mar. Jul 7th, 2020

“Infectadura”. Habla uno de los ideólogos del documento: “La cuarentena no es la ley de la gravedad ni está en la Biblia”

PeriodismoyPunto entrevistó a Fernando Pedrosa, investigador de la Universidad de Buenos Aires (UBA) e impulsor -junto a Sandra Pitta- del texto que abrió el debate en torno a la situación de la democracia argentina en medio de la pandemia.

Hace menos de dos años, un grupo de actores K grabaron un emocionante video en el que aseguraban “la Patria está en peligro”. Allí decían que, cuando eso pasaba, todo estaba permitido. Era la reivindicación del Club del Helicóptero.

Dos años después, el Congreso de la Nación estuvo sin funcionar dos meses -y ahora lo hace por instantes-; la Justicia está paralizada y el Poder Ejecutivo encontró en la cuarentena la excusa para no aceptar críticas.

Horas antes de comenzar la entrevista con Fernando Pedrosa, uno de los impulsores del duro manifiesto contra las políticas públicas del cuarto gobierno kirchnerista que firmaron 300 científicos, intelectuales y periodistas, el jefe de Gabinete Santiago Cafiero declaró que estaba del lado de la vida -en un homenaje a los criticados defensores de las dos vidas- y que el documento era una falta de respeto a la sociedad.

Pedrosa es investigador de la Universidad de Buenos Aires. Y junto a Sandra Pitta, colega del Conicet, logró reunir en tiempo récord 300 adherentes y cientos de otros nombres que apoyaron desde el silencio.

Sorprendió la respuesta en el mundo académico, lugar en el que Cambiemos no quiso dar una pelea cultural. Aquí la nota:

¿Cómo surgió este documento con la palabra “infectadura” que tanto molestó?

-Hay muchas personas que no están representadas por el discurso oficial ni tampoco está presente en los medios de comunicación masivos. Hay gente que está pidiendo otra tipo de discurso. Hablamos con colegas en la Universidad y en otros ámbitos y salió esta carta conjunta. Lo de “infectadura” de mal entendido. No fue nuestra idea que esa sea lo más potente del escrito. No sugerimos en ningún lado que Alberto Fernández sea un dictador ni que estuviésemos viviendo en una dictadura. Lo que decimos es que queremos discutir con un relato -propagado por el gobierno  que se presenta como un discurso único y que no admite disenso. Ellos pretenden sostener el monopolio de la palabra en verdades científicas y en base a eso dicen que solo hay un camino para hacer las cosas. La “infectadura” vendría a ser ese relato hegemónico y que no quieren que nadie responda ni contraste. El concepto “infectadura” después fue resignificado en los medios, las redes y la conversación social. Finalmente, terminó dándole nombre a algo que no lo tenía. Había una situación de malestar que vivían miles de personas en esta coyuntura y que se sintetizó con ese término. Hoy tomó vida propia. Eso no se puede frenar.

Sin embargo la lectura en los medios financiados por el kirchnerismo los encuadran en “intelectuales macristas” ¿es un documento macrista?

-Es una chicana. No le preguntamos a nadie a quién votó. No nos conocemos entre todos. Hay un matiz antikirchnerista pero la mayoría ni nos conocemos. Hay una unión contra la política en general del gobierno frente a la cuestión de la crisis sanitaria. Hay muchos profesores, intelectuales, gente de la cultura y eso les molesta porque se creen los dueños de esa voz. PAra tranquilizar a su propia tropa, dicen… “estos son macristas” como bajándole el precio. Pero no es así. No soy macrista.

Decís que no conoces a todos los firmantes y nos une una crítica a la cuarentena, pero ¿qué hacías si Mario Firmenich quería suscribir este documento que dijo públicamente que la cuarentena terminaría mal?

(Duda) Hubiera sido problemático porque es un hombre simbólico. Nunca sabes que está haciendo. Es una pregunta… Para un liberal como yo debería responder que nos uniría el texto de la carta. Pero es teórico. No me gustaría estar haciendo algo al lado de Firmenich.

Hay muchos periodistas que han apoyado pero por lo bajo ¿crees que hay temor a la represalia o el día después?

Sí. Están muy preocupados, sobre todo los miembros de Conicet o profesores de la UBA. Salieron muchos a pedir que los echen por firmar la carta. Y el temor a eso no está infundado. Esto pasó en años anteriores cuando te tiraban con la AFIP. Eso está instalado y habla del clima en el que vivimos. Algunos nos pidieron “sacame” o “no pongas el lugar donde trabajo”. Tienen miedo muchos. Es razonable sabiendo como se comportan los kirchneristas en el Estado.

¿Crees que vamos camino a Venezuela o a Formosa?

-Dady Brieva y Susana Giménez tienen derecho a decir lo que quieran. Cada uno tiene su trayectoria. Me cuesta decir con liviandad que vamos a ser Venezuela. No lo creo. Son procesos difíciles de repetir. Sin embargo creo que es muy posible que aumente aún más el autoritarismo del Estado, y que además fuercen una mayor dependencia de la sociedad civil y del mundo privado de los recursos públicos. Ese es el riesgo. Esa es una carta que está en el mazo de la coyuntura política (y que no estaba hace medio año). De todos modos nosotros también tenemos que hablar y decir lo que pensamos. Con firmeza en la sociedad será más difícil que se concrete ese proyecto autoritario.

Algunos influyentes del Albertismo han expresado que el verdadero “cuco” es la Vicepresidenta y no el Presidente ¿son lo mismo o no?

-Hoy me parece que es difícil distinguir entre ambos. Hay roscas diferentes, grupos políticos que compiten por el poder pero hacia dónde quieren ir, son lo mismo. La diferenciación hoy es publicitaria para captar a los temerosos de Cristina.

¿Cómo sigue el proyecto de los firmantes de la carta?

-No hay una tarea común ni un compromiso. Es un llamado de atención. Le quisimos decir al gobierno que hay gente que piensa distinto. Que ustedes no son la voz única. Quisimos visibilizar la disidencia en temas cruciales de la coyuntura y que tienen tiempo de cambiar el camino. Es un llamado a sindicatos, partidos, medios, periodistas, cultura, educación, universidades, para que estemos atentos…

¿Hay espacio para la discusión de ideas?

-Es difícil. Mirá lo que dijo Santiago Cafiero. ¿Cómo hago para discutir con alguien que cree que estamos con la muerte?

¿Sos un anticuarentena?

-No soy nada anti menos anticuarentena. El gobierno debe gestionar, planificar e informar cualquier decisión que restrinja las libertades de las personas siguiendo la ley. Pero me parece que en este caso nos metieron en una cuarentena sin planificación, sin decir hasta cuándo ni cómo sobrevivir económicamente o cómo hacer frente a problemas que sin movilidad ya no son de sencilla resolución. La cuarentena no es la ley de gravedad. Está sujeta a pedidos de informe, a control y, sobre todo, a evaluación de los ciudadanos. No está en la Biblia, ni en los libros de anatomía. Es una política pública. No es nada del otro mundo lo que pedimos.

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1 thought on ““Infectadura”. Habla uno de los ideólogos del documento: “La cuarentena no es la ley de la gravedad ni está en la Biblia”

  1. Estodo cierto nos metieron en la cuarentena y salvese . uien pueda.Asi no se gobierna.Un pais somos todos.no solamente los acreedores de planes, AUH y tarjeta alimentaria..

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