Lun. Nov 23rd, 2020

Por qué el populismo necesita a la propaganda y al adoctrinamiento

“Estos niños y niñas ingresan a nuestras organizaciones a los diez años, y a menudo por primera vez respiran aire fresco. Después de cuatro años de estar en la categoría Jóvenes pasan a la filas de la Juventud, donde permanecen cuatro años más… Y como aún no están completos, pasan al Servicio de Trabajo y son preparados durante otros seis o siete meses… Y si les llega a quedar algún rastro de conciencia de clase o estatus social… nos encargaremos en esta última etapa de que de alguna manera, le desaparezcan”. El Partido eligió a la juventud y a los niños, como una audiencia especial para sus mensajes de propaganda. Estos mensajes resaltan que el Partido es un movimiento de jóvenes: dinámico, fuerte, progresista y esperanzado. Millones de jóvenes son convencidos en las aulas y a través de actividades extracurriculares.

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Los líderes de la juventud utilizan actividades grupales muy controladas y montajes de propaganda, como grandes concentraciones en las que abundan rituales y espectáculos, para crear la ilusión de una comunidad nacional que se extiende a través de las divisiones religiosas y de clases sociales que caracterizan al país. Los líderes de la juventud buscan integrar a los niños en la comunidad nacional y prepararlos para servir como “soldados de la causa”.

El intenso deseo público de tener líderes carismáticos ofrece un terreno fértil para la propaganda. Los más propensos a seguir ciegamente a ese líder carismático, son los niños, jóvenes y los de pocos recursos, a los que se les promete de todo. “Cuántos lo admiran a……, con conmovedora fe, como la persona que los ayudará, los salvará, los liberará de la angustia insoportable.” Un factor esencial en la creación de un grupo cohesivo es definir quién estará excluido del grupo.

Los propagandistas colaboran con las políticas del régimen identificando públicamente a los grupos que hay que excluir, incitando el odio o cultivando la indiferencia, y justificando la condición de parias de estos grupos ante la población. La propaganda desempeña un papel crucial en vender el mito de la “Comunidad Nacional” a los que anhelan la unidad, la grandeza y el orgullo nacional, y la ruptura de la estratificación social rígida del pasado. “Me convertí porque me motivó la idea de la Comunidad Nacional. Lo que nunca había imaginado, es la cantidad de gente que no son considerados dignos de pertenecer a esta comunidad.” Pero también hay adoctrinamiento en el orgullo nacional y patriotismo. Y como desestimar lo que en el exterior dicen. Describir al país como una víctima, o víctima potencial, de los agresores extranjeros; o como una nación amante de la paz obligada a tomar las decisiones que toma, para proteger a su pueblo frente a las grandes potencias desestabilizadoras.

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Hasta el final, los propagandistas mantienen la atención pública centrada en lo que le sucederá en caso de una derrota. Esto, a su vez, ayuda a fortalecer la resistencia cuando las papas queman. Tiene como objetivo intensificar el miedo a la capitulación y alentar el fanatismo para pedir la destrucción y humillación constante del “enemigo”. «La propaganda intenta forzar una doctrina sobre la gente… La propaganda opera sobre el público general desde el punto de vista de una idea y los prepara para la victoria de esta idea.» La meta, es asegurar que el mensaje sea comunicado con éxito a través del arte, la música, el teatro, las películas, los libros, la TV, los materiales educativos, y la prensa.

La propaganda es una de las armas más poderosas que poseen los que están en el poder, quienes desde el comienzo valoraron la urgencia de inculcar al pueblo los principios y la ideología deseada. También están quienes usan la propaganda, para preparar psicológicamente el terreno para la acción política y la demonización del enemigo. La propaganda, está en todos lados, hasta implica el cambio de nombre de las calles, los parques y los edificios para que tengan asociaciones al líder; la edificación de monumentos, estatuas, letreros y emblemas relacionados con el líder y el partido.

Todo esto que acabo de describir aquí, es exactamente lo que desde 1946 sucede en Argentina. Si leemos en detalle todo, se ve como todos estos pasos, han sido seguidos perfectamente por Perón, Evita, Menem, Néstor, Cristina, La Cámpora y todo el aparato propagandista del Peronismo, Menemismo y el frente para la Victoria, hoy conocido como Frente de Todos. Sin embargo, todo el material que he utilizado aquí, proviene de la Alemania Nazi de los 1930s. Las similitudes son escalofriantes ya que Hitler y su partido Nacionalsocialista (parecido hasta en nombre a eso de Nacional y Popular), idearon y utilizaron todos estos métodos con la misma minuciosidad que el peronismo, y el menemismo hicieron antes, y que el Kirchnerismo lo ha hecho y sigue haciendo hoy.

Es decir que todo lo que leyeron acá, pensando que yo hablaba del adoctrinamiento y la propaganda gubernamental de los últimos 73 años en nuestro país, resultó ser nada menos que la estrategia del nazismo alemán comenzado a finales de los años 20. Cualquier parecido con la realidad queda a total criterio del lector.

Por Javier Pérez / @expresion98

2 thoughts on “Por qué el populismo necesita a la propaganda y al adoctrinamiento

  1. Pingback: Atando cabos
  2. Excelencia periodística. Bravo por el artículo de Javier Pérez . Es la 2da. vez q lo leo y se percibe q tiene fuentes relevantes de referencia y lo vuelca en la hoja.

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