Dom. May 15th, 2022

Se cumplen dos años del ataque que unió una causa por narcotráfico con el espionaje ilegal

Se trata del «susto» al ex funcionario José Luis Vila sucedido el 6 de julio de 2018, que el narco Verdura Rodríguez se atribuyó y terminó desatando la causa de Lomas de Zamora.

En la noche del viernes 6 de julio de 2018, la División Explosivos de la Policía Federal halló un artefacto explosivo en avenida Callao 1219. Estaba compuesto de una libra de trotyl con cables y un celular, en una caja, y acompañada por un papel con la leyenda «José Luis Vila ladrón» hecho con recortes de diario. El mensaje tenía como destinatario al entonces subsecretario de Asuntos Internacionales del Ministerio de Defensa, quien ya no vivía ahí. Hasta el momento, el caso no fue resuelto. Pero, este año, tomó notoriedad por haber dado pie a la causa por espionaje macrista.

Oportunamente, se barajaron tres hipótesis. La principal, que detrás del ataque intimidatorio estaba la inteligencia militar. También, que podía responder a una interna con conducción de la AFI, organismo en el que formalmente trabajó desde el gobierno de la Alianza hasta el final del segundo mandato de Cristina Kirchner. La última, que se trataba de un auto-atentado para desestabilizar la gestión de Gustavo Arribas y Silvia Majdalani al frente de la ex SIDE. Sin suerte, el operador Enrique «Coti» Nosiglia lo había promovido para la jefatura del organismo.

Sin embargo, el último 9 de marzo la historia, que venía siendo investigada por el juez federal Sebastián Ramos y el fiscal Guillermo Marijuan, dio un giro copernicano a partir de la declaración de un narco ante el juez de Lomas de Zamora Federico Villena. Ese día, Sergio «Verdura» Rodríguez dijo que a cambio de «una tarjeta de la AFI» que le permitiría moverse sin problemas aceptó hacerle «un favor» al abogado-espía Facundo Melo: dejar la caja con el artefacto explosivo -que no iba a explotar- en el edificio donde Vila ya no vivía, para «darle un susto». Así empezó la causa «Espionaje M».

A diferencia de lo que ocurrió en su relato, «Verdura» no pidió nada. Era su tercera indagatoria y, en ese momento, todo su entorno se encontraba detenido. Cercarlo fue la forma que el juez encontró para capturarlo, luego de que con la ayuda de las fuerzas de seguridad lograra escapársele de sus narices en tres oportunidades. A los pocos días de esta última declaración, su familia fue beneficiada con la prisión domiciliaria. Y Melo, que estaba por ser convertido en un «arrepentido» de la AFI macrista por el periodismo K, presentó -asustado- un hábeas corpus en el juzgado de Villena.

Según pudo reconstruir PeriodismoyPunto, ésa presentación de Melo terminó sirviéndole de excusa a quien subroga el Juzgado Federal 2 de Lomas de Zamora para secuestrarle el teléfono celular y seguir recabando información sobre las tropelías del grupo Super Mario Bros. Como dijimos, el ex espía estaba asustado. Pero porque lo asustaron. «Mirá que tenés una causa por narcotráfico e instigación al homicidio», habría -palabras más, palabras menos- la frase que oyó. Así lo reconoció el Dr. Fernando Sicilia, su abogado defensor, en una entrevista exclusiva con este periodista.

Sobre la identidad de la persona que puso en alerta a su cliente, Sicilia indicó: «fue un conocido». Se trataría de un abogado K, que supo jugar un papel trascendental como infiltrado en las causas de corrupción y espionaje de los últimos años. Ahora, el defensor de Melo busca probar que el ex espía ni siquiera trató a «Verdura», quien en su declaración comentó: “Yo estaba vestido con un jean, zapatillas y una remera. Yo no tenía gorra ni nada. Me acuerdo que no hacía frío”. Descripción que no coincide con los registros de las cámaras de seguridad y meteorológicos de los que se hizo la Justicia.

Esto poco pareció importarle a Vila, que no dudó en sumarse al embate K contra la gestión que supo integrar. “La AFI contrató narcos para sacarme del gobierno”, dijo el 31 de mayo al sitio A24.com. El juez Villena, en tanto, quiso ir por todo y pidió que la investigación por el ataque intimidatorio pase a su juzgado. Pero la la Cámara Federal porteña le puso un freno a su ambición y la dejó en manos del juez Ramos, a pedido del fiscal Marijuan. No fue el único revés que sufrió Villena: el último viernes, la Cámara Federal de La Plata lo apartó del expediente por falta de imparcialidad.

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