Vie. Ene 21st, 2022

Los vínculos políticos y negocios de los asesinos de Fabián Gutiérrez

Informe final de la investigación judicial sobre el asesinato de Fabián Gutiérrez.

PeriodismoyPunto publicó el pasado fin de semana la primera parte de la investigación judicial -actualizada- sobre el asesinato de Fabián Gutiérrez, ex secretario presidencial de los Kirchner. Hasta ese momento, había dos hipótesis sobre el macabro crimen: 1) fueron a robarle un tesoro de la corrupción K; 2) fue un asesinato premeditado y el dinero era una excusa. La justicia ha descartado la hipótesis que quiso instalar el poder político local y que, voceros del kirchnerismo reprodujeron, del crimen pasional. La primera hipótesis es la que sostienen Fabián Gómez y su empleado, Pedro Monzón. Mientras que la segunda la desliza, en su declaración indagatoria, el principal sospechoso: Facundo Zaeta.

Todos los involucrados caen en contradicciones y muestran una frialdad que asusta. Gómez, por ejemplo, relata que tras lo sucedido en el chalet de asesinado Fabián Gutiérrez fumó marihuana y durmió con su novia, pero que no habló de lo sucedido. «Nunca cometí un delito ni tampoco pensaba cometer un delito», se justificó. A las 12.30 le atiendió el teléfono de Monzón, su empleado, que le dice que se había olvidado un pantalón con sangre en su camioneta. Se encontraron cerca del Hostel de Misayato. Monzón llevaba el jean con la sangre de Gutiérrez en sus manos. Al día siguiente, Gómez relata cómo el oficial Miño le notifica que debía presentarse en la comisaría. Su descripción de las horas en las que estuvieron encarcelados los tres jóvenes es insólita. Según él, Zaeta hacía chistes de qué lugares del cuerpo no les habían fotografiado para peritar si se había producido una pelea con Gutiérrez.

Cuando le preguntaron a Gómez si conocía al asesinado ex secretario de los Kirchner, dijo que no pero que su madre le alquilaba un local de eventos a la hermana de Gutiérrez. En la declaración, negó que CV Calafate -la empresa concesionaria de su padre- hubiese tenido relación comercial con el fallecido Gutiérrez.

En esa firma se relacionaría la comunidad gitana de El Calafate. Etre ellos, Marcelo Miguel, quien le habría vendido autos de alta gama a Gutiérrez. Insiste con la hipótesis del robo a la que califica como «una pendejada» pues, según Gómez, su padre le paga 12 mil pesos por mes y, aunque no le falta nada, la plata lo podía. A Monzón le ofreció dividir el botín en partes iguales. Marcelo Miguel declaró como testigo en la causa, reconoció conocer a Gutiérrez. Más aún, dijo que la fatídica noche lo había invitado a cenar a «Rústico». Todos los amigos de Gutiérrez que declararon en la causa afirmaron que la víctima estaba entusiasmada con la posibilidad de conocer al «pendejo de 19» -por Zaeta, quien le mandaba fotos obscenas, videos masturbándose y otra imagen de su rostro que, a pesar de la promesa, Gutiérrez le reenvió a alguno de sus amigos que le dijeron que «está bueno el pibe» y Gutiérrez les explicó que «quería probar»-. Esas testimoniales fueron la clave para que la policía sospechase de Facundo Zaeta pues, según los amigos de Gutiérrez, había sido la última persona que lo había visto con vida.

Según la autopsia realizada al cuerpo de Gutiérrez, la víctima fue atacada por más de una persona. Los tres mencionados estuvieron presentes en la escena del crimen.

Pero la familia Gómez no sólo tiene relaciones con los autos sino también con la política. Oscar Gómez fue intendente del «lugar en el mundo de Cristina» y, en el 2018, asumió como Presidente del Ente Mixto Calafate. La abuela del joven fue parte del poder judicial local -Ethel Vivian Gassmann-. En redes sociales, eran amigos de Santiago Alberto Martínez vinculado con Marcelo Sebastián D’Alessio, según una investigación dormida que tenía el juez federal Rodolfo Canicoba Corral basado en un informe de la AFI de Gustavo Arribas. Los Zaeta son una familia conocida en El Calafate. De allí, el temor del joven Facundo a que Fabián Gutiérrez contase con quién estaba hablando, más allá de sus secretos sexuales. Zaeta fue el escribano de varios negocios inmobiliarios de la familia Kirchner.

Para la justicia de Santa Cruz el crimen estaría resuelto. Sin embargo, éstos últimos datos aportados por PyP abren otras vías de investigación.

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