mar. Jul 7th, 2020

Exclusivo. Pilar al 1400, la base de operaciones de la banda que espió a Santilli

Se trata de un departamento que la facción liderada por el ex espía Jorge Sáez le alquilaba al hermano de otra agente en el barrio porteño de Mataderos. Quiénes la frecuentaban y por qué fue clausurada.

“Me encontré con gente que trabajaba fuera de la AFI, en un departamento en Mataderos. Era una mezcla de agentes orgánicos, gente que vino en comisión de la Policía y gente que no era de ningún lado”, dijo el detenido ex espía Alan Ruiz al declarar el último lunes ante el juez federal de Lomas de Zamora Juan Pablo Auge. Se trata de la banda que -como reveló PeriodismoyPunto– lideraba el policía Jorge “El Turco” Sáez y organizó el espionaje ilegal al vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, para sacarse de encima a su incómodo jefe.

El cierre de “la cueva” de Mataderos, que funcionaba en la calle Pilar al 1400, fue uno de los privilegios que Ruiz le quitó a Sáez, quien hasta la llegada del ex funcionario del Ministerio de Seguridad prácticamente no había pisado la base operativa a la que reportaba y funcionaba en el predio del Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (CITEDEF). El inmueble pertenecía al hermano de otra de las integrantes de la banda: la policía porteña Mercedes “Mechi” Funes Silva, que había llegado a la AFI “en comisión” a pedido de Sáez.

La misma Funes Silva lo reconoció ante la Comisión Bicameral de Fiscalización de Organismos y Actividades de Inteligencia el último lunes. Según consignó El Destape, “Mechi” contó ante los legisladores que a pedido de Jorge Sáez se pactó un alquiler mensual de “7 mil u 8 mil pesos” y que, de la elaboración del contrato, participó una escribana que cumplía tareas en la ex SIDE. Además de ellos dos, frecuentaban el lugar Leandro Araque, Facundo Melo, Emiliano Matta, Belén Sáez, Daiana “Bucky” Baldasarre, “Angelito”, “El Tano” Cicarelli y “El Gallego”.

Dentro de este grupo, quienes secundaban a Sáez eran Araque, que como él era un policía de la Ciudad “en comisión”, y Melo, el abogado que sirvió a la central de inteligencia hasta que fue desplazado por Ruiz en junio de 2019. Matta, en tanto, era agente de “la Casa” y -según pudo saber PeriodismoyPunto– “el único que a veces usaba las máquinas que tenían”. Un ex integrante del grupo Super Mario Bros confirmó a este periodista que en el departamento de Mataderos “había dos computadoras encriptadas que ni sabían encender”.

Esta versión coincide con el relato de Sáez ante la Bicameral, donde -según reveló Infobae– lo describió como un “bocho”. Con pasado penitenciario y policía de la Ciudad, “El Turco” explicó a los legisladores que él lo veía así porque su tarea siempre fue la calle y él no sabía ni escribir en la computadora. Lo único contradictorio en ésta versión es que Sáez asegura que Motta “le hacía todos los deberes a Alan Ruiz”. Quizá esto haya originado el cuadro de hipertensión que, días atrás, dejó a Matta en el Hospital Pirovano y lo privó de declarar en el Congreso.

Belén Sáez y Daiana “Bucky” Baldasarre eran hija y ahijada de Sáez, respectivamente. En medio de la guerra entre Ruiz y “El Turco”, Belén -que era contratada y realizaba tareas administrativas- fue despedida. “Bucky”, por su parte, decidió integrarse al equipo de Ruiz. “Ella solía decir que venía por la plata, no por amor a la Patria”, explicó a PeriodismoyPunto una de las personas que la conoció. Algo parecido ocurrió con “Mechi” Funes, cuya relación con Sáez se habría roto por un conflicto económico.

Hasta la declaración de Ruiz, “Angelito”, “El Tano” Cicarelli y “El Gallego” eran personajes desconocidos en esta trama de operaciones cruzadas que salpica al macrismo. Amigos de Sáez, le hacían trabajos de calle. Este periodista pudo saber que “Angelito” era un ex penitenciario, que tenía una parrilla a pocas cuadras de la base de Mataderos. Ante la Justicia, el ex coordinador de los Super Mario Bros apuntó también que “vendía dólares en la calle Florida y lo usaban para ir a algunas marchas”. “El Tano”, en tanto, era un ex suboficial de la Policía Federal.

“El Gallego”, por su parte, fue señalado por Ruiz como un hombre que “les hacía de chofer”. Fallecido en 2019, había ingresado como contratado a la AFI. Su muerte golpeó duramente a Sáez. A su velorio habrían asistido todos los integrantes del grupo. Incluso el ex director de Contrainteligencia, Diego Dalmau Pereyra, quien entonces ya se desempeñaba como agregado en la embajada argentina en Chile y -como reveló este portal y él mismo confirmó ante la Bicameral de Inteligencia- fue el hombre reclutó a “El Turco”. Ese día mantuvieron una reunión privada.

El dato no resulta menor, si se tiene en cuenta que en los celulares de Sáez, Araque y Melo el juez federal Federico Villena encontró chats y llamadas con él. Hay quienes incluso sospechan que Dalmau Pereyra podría haber estado detrás del espionaje a Santilli, dado que el objetivo de esta maniobra era conseguir el apartamiento de Ruiz y el agente Martín Terra. Éste último, además de ser el ex esposo de la mujer del vicejefe de Gobierno, es amigo del ex jefe de la AFI Gustavo Arribas. El hombre contra el que Dalmau Pereyra y Sáez apuntaron en la Bicameral.

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