Jue. Sep 24th, 2020

Ruta del dinero K. ¿Y ahora qué dirán los guionistas de Cristina Kirchner?

Cambió el gobierno. Los organismos de control que ofician de querellantes en las principales causas de corrupción que involucran a funcionarios del gobierno kirchnerista, deben alegar. Había expectativa en lo que pasaría en Comodoro Py en la reanudación del tramo final de la causa conocida como «Ruta del dinero K».

La AFIP, ahora comandada por Mercedes Marcó del Pont, adelantó que pedirá penas para todos los imputados, incluido Lázaro Báez. Dio por acreditado los hechos descriptos, valoró el testimonio del imputado colaborador Leonardo Fariña y llegó a hablar de los delitos precedentes vinculados con los negociados en la obra pública. Ese simple dato involucra y complica a Cristina Fernández de Kirchner en la causa Vialidad Nacional.

La AFIP ya no está controlada por «la mesa judicial macrista. Pero se mantuvo en la misma línea. ¿Qué dirán entonces los guionistas de Cristina Kirchner? Son los que estuvieron detrás de la detención de Lázaro Báez y que después corrieron a venderle sus servicios. Los resultados están a la vista. Báez es el único preso vinculado con el kirchnerismo por el que ni Cristina ni Alberto Fernández han movido un dedo.

La semana pasada, Camilo Cagnacci reveló que desde el círculo cercano de Báez, la madre de sus hijos, le mandó un mensaje al ex amigo de Austral Construcciones y actual vocero del Presidente de la Nación recordándole que no lo olviden. Nunca hubo respuesta. Juan Pablo Biondi dijo que nunca recibió ese mensaje.

Para la AFIP Albertista, Báez se valió de todos los instrumentos posibles para evadir y perjudicar al Estado Nacional. En el 2015, Ricardo Etchegaray le decía a Nelson Castro que Báez terminaría preso. Gobernaba Cristina Kirchner. Ese simple detalle olvidan los guionistas de la actual Vicepresidenta que ofician de escribas del relato desde el Instituto Patria y se vinculan con el submundo del espionaje y la extorsión.

La AFIP ridiculizó la postura de Báez y de su contador, Pérez Gadín, quienes dijeron que no existía el Estado de Derecho. Más aún, le recordaron al contador que no hubo violación -figura que utilizó Gadín- sino que los que violaron al Estado fueron ellos. Quedan tres semanas de querellas.

Mientras tanto, el esquema de mentiras diseñadas desde la usina de pensamiento de los creadores del Puf es Puf, comienza a caerse. Quedan interrogantes por resolver sobre los oportunistas que rodearon a los contratistas del Estado que se victimizaron durante el 2018 con el mismo discurso contra el gobierno de Macri y algunos de sus funcionarios. ¿Cómo es posible que compartan café y sonrisas los abogados de un empresario, supuestamente, extorsionado con una imputada en la causa Dolores? ¿Quién los financió? ¿Qué dirá la «prensa canalla» de este mazazo al relato de Cristina Kirchner?

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