Mar. Nov 24th, 2020

Atando cabos

La última vez, les contaba de la importancia de la propaganda y el adoctrinamiento para cualquier gobierno populista. La lectura abrió muchos ojos porque, si bien, detectamos lo que hacen en el día a día, cuando se pone todo en perspectiva y cada palabra, de cada interlocutor, es analizada, notamos que encajan como piezas de un rompecabezas, en un plan organizado. Nada de lo que se dice o se hace es librado al azar.

Cuando escribí la vez anterior, y especifiqué como funcionaba todo el aparato propagandístico y doctrinario, provocó muchos comentarios, ya que cada frase podría ser identificada con el peronismo y el kirchnerismo. Sin embargo, era todo literalmente tomado de la doctrina nazi del Tercer Reich. Pero eso fue mostrar la similitud en la teoría y, muchos lectores, pidieron ejemplos para poder verlo más claramente.

Para un buen ejemplo de propaganda y adoctrinamiento podríamos tomar algo que comenzó en la campaña electoral. El entonces candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, nos dijo en una entrevista que la gente buscaba y necesitaba trabajar pero que, como no había trabajo, vender drogas era una salida para dar de comer a sus familias. Una vez que ganan las elecciones, se suceden hechos que aparentan no tener relación a los dichos en campaña. No obstante, si los ponemos juntos, encontraremos un sentido más cínico donde se ven las intenciones reales.

El Ministerio de Seguridad de la Nación cuestiona y comienza a tomar medidas para desarmar a las fuerzas de seguridad. También, lanza ataques contra Gendarmería cuestionando la actuación de la misma en el caso Maldonado y en el peritaje de la muerte de Nisman. Se cancelan los protocolos iniciados por el gobierno anterior, se deja sin efecto el Operativo Escudo Norte (plan puesto en funcionamiento por el gobierno de Macri, para combatir el narcotráfico y cuidar las fronteras del norte del país). Para finalizar con las ideas, el nuevo ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, habla de legalizar las drogas. Miradas como medidas separadas, pueden ser parte de un plan de gobierno, que, puede gustarnos o no, pero que no parecen tener mucha conexión entre sí.

¿Por qué digo esto? Porque no se hacen las declaraciones ni se toman las medidas el mismo día, y, además hay distintos interlocutores. Todo parece “normal”. Si nos tomamos el trabajo de poner todo en orden cronológico y junto, llegamos a la conclusión siguiente: ¿Buscaste trabajo y no “había”?, vender drogas está bien como solución a ese problema. ¿Sabés por qué está bien? Porque igualmente creemos que las drogas deben ser legalizadas. Y es por eso que Gendarmería no necesita cuidar esa frontera norte, ni estar armados. Al solucionar el problema de “la droga ilegal”, tampoco necesitaremos tantos policías, y los que queden, a su vez, no necesitarán armas. De esta forma, protegemos a los ciudadanos de abusos que puedan incurrir las fuerzas de seguridad, y protegemos a éstas también al no tener que estar bajo la mirilla, cada vez que las usan.

La medida, en realidad, lo que busca, es facilitar el trabajo de los narcotraficantes, que no solamente tendrán fronteras abiertas, y podrás reclutar trabajadores para que vendan sus “productos”, y no deberán temer a las autoridades, ya que estarán desarmadas. Esto, a las claras, demuestra quien puso dinero para la campaña política de FF. Como este ejemplo, hay muchos, lo importante, es prestar atención, y atar cabos que parezcan sueltos.

Por Javier Pérez / @expresion98

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