Sáb. Sep 26th, 2020

Santiago del Estero. Jubilado denunció abandono de persona y el intendente le armó una causa por «amenazas»

Tiene 73 años. Es hipertenso, diabético y está aislado en un albergue. No tenía asistencia médica y tuvo una charla subida de tono con el intendente del pueblo. Terminó denunciado.

En la localidad de Loreto, Santiago del Estero, vive Mario Argentino Lobos. Con sus 73 años, hipertensión, diabetes y aislado en un centro precario del pueblo, el hombre se cansó de esperar la asistencia médica y llamó al intendente José Artaza.

Pueblo chico, infierno grande. En Loreto se conocen todos. Lobos llamó a Artaza y la comunicación terminó en malos términos. PeriodismoyPunto conversó con la familia del jubilado que aún no salen de su asombro. «Reconozco mi error y lo estoy pagando” admitió a medios locales, el jubilado Mario Lobos. Había comprado materiales de construcción en un corralón en el que encontraron a dos contagiados de Covid-19 por lo que a Lobos lo aislaron. Sería el comienzo de una seguidilla de malos entendidos.

Abandono de jubilados en Santiago del Estero. Se quejó y lo denunció el intendente

Lobos, con su edad, está en el grupo de riesgo. Además tiene problemas severos de salud. Debería estar en su domicilio pero lo mandaron a un albergue en el que se siente abandonado tal como muestra el video que PeriodismoyPunto recibió de sus familiares directos.

“El viernes sufrí un pico de presión y pedí un médico, que llegó varias horas después. Al otro día amanecí mal, con 20 de presión, así que pedí la ambulancia. Recién a las 21 vinieron y seguía con la presión alta”, relató.

“Asi como estaba, decidí llamarlo al intendente para reclamarle por esta situación y pedirle atención médica, pero la conversación se fue elevando de tono y en un momento me dijo: ‘vos crees que yo te voy a bancar a vos borracho de mierda’. Ahí me saqué, imagínese en el estado en el que estaba yo, encima me insulta”, expresó Lobos.

Horas después, el hombre se enteró que, tras esa conversación telefónica, el intendente publicó en sus redes sociales que se encontraba en la seccional local radicando una denuncia en su contra por supuestas amenazas de muerte.

“Yo soy una persona grande, nunca pensé que iba a atravesar una situación asi. Estamos aquí viviendo como perros, hacinados, sin asistencia médica y cuando le reclamo, encima me denuncia”, se indignó. En Santiago del Estero, no tenés derecho a enojarte.

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