Sáb. Sep 26th, 2020

El día que el locuaz Eduardo Valdés se quedó sin respuestas

Uno de los artífices del Operativo Puf no pudo responder su accionar en operaciones mediáticas y judiciales. Otra vez, acusó a un periodista de espía.

Los que lo conocen aseguran que Eduardo Valdés no es un mal tipo. Sus actos no lo demuestran. Compró el «pescado podrido» y lo devoró con devoción. Es uno de los artífices de uno de los capítulos más oscuros de la democracia argentina reciente: El operativo Puf. Una maniobra para destruir la causa judicial Cuadernos que provocó sentar, por primera vez en la historia, a la Patria Contratista en el banquillo de los acusados a dar explicaciones. Es uno de los trabajó el acercamiento entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Le pagaron con una diputación y colocar a su hijo en la lista de legisladores porteños. En la legislatura porteña no se le conocen grandes méritos más allá de declarar a «los trabajadores caninos» como servicio esencial.

El 28 de mayo de 2019 en el programa Liberman en Línea del cual formo parte, Valdés fue consultado por los famosos audios con Juan Pablo Schiavi y el famoso «Stornelli Bonadío se van a la concha de su madre» efectuados semanas antes de que un supuesto chacarero se presentase en Dolores a denunciar una extorsión por parte de Marcelo D´alessio.

Esa mañana en Radio Late, Valdés, se quedó sin palabras. Ante una publicación del diario Clarín basada en un capítulo de Érase una vez en Argentina, mi último libro, el diputado nacional salió a acusar al colega Daniel Santoro de todo tipo de infamias y a este periodista de ser una suerte de espía. Su valentía tuitera discreta de su falta de argumentación en una nota periodística en la que su interlocutor está informado pues leyó la causa judicial de Dolores de punta a punta.

Aquí la desgrabación de la entrevista con Valdés, el hombre que no siempre es locuaz…

El 27 de febrero de 2019, Eduardo Valdés se presentó espontáneamente a aclarar el tema de sus dichos sobre Puf es Puf ante el fiscal Jorge Di Lello. A esa altura, Elisa Carrió había hablado públicamente de la existencia de unos sugestivos diálogos entre presos K del penal de Ezeiza realizados, previamente, a la denuncia de Pedro Etchebest en Dolores. Claudio Bonadío, antes de su muerte, era el juez que había sido sorteado para investigar la denuncia de las dirigentes de la Coalición Cívica en la que Valdés estaba seriamente comprometido. Di Lello, fiel a su estilo según los conocedores de Comodoro Py, le tomó una amable declaración al dirigente papal que se ponía a derecho haciendo el show de que quería entregar su celular confrontando con la negativa de Stornelli a presentarse ante Ramos Padilla.

– ¿Por qué se negó a entregar su celular? Le pregunto a Stornelli

– Jamás nadie me lo requirió.

Pero Valdés, tal como se demuestra en los capítulos anteriores, sabía que existían las escuchas, incluso antes que le llegasen las transcripciones a Elisa Carrió y al fiscal Stornelli. Por eso, al enterarse, comenzó a referirse al Puf Puf en sus programas radiales. Estaba creando prueba. Armando su futura coartada. Ante Di Lello, Valdés explicó que en sus visitas al penal de Ezeiza había conocido “al señor De Souza y también estaba el señor Baratta. La última vez que fui a la cárcel a ver a Schiavi fue el 29 de noviembre de 2018. Luego él me llamó dos veces por teléfono desde Ezeiza a mi celular. Creo que una vez fue el 18 de enero y la otra el 2 de febrero. En esa conversación del 18, yo hice una referencia a que “Bonadio y Stornelli PUFF” porque el 10 de enero, el periodista Carlos Pagni había denunciado en su columna del diario La Nación que el fiscal Stornelli estaba usando los servicios del Dr. Blanco Bermúdez -abogado de Jaime Stiuso- para que el detenido Campillo se transformara en colaborador, pero para que el fiscal le firmara ese caracter, la exigencia que le pedían a Campillo era que nombrara a Isidro Bounine, ex secretario privado de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner».  «Según la nota de Pagni», le dijo Valdés a Di Lello, «Bounine hablaría mal de ella, porque desde su época de secretario de la expresidenta reportaba al señor Larcher y al señor Stiuso, es decir a la SIDE,  pero el 17 de enero, ya detenido Bounine, este rechazó todo lo que Campillo le imputaba, de manera que a los funcionarios judiciales les había salido mal esa jugada que Pagni denunciaba, por lo que le dije a Schaivi “Bonadio y Stornelli PUFF”.

Ante Di Lello, Valdés dijo que Carrió había conseguido las transcripciones de las escuchas tumberas por intermedio del mismísimo D´alessio. Carrió y sus diputadas, Paula Oliveto y Mariana Zuvic, lo niegan tajantemente. “No teníamos contacto con D´alessio, estuvo una sóla vez en Exaltación de la Cruz con Lilita y a ella no le cerró el hombre a quien recibió por conocer a integrantes de la familia D´alessio que son reconocidos en la justicia” explican. A esa altura, se repetía que las escuchas eran “ilegales” y que el juez Villena había ordenado destruirlas pero que Bonadío se había opuesto. Los papeles oficiales dicen lo contrario. Fueron destruidas posteriormente al pedido del juez federal al que Villena jamás se opuso.

El hombre que había construido un museo del peronismo, en pleno barrio de Caballito, con el “90% de elementos conseguidos por cartoneros” –tal como le confesó a Perfil- aceptó una entrevista conmigo. Fue el 28 de mayo de 2019, tras el escándalo Puf. Luego de la nota no aceptó contestar más preguntas ni quiso ser entrevistado para este libro

– ¿Quien es Carlos Zelcovicz? Le pregunté en Radio Late en el programa de Martín Liberman.

– No sé quién es. Nunca me llamó Baratta por teléfono

– ¿La relación era con Juan Pablo Schiavi?

– Voy a visitar a los presos porque siento una obligación humana. Voy por la Liga de los Derechos del Hombre. Ahí están todos y estaba Baratta pero nunca me llamó del penal de Ezeiza. No sé quién es Zelcovicz. Con Schiavi hablé de Isidro Bounine. TN, en el día de ayer, pone un video del 16 de febrero que me filma Camilo Vaca Narvaja, día anterior del programa, y él me pregunta de qué vamos a hablar y yo digo: “Vamos a hablar del Operativo Puf”. El domingo 17 de febrero hablaba de las operaciones que se hacen. Eso lo inventa Jorge Lanata como si fuera un código para derrocar a un Presidente de la Nación.

– Lo que pasa es que después aparece Baratta con Zelcovicz en el que hablan de que Ramos Padilla ya picó…

– Yo no tengo nada que ver con eso.

– Pero usted dice que festejará por lo que publicará Viboresky y hace referencia que usted sería el amigo del amigo de Dios…

– Yo no soy amigo del Papa Francisco. Quiero ser amigo pero él no es amigo mío. No importa. Me encantaría ser amigo del Papa. Amigos del Papa son los que llama por teléfono desde allá. Llama a Gustavo Vera o Juan Grabois o curas villeros.

– Volviendo al tema, usted dice que está sacado de contexto pero cuando otros medios como C5N toma un audio de D´alessio que le manda a Patricia Bullrich o a Paula Oliveto Lago y arman una megacomplicidad, usted no dice nada.

– El audio que estamos hablando pongámosle fecha. El audio que dice que hablo de Viboresky es del 6 de febrero (Nota: Valdés me mintió la fecha era el 19 de enero del 2019, lo cual cambia absolutamente las cosas pues aún no había declarado Etchebest en Dolores)

– Pero no se había enterado nadie…

– Yo sí me había enterado. Ustedes no. Disculpeme.

– ¿Y usted qué relación tenía con la causa o con Etchebest?

– En el sitio de la Corte Suprema de Justicia estaba la denuncia subida. ¿Sabe cuándo se puso secreto de sumario a la causa? Cuando Elisa Carrió emitió un tuit que es posterior al allanamiento de D´alessio. Carrió ve que conozco algo más del tema. “El Cohete a la Luna” publica cuando ya lo habían allanado tres veces porque fueron impresionantes las cosas que encontró el juez en la casa del abogado. Casualmente, cuenta Paula Oliveto a Romina Manguel que al día siguiente del allanamiento lo llama desesperadamente D ´alessio y ella lo atiende. Oliveto va y le cuenta a Carrió. Oliveto me denuncia a mí, ante el fiscal Piccardi, porque la mandan. Todo eso es posterior. La doctora Salvo –abogada de Etchebest que trabaja en el Instituto Patria- que es una valiente que se animó a denunciar a los pesos pesados de Comodoro Py… Se borraron todos los abogados militantes, digo grandes abogados, que litigan en Comodoro Py. Nadie iba contra Stornelli y Bonadío. Las cosas hay que decirlas en tiempo y en su forma. No tengo nada que ver con un operativo Puf que tenga que ver con Stornelli.

– Pero si usted en el audio dice “Stornelli se va a la concha de su madre”.

– Exactamente porque no le sale la extorsión que le quiere hacer a Campillo para quebrar a Isidro Bounine. Si escucha mi programa de radio lo cuento en tiempo real. Voy siguiendo esos temas en tiempo real. Lo de Carlos Pagni fue una denuncia muy seria, no fue una cosa más. Sobre Oliveto que seguramente usted la conoce bastante, le quiero decir, que ella no sólo la menciona el chat con D´alessio sino el fiscal Bidone que dice que le pedían información sensible sobre opositores políticos. También el segundo de D´alessio, Barreiro, cuenta que tenían tres funciones: Narcotráfico con Bullrich, armado con causas con Stornelli y carpetear adversarios políticos con Carrió y Oliveto.

– A Barreiro le están dando letra para ensuciar del otro lado. Si tomamos como creíbles a estos mercenarios del espionaje estamos en problemas.

– ¿El fiscal Bidone también? Pregunta Valdés intercambiando los roles.

– El fiscal Bidone ha demostrado ser un delincuente.

– ¿Rolando Graña también? Porque presentó audios y chats en los que D´alessio le mandaba que estaba con Paula Oliveto y Elisa Carrió. Presentó un mensaje en el que estaban juntos en Exaltación de la Cruz.

– Eduardo, con todo respeto, eso no es ningún delito.

– ¡Pero Carrió dijo que no estuvo con D´alessio, que sólo lo había visto una sola vez! Miente la Doctora.

– Estuve con Ramos Padilla ocho horas, le dejé información de mi celular y algunas cosas más que comprometen a otros personajes, de hecho esas personas pasaron de ser querellantes a imputados como los ex abogados de Leonardo Fariña que falsearon, a mi entender, información. Acá hay una gran operación.

– No sé lo que usted me dice pero vi lo que pasó con la Doctora Giselle Robles.

– ¿Qué pasó? ¿Dónde vio una abogada que denuncie públicamente a un cliente de la manera que lo hizo?

– Robles se entera por alguien que declara en la causa que le estaban haciendo un seguimiento y le intentaron robar dos veces el coche. Que le habían hecho espionaje a ella y a sus hijos- (Nota al pie: hay que ser pésimo ladrón para intentar robar dos veces un auto y no conseguirlo).

– ¿Por qué no lo denunció en su momento? Me entraron a robar a mi casa y dos años después digo: “Me estuvo siguiendo D´alessio”. ¿Cómo le puedo creer a Robles?

– Como de ese tema usted sabe más que yo pero algo me puse a ver, le cuento lo que vi. Robles dice que el señor de la cochera le dice que habían ido a pedirle el auto. Pero como justo estaba con otro auto, el que le iba a robar el auto se equivocó. Era un auto que había sido de Fariña o que le había pagado sus honorarios. El señor Rodrigo González se lo quería recuperar. Esto está en la causa.

– Usted seguro leyó lo que terminó declarando Robles en su declaración ante Ramos Padilla. El juez la terminó imputando…

– ¿O sea no es verdad que Robles participó con Garavano en una reunión con Fariña para guionarlo? (Nota: a esa altura Valdés parecía el entrevistador y no sabía dónde se había metido).

– Es verdad la reunión existió pero el motivo era otro. Era aumentar la protección de una persona que la propia Robles decía, públicamente, como el 8 de abril de 2016 en una entrevista que le hago en Perfil que Fariña podía terminar como Nisman.

– ¡Pero qué raro que el Ministro se haga cargo de esto! ¡El Ministro! Después confesó que había existido la reunión y después admite que había estado dos veces con Fariña. Miren le voy a decir una cosa…

– Eduardo no le llama la atención que el abogado del hijo de Etchebest en una causa de servidumbre sea el mismo abogado actual de Lázaro Báez y hoy está imputado que es Franco Bindi.

– (Silencio) No lo sabía. ¿Cómo me dijo?

– El abogado de la familia Etchebest es el abogado de Báez…

– Pero si el abogado de Báez es el Doctor Hortel…

– Sí pero el socio es Bindi. Además Báez tiene varios abogados…

– Conozco el estudio jurídico de Hortel en La Plata

– Bueno pregúntele a Hortel con quien se mensajea y le pide la estrategia judicial, le aseguro que es a Franco Bindi, vinculado con los servicios de inteligencia.

– Escucheme una cosa… Ahí está la cosa, hay una cosa horrible que es lo que me motiva fundamentalmente en estos temas. Cuando Natacha Jaitt, por ejemplo, fue a cenar a lo de Mirtha Legrand, que me pareció horrible. Si me leen en ese momento, me sentí a las 21 horas, escribí en twitter… Mi solidaridad con Pagni, Liliana Parodi y mucha gente como Alejandro Fantino que no lo conocía pero no podía creer lo que estaba mirando. Legitimamos que los Jaitt, Fariña, Elaskar, sean personajes habituales de la televisión cuando son delincuentes. No en el caso de Jaitt que era peor, era una chica vulnerable que la usaron para decir lo que otros canallas querían que dijera. Me dio pena. No podemos acostumbrarnos a que la cloaca nos conduzca a los hombres de bien.

– También hay condenados de la política que van a programas de televisión y nos enseñan a vivir.

– Estoy a disposición y me gustan estos diálogos- concluyó sutilmente la entrevista un agobiado Valdés, acostumbrado a los periodistas más preocupados en provocar simpatías y tirarle centros para cobrárselos con pauta oficial.

Del otro lado, retumba el ensordecedor silencio. En junio del 2020, Valdés volvería a ser la voz cantante de otra singular causa judicial: Espionaje M.

Puf.

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