Jue. Oct 22nd, 2020

La historia oculta del abogado que se bajó del Operativo Venganza de CFK

En medio de la causa Dolores, Juan Pablo Alonso -defensor de Roberto Baratta- dio un paso al costado. Por qué.

El 9 de febrero del 2019, Roberto Baratta estaba ansioso por ordenarle a sus abogados defensores que salieran a instalar en los medios de comunicación que el fiscal de la Causa Cuadernos extorsionaba y apretaba testigos. Carlos Stornelli era el protagonista principal de «Extorsión», una nota publicada por Horacio Verbitsky el día anterior al llamado del detenido ex secretario de Julio de Vido a su letrado, Juan Pablo Alonso.

Como para el resto de los interesados en voltear la Causa Cuadernos, para Baratta ya estaba probado que existía una asociación ilícita para delinquir dirigida por la AFI macrista, jueces y fiscales de Comodoro Py y el periodismo cómplice.

Conversación entre Baratta y su ex abogado Alonso

Sin embargo, en las escuchas legales que forman parte de la causa Puf -cuyo objetivo era destruir la causa Cuadernos- aparecen mencionados más de media docena de periodistas más interesados en reproducir mentiras, instalar falsas noticias que en informar. Son los difusores de la «opereta».

Ese 8 de febrero, los presos ya sabían que sería un día inolvidable. La nota de El Cohete a la Luna estaba por ser subida a la web. Baratta despertó a su mujer con las impactantes noticias. A las 9 ya había leído, desde la cárcel, la “informeta” de Verbitsky. Su mujer no estaba tan interesada y prefirió seguir durmiendo: “A las 6 de la mañana ya me lo mandó Lali”, le dijo con poco entusiasmo. Se refería a Alessandra Minnicelli, la mujer de De Vido.

Al día siguiente, Baratta habló con su abogado Juan Pablo Alonso y le preguntó si había hablado con Maximiliano Rusconi, mientras que le ordenaba que se juntara con Mariano Silvestroni y con Carlos Beraldi para “hacer algo rápido, urgente”.

Rusconi fue el encargado, semanas atrás, de difundir la falsa noticia de la supuesta confesión del motorman de la Tragedia de Once sobre los frenos con el objetivo de inculpar a Juan Pablo Schiavi de la causa. Llegó a pedirle al Presidente de la Nación que revise sentencias judiciales. Si lo hiciese se terminaría la división de poderes en la Argentina.

“Todos tienen que jugar, salvo Maloney que es amigo de ese tipo –por Stornelli”. Alonso dudó y contestó: “Hablé con Ubeira, pero sólo en cuestión de solidaridad”. “Me parece perfecto la solidaridad, pero los que estamos presos no son vos ni él. Te estoy diciendo lo que deben hacer. Tienen que hacer una acción conjunta, política”, respondió Baratta. Alonso no sabía qué contestarle.

“Bueno me inmolo yo, pero si me inmolo yo, que se agarren todos” amenaza Baratta a su abogado. “Pero lo que tenemos que hacer es conseguir un hecho concreto”, le intentó explicar Alonso. “Pero es un fiscal corrupto, que te agarró en el pasillo y te dijo a vos: “¡Que Baratta hable!” y si yo si salgo hablo, y cagaron todos, todos, y no hablo ni de Cristina ni de De Vido, de todos”. “No sé a qué te referis”, le contestó Alonso al punto del hartazgo.

Por estas cuestiones, el letrado terminaría dando un paso al costado. Lo reemplazarían Alejandro Rúa y Graciana Peñafort, con una defensa más política que técnica. El Puf estaba en marcha. Era el argumento que le faltaba a Cristina Kirchner para construir su Sinceramente. en el que aseguraría que todos eran «presos políticos» y víctimas del lawfare.

No todos los abogados de los ex funcionarios detenidos por causas de corrupción quisieron sumarse al Operativo Mugre.

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1 thought on “La historia oculta del abogado que se bajó del Operativo Venganza de CFK

  1. Retomando la teoría de POPE q esgrimiera Cagnacci el 20/09 ppdo, (no he tenido tiempo para ahondar en ella) pero supongo q POPE aclarará serían necesarios unos pocos cms de frente p lograr el objetivo, no ? Bien, creo «no es el caso». Además esto demuestra q todas las fortunas q acumularon los susodichos «funcionarios» sólo pudieron haberse logrado con el beneplácito «Superior» al q debemos tenerle «un poquito de miedo». El otro problema es: -parece ser q, para ser «abogado» en este país ni siquiera se necesitan unos pocos «cms de frente», basta con ser o parecer «un poquito pelot…» PUAGG !!!

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