Lun. May 16th, 2022

Movilidad jubilatoria. La ley, los aliados, el enojo de Máximo y el blooper de Iglesias

La nueva fórmula de movilidad jubilatoria, que entrará en vigencia a partir de enero de 2021, excluye a la inflación como componente de actualización de los haberes.

Tras un intenso debate, el oficialismo logró convertir en ley la nueva fórmula de movilidad jubilatoria, la cual afectará los ingresos de casi 18 millones de personas entre jubilados, pensionados y beneficiarios de asignaciones sociales, que resulta clave para el ajuste del gasto público.

La ley

La nueva fórmula de movilidad jubilatoria, que entrará en vigencia a partir de enero de 2021, excluye a la inflación como componente de actualización de los haberes, lo que mereció la crítica sostenida de Juntos por el Cambio y de Consenso Federal, como también de la izquierda. Según los opositores, con esta norma los haberes jubilatorios perderán poder adquisitivo frente al alza del costo de vida.

El texto aprobado ayer propone actualizaciones trimestrales de los haberes mediante una fórmula cuyo 50% combina la variación de los salarios según el Indec (que incluye a los trabajadores informales) y el Ripte (que mide el Ministerio de Trabajo), de ambos valores toma el mejor. El otro 50% se definirá según la variación de la recaudación tributaria que va a la ANSES, por beneficiario. El aumento resultante tendría un tope dado por la variación interanual de la recaudación total del sistema previsional, por beneficiario, aumentada en un 3%.

Los aliados

El proyecto fue aprobado con 132 votos afirmativos y 119 negativos. El bloque oficialista, presidido por Máximo Kirchner, tuvo asistencia perfecta con sus 117 legisladores presentes; para alcanzar el quórum y garantizar la mayoría en la votación necesitaba al menos 12 aliados. Finalmente, consiguió 15.

Dieron su apoyo a la iniciativa: los seis diputados del interbloque Unidad Federal para el Desarrollo, integrado por su presidente José Ramón y Pablo Ansaloni (Unidad y Equidad Federal), el rionegrino Luis Di Giacomo y los misioneros Flavia Morales, Ricardo Wellbach y Diego Sartori, del Frente de la Concordia.

A ellos se sumaron Antonio Carambia y Felipe Álvarez, de Acción Federal; los cordobeses Carlos Gutiérrez, Claudia Márquez, Paulo Cassinerio y Alejandra Vigo, que responden al gobernador Juan Schiaretti; los justicialistas Eduardo «Bali» Bucca y Andrés Zottos y la neuquina Alma Sapag (Movimiento Popular Neuquino).

Algunos de ellos justificaron su apoyo en el recinto; otros, en cambio, optaron por el silencio.

El enojo de Máximo

Desde la oposición, el jefe del interbloque Juntos por el Cambio, Mario Negri, anticipó el voto negativo de su bancada. El cordobés acusó al kirchnerismo de pecar de «cinismo» y llevó a su banca, a manera de recordatorio, una de las piedras con que se atacó al Congreso en 2017, cuando se discutió, durante el gobierno de Mauricio Macri, la última ley de movilidad jubilatoria.

«Esta piedra la traje para recordar lo que pasó hace tres años. Estoy convencido de que la democracia nunca puede ir de la mano de la violencia. Estoy convencido de que negar la violencia y hacerse aplaudir como justo es cinismo puro», disparó Negri.

Al cerrar el debate, Máximo Kirchner recogió el guante y exhibiendo las supuestas balas de goma con que las fuerzas de seguridad reprimieron las manifestaciones en diciembre de 2017, dijo: «Estas son las balas de goma que ustedes usaron. Y las muestro solamente porque ustedes trajeron las piedras. Ustedes no son resistentes, ustedes son el poder de la Argentina. Resistir, resistieron los compañeros y compañeras, afuera de la plaza en 2017».

El blooper de Iglesias

A la hora de votar, un error inesperado por parte de la oposición hizo que la Cámara baja estallara en risas.

«Dios a veces nos regala momentos especiales», dijo el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Sergio Massa, al observar el tablero con los votos finales. Y continuó: » Ustedes saben que a lo largo de todo el año he sufrido la inconducta del diputado Fernando Iglesias y Dios me acaba de regalar un momento único. Para mí que el diputado Máximo Kirchner lo convenció en el discurso porque tiene que rectificar el sentido de su voto», lanzó y expuso que el blooper del legislador de Juntos por el Cambio.

Inmediatamente, se escucharon aplausos en el Congreso y Kirchner no pudo contener la risa, aunque lo disimuló porque llevaba un barbijo.

«Le voy a decir la verdad, diputado Iglesias, -prosiguió Massa- quiero aclarar que en la misma situación está el diputado [Ruben] Manzi, que también se equivocó al votar. Pero le voy a dar primero la palabra a Iglesias para que solo rectifique el sentido de su voto».

Al tomar la palabra, Iglesias sostuvo, irónico: «Me emocionaron tantas verdades que escuché. Mi voto es negativo».

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