vie. Jul 3rd, 2020

El miedo no puede ser la respuesta a la angustia

Decía Alberto Fernández, cuando no era “Alberto” sino “el empleado de Magnetto”, que cuando uno debe recurrir al miedo para gobernar es porque perdió el poder para convencer. Y al Presidente, que es Alberto, le está empezando a pasar. AUDIO.

“La cuarentena va a durar lo que tenga que durar”, dijo el Presidente al anunciar una nueva prórroga de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio. Esta vez, hasta el 7 de junio inclusive.

Todos sabemos que ese día no se va a terminar, que la va a volver a extender. Sin embargo, desde un tiempo a esta parte, lo que parecía una tarea colectiva -cuidarnos- empezó a transformarse en un sistema de control social; donde el que alza la voz para cuestionar las formas o propone alternativas para normalizar el presente en este contexto de “nueva normalidad”, pasa a ser un apologista de la muerte o un agorero del desánimo.

Obviamente, la Argentina es un mar de complejidades que no va a poder encontrar la salida de esto en livianas comparaciones con países vecinos. Pero mucho menos buscando como espejo a las potencias europeas.

Todos sabemos ya que la cuarentena no cura sino que previene contagios y demora la propagación del virus. Entonces, me pregunto, ¿por qué enoja tanto que algunos nos preguntemos por el día después? Porque, como “el pico”, ese día también va a llegar. Tiene que llegar. Y tenemos que estar preparados. ¿O es que acaso nos quieren encerrados y empobrecidos hasta que hayan terminado de resolver sus asuntos? No hace falta explique a qué me refiero.

Decía Alberto Fernández, cuando no era “Alberto” sino “el empleado de Magnetto”, que cuando uno debe recurrir al miedo para gobernar es porque perdió el poder para convencer. Y un poco al Presidente, que es Alberto, le está empezando a pasar.

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