Lun. Nov 30th, 2020

Espionaje ilegal. La ex agente que dijo haber hecho trabajos para Caamaño se negó a responder preguntas

Daiana Baldasarre, quien integró el grupo Super Mario Bros y llegó a trabajar para la intervención de la AFI, se remitió a su anterior declaración. Qué dijo entonces.

En un nuevo capítulo de la ronda de indagatorias dispuesta por el juez federal Juan Pablo Augé en la causa por presunto espionaje ilegal, la ex agente Daiana «Buki» Baldasarre se negó hoy responder preguntas y ratificó la declaración que le tomó el ex juez del caso, Federico Villena, el pasado 1° de julio. A la ex espía se le imputa haber participado de supuestas maniobras de inteligencia ilegal contra Graciela Camaño, Luis Barrionuevo, Horacio Rodríguez Larreta, Diego Santilli, Hugo Alconada Mon, Florencia Macri y su pareja Salvatore Pica, entre otros.

Vendedora independiente de productos de limpieza, Baldasarre llegó a la AFI de la mano del policía y entonces agente Jorge «El Turco» Sáez, quien fue compañero de primaria de su padre, casi sin proponérselo. Tras haber sido despedida del local de ropa interior Brass and Party ubicado en el shopping Factory Parque Brown, su padre le acercó a Sáez su currículum con la intención de que la hiciera ingresar a la Policía de la Ciudad. A partir de «mayo o junio» de 2018, el Turco empezó a darle tareas «en negro». Y el 31 de enero de 2019 terminó siendo contratada por «Presidencia».

«El trabajo consistía en que, por ejemplo, me mandaban a un lugar, tenía que avisar cuando llegaba y una vez en el lugar tenía que identificar algún auto, con el número de patente que me daban. En una oportunidad tuve que identificar el auto de Ramona y Durazno (NdR: Camaño y Barrionuevo), pero yo no sabía quienes eran estas personas. Les ponía apodos a todos. No hacía seguimientos, tenía que pararme en algún lugar o sentarme a tomar algo en algún café con alguno de ellos, donde había alguna persona que ellos estaban vigilando», comentó sobre su labor ante el juez Villena.

Y abundó: «En una oportunidad, tuve que ir a un club donde había canchas de tenis. Creo que era en Vicente López. Fui con Goyo y Champi. Nos sentamos en una mesa del buffet de ese club, yo estaba de espalda y ellos quedaban de frente al vidrio que daba a una cancha donde estaban jugando dos personas al tenis. Nombraban a uno de ellos como que era un ‘tano’ importante. Salvatore. Pero yo no sabía quien era, para mí era una persona X. Ahí fuimos por orden de Alan Ruiz, que dio la orden a Jorge Sáez».

En este sentido, Baldasarre comentó: «Todo esto lo hice como changas antes de entrar efectivamente como personal en la AFI». Y detalló: «Por estos trabajos me pagaban en efectivo en un sobre. Aproximadamente $ 10.000, por ir varias veces a hacer diferentes cosas». Y aclaró: «Hasta ese momento no conocía a Alan Ruiz. Lo conocí cuando ingresé en AFI. Hice cuatro cursos en la ENI de: contrainteligencia, sociología, vista paralela y otro que no me acuerdo, porque no tenía mucho trabajo. Allí mi jefe era Alan Ruiz, que me puso a trabajar en una oficina haciendo tareas administrativas».

Durante su primera indagatoria, la ex agente también resaltó: «Siempre me decían que mientras menos sepa mejor. La frase que usaban todos ahí era ‘no hay necesidad de saber'» y contó que «en el mes de septiembre de 2019, Alan Ruiz nos dijo que se iba a una reunión y nunca más lo vi ni volvió al lugar para nada». «Un tiempo antes de eso, sacaron todos los discos rígidos de las computadoras, razón por la cual no pudimos usar más computadoras. Ni siquiera internet. Después de las elecciones de octubre, y ya con el nuevo director Jorge Domínguez, colocaron nuevos discos rígidos», agregó.

Para Caamaño

A partir de entonces, Baldasarre dijo: «Comenzamos a buscar fuentes abiertas sobre información de trata, narcotráfico y tráfico de armas. Toda esta información se colocó en un CD, se hizo una presentación a (la actual interventora de la AFI) Cristina Caamaño Paiz y se le entregó una copia». No fue la única presentación para la ex fiscal. «En otra oportunidad también hicimos un trabajo para ella y se lo entregamos a su director, que era Esteban Carella. Le gustó nuestro trabajo, pero nos dijo que iba a pasar a otro sector. Yo estaba contratada y no me renovaron el contrato».

«Trabajé hasta 31 de enero de este año. Ese día yo volvía de mis vacaciones y no pude entrar porque no me tomó la huella. El de seguridad me dijo que estaba en el listado de los que ya no podían ingresar. Cuando reclamé el pago del aguinaldo y vacaciones proporcionales que me debían, me hicieron firmar un papel donde decía que no se me renovaba el contrato», concluyó su relató Buki sobre su paso por la AFI.

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