jue. Jul 9th, 2020

La verdadera razón por la que los hermanos Lanatta aceptaron ser condenados por el tiroteo en Ranchos

Convencidos de que son “presa fácil”, evitaron ir a juicio mientras esperan un cambio de panorama político-judicial. Por qué.

“Queríamos ir a juicio, pero los iban a destrozar”. Quien habla es una de las personas que se mantuvo cerca de los hermanos Lanatta desde hace más de 10 años. “No estaban dadas las condiciones para defenderse”, asegura solicitando un estricto off. A pesar de las versiones periodísticas desencontradas sobre los motivos por los que los hermanos Lanatta y Víctor Schillaci aceptaron las elevadas penas por el tiroteo en Ranchos, tras su supuesta fuga del penal de General Alvear, los condenados esperan que cambie el panorama político y judicial.

Hace cuatro años sostienen que la fuga no fue tal sino que se trató de una cacería. “Nos abrieron las puertas porque en la cárcel nos iban a matar” dijo en su momento Martín Lanatta a este periodista. Ellos creen que, de no haberse producido los extraños incidentes en Alvear en los días finales del segundo gobierno de Cristina Kirchner, nada hubiese pasado. Ni Ranchos ni Santa Fe, otra causa en la que pronto deberán escuchar las sentencias por haber secuestrado a un peón de campo. “Eran presa de la gente que les abrió las puertas del penal”, aseguran en su entorno.

Ante la pregunta de si efectivamente los protagonistas del tiroteo en Ranchos son ellos, la fuente asegura que no pero que “no había manera de defenderse en estas audiencias abreviadas en las que estaban sentados al lado de las víctimas”. Seguirán detenidos en Ezeiza mientras Víctor Schillaci lo hará en Marcos Paz. Hace años temen que llegue la muerte al penal. Su obsesión es obtener la nulidad en la causa que investiga el Triple Crimen de General Rodríguez, ocurrido en agosto del 2008. El fiscal que investigó, de forma parcial, fue el procesado Juan Ignacio Bidone, quien le conseguía información de Migraciones al detenido Marcelo Sebastián D´Alessio.

Su defensa apelará ante la Corte Internacional. Creen que los jueces “están condicionados” y trataron de “evitar un circo Romano” por Ranchos. En enero del 2016 “se habilitó pegarles un tiro de forma legal”, concluye uno de los letrados que trabaja en su defensa. A los hermanos Lanatta los representó Elisabeth Gasaro, la abogada que hoy defiende los intereses de Lázaro Báez y que se enfrenta judicialmente a su hijo menor, Leandro. Los Lanatta sufrieron en carne propia el entramado de negocios oscuros de servicios de inteligencia que se acercan a los penales federales a conseguir información para extorsionar a posibles víctimas.

Con el cambio de gobierno, los hermanos Lanatta se cuidan -aún más- en los pasillos de Ezeiza. Creen que son “presa fácil”.

Apoyá a los que luchamos por el derecho a la verdad. En los medios financiados por el poder, difícilmente la encuentres. Hace click acá, y suscribite a PyP.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *