tránsito de esta fatalidad.

El caso

El 11 de mayo de 2009, Deborah se acercó al Sanatorio Anchorena para llevar a la guardia pediátrica a Rocco, que entonces tenía un mes y 28 días, para que le realizaran un control por un brote dérmico. Nada grave. Hasta que una enfermera tomó al recién nacido para extraerle sangre y, sin querer, golpeó su cabeza contra uno de los bordes de un negatoscopio. Esto le produjo a Rocco, que era un niño sano, un daño cognitivo irreversible.

De ese fatídico episodio, que casi le cuesta la vida a Rocco, pasaron ya 11 años, 10 meses y 18 días. Sin embargo, tanto él como su familia siguen esperando justicia.

¿Por qué? Si bien hace casi dos años el juez Luis Sáez condenó a la enfermera que lo golpeó y dictó sentencia contra el sanatorio perteneciente al sindicato Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), la medida quedó en suspenso luego de que los abogados de UPCN apelaran la resolución, planteando que el padecimiento de Rocco no obedece a la mala praxis de la que fue víctima sino a un problema genético.

¿Basados en qué? Tras lo ocurrido con Rocco, uno de los otros tres hijos de Deborah, tuvo problemas de aprendizaje. De eso se agarraron para apelar, con el consentimiento de la Sala M de la Cámara de Apelaciones en lo Civil.

El año pasado, la familia de Rocco presentó de manera espontánea un estudio genético que demostró que el planteo de la obra social era errado. Y esto fue avalado recientemente por el Cuerpo Médico Forense, que dictaminó que la discapacidad de Rocco no es más que la consecuencia directa de aquel golpe que recibió el 11 de mayo de 2009 en la guardia pediátrica del Sanatorio Anchorena.

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En diálogo con PyP Radio, Kahan denunció: «A pesar de que estábamos en juicio y que ellos siempre supieron que eran responsables de esto, (desde UPCN) fueron reticentes a cubrir las prestaciones básicas». «Tuvimos que hacer amparos e incidentes. Constantemente tuvimos que estar detrás de estas coberturas, a pesar de que nosotros teníamos -y tenemos- que, mes a mes, cumplir con la cuota de una prepaga carísima», agregó.

«Es algo muy triste que una familia que tiene que vivir algo así encima tenga que vivir una doble mala praxis por parte de la Justicia, que admite este tipo de abandono», lamentó la madre de Rocco, que si bien es consciente de que «no hay nada que pague lo que le hicieron» a su hijo, doce años después, aún espera un fallo que confirme lo resuelto por la justicia civil en primera instancia.

Para Deborah, el tiempo transcurrido denota una «falta de empatía» por parte de la Justicia con las víctimas. Por eso, le pidió a las camaristas Gabriela Iturbide y María Isabel Benavente que «se pongan una mano en el corazón y que de una vez fallen en favor de una víctima, que es Rocco, como si fuera su propio hijo» y les preguntó «qué les gustaría a ellas obtener para su hijo, que quedó absolutamente discapacitado, como resguardo para que pueda tener una vida digna».

La entrevista completa

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