dom. Sep 15th, 2019

Quién es el piquetero chaqueño que instruye al comunismo a niños en escuela chaqueña

La semana pasada, Emerenciano Sena volvió a ser noticia. En el Chaco, que lo conocen, mencionaron su nombre cuando se viralizó el video en el que aparece apadrinando a niños en edad escolar izando la bandera cubana en medio de la celebración patria del 20 de junio. El hermano del Che Guevara visitaba el predio del barrio “Emerenciano” y lo homenajearon en un acto en el que los chicos vestían un guardapolvo rojo, en honor al comunismo.

Niños uniformados pero no con el tradicional guardapolvo blanco

La noticia provocó la indignación de miles de personas. Otra vez, la política partidaria se metía en las aulas. Otra vez, jugaban con los chicos.

Izaron la bandera cubana en un acto escolar

Pero ¿Quién es Emerenciano Sena, el líder social más temido por el gobernador Domingo Peppo y que se mueve al margen de la ley?

Sena vs Macri

Como ilustra la nota, Sena fue recibido por el Papa Francisco en el Vaticano. Antes bendijo su matrimonio, el ex gobernador Jorge Milton Capitanich. Cuando Mauricio Macri, llegó a su provincia, fue agredido e insultado por los fanáticos seguidores de Sena que advirtieron que el líder político no podría pisar tierra chaqueña.

Casamiento de Sena con la empleada del Ministerio de Desarrollo, Marcela Acuña. El padrino de bodas fue el sonriente Coqui Capitanich

Previamente, Emerenciano Sena fue noticia de los medios nacionales en el año 2011, luego de la escandalosa salida de los hermanos Schoklender de la Fundación Madres de Plaza de Mayo. Su testimonio fue difundido por medios del grupo Clarín como si Sena fuese un héroe: “Se peleó con Schoklender y lo denunció”. La verdadera historia es otra. Sena mexicaneaba a los hermanos Schoklender y se quedaba con los recursos públicos que recibía la Fundación. Aquí, en exclusiva, PeriodismoyPunto, publica un extracto del cuarto capítulo del best seller del 2012: El negocio de los Derechos Humanos…

HAGAN SUS APUESTAS

  En el Chaco la relación entre el gobierno local y Sueños Compartidos afloró con más fuerza que en ningún otro lugar del país. Resistencia era la ciudad más visitada por Sergio y Pablo. De hecho, luego de su escandalosa salida de la Fundación, los hermanos siguieron frecuentando a los arquitectos de confianza y a funcionarios de segunda línea del gobierno de Jorge Capitanich. En esa ciudad, luego de que la Fundación se desvinculara formalmente de la construcción de viviendas, otros sueños compartidos nacieron vinculados al gobierno provincial y a empresarios amigos. Ocho complejos de viviendas, siete hospitales y cuatro centros de salud conformaron la alianza estratégica de uno de los gobernadores más cercanos a Cristina Fernández y a las Madres de Plaza de Mayo. Desde el Impenetrable chaqueño a Resistencia, en las ciudades más importantes como Sáenz Peña o en pueblos como Villa Bermejito, los carteles de Sueños Compartidos estuvieron presentes a pesar de que algunas obras se prolongaron durante años y otras jamás se concluyeron como el Hospital de Fontana, a cinco kilómetros de la capital chaqueña. A los aviones de Meldorek -empresa constructora en que la Fundación tercerizaba la construcción de las viviendas- se subieron Bonafini, Capitanich y los Schoklender. En esa ciudad, Sergio se reunía con funcionarios en el lujoso hotel Amerian y en un local de comida rápida que se cerraba para atender al ex apoderado. Al lado del Amerian está el Casino en que un supuesto amante del juego como él pasó cientos de veces por la puerta aunque nadie asegura haberlo visto entrar. Únicamente el gobernador, Jorge Capitanich, afirma que así era pues “estaba enviciado”.  El “Coqui” atribuyó los viajes aéreos relámpago del ex apoderado a los países limítrofes como propios de alguien que se había convertido en un jugador compulsivo; en un loco. Ese mismo loco manejó, sólo en el Chaco, 425 millones de pesos, apostó con el gobierno y reventó la banca.  Luego de la salida de Schoklender de la Fundación viajé a Resistencia, Chaco. En junio del 2011, las obras estaban paradas. En la Rubita, un barrio alejado del centro de la ciudad, los trabajadores estaban en pie de guerra. En Fontana, el arquitecto Juanjo Alumni, extrañaba a Schoklender y se quejaba de la falta de recursos. En el barrio Campo de Tiro se festejaba la salida del ex apoderado y recordaban la tensión que habían vivido en el 2009 cuando se presentó la patota del supuesto “apostador compulsivo”. Las promocionadas viviendas –que en la página oficial de Sueños Compartidos se exponían en una misma foto para diez obradores distintos–, dejaban bastante que desear, algunas estaban abandonadas, otras a medio hacer y el resto, deterioradas pues los techos del sistema de construcción, importado de Italia, no soportaban el calor chaqueño. Emerenciano Sena y líderes como Tito López o Tiso Talavera eran extorsionadores profesionales de la protesta social. Sena hablaba de libertad y de la revolución pero había sido denunciado y su causa estaba bajo la carátula de “trata de personas” por mantener a sus empleados en una situación de semi esclavitud. El gobernador, en cambio, continuó gestionándole partidas para la construcción del ex Campo de Tiro ya que, como él mismo dijo, no discriminaba a nadie y hasta el piquetero Raúl Castells tenía planes de construcción de viviendas en su provincia. De regreso a Buenos Aires, el abogado Alejandro Armoa me contactó con su clienta, Marcela Leiva, una ex trabajadora que había denunciado al piquetero Emerenciano Sena por trata de personas y a la Fundación y que, de incógnito en Buenos Aires, esperaba ser recibida por Alejandra Bonafini, en ese entonces a cargo de la Fundación. Le quería explicar los negocios y la corruptela de su provincia en convivencia con el poder político. Leiva temía por su vida, luego de que su fotografía apareciera en Clarín, en compañía de otro trabajador de Sueños Compartidos, Saddam Verón. En febrero del 2009, habían sido contratados en la primera obra que la Fundación encaraba en el Chaco. El impulsor había sido el propio gobernador, quien veía con buenos ojos ampararse bajo el paraguas protector de las Madres e incluir a los líderes sociales y piqueteros que amenazaban con minar un gobierno que atravesaba una crisis política y social. El gobernador, que había ascendido políticamente de la mano de la familia de su esposa, Sandra Mendoza, ahora era noticia por las peleas públicas con esta.. Se le atribuían infinidad de romances y había entablado una excelente relación con Cristina Fernández en la época en que ambos eran diputados. Supo derrotar a Ángel Rozas, un caudillo radical que impuso el terror entre los pueblos originarios, el periodismo local y los empresarios, y que hizo del clientelismo un arma esencial de dominación. Pocos recuerdan que, durante el menemismo y por intermedio de Carlos Corach, había intervenido el Banco Provincia de Formosa, al que privatizó dejando a la provincia con un déficit de 100 millones de dólares. Denunciado por el ex gobernador Henos José Maza, el ex diputado Adam Pedrini, muy amigo de la familia Mendoza, está convencido de que Capitanich tiene fondos en el exterior por más de 30 millones de dólares. Se lo habría contado la familia política del gobernador. Aunque muchos festejaron la salida de Schoklender, en el entorno del gobernador, la relación entre ambos continuó al igual que los negocios.  

EN CHACO, A HEBE LE GUSTÓ LA CARA

En febrero del 2009, el poder de Emerenciano Sena había crecido, luego de firmar un acuerdo de construcción de viviendas con el gobierno del Chaco y la Fundación. Los trabajadores contratados le aportaban, quincena a quincena, un porcentaje de sus haberes para financiar la agrupación que estaba constituida por él, su mujer, Marcela Acuña, y un pequeño grupo de seguidores. La mujer de Sena trabajaba en el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia y dirigía una Fundación que recibía jugosas donaciones que manejaba discrecionalmente. En el obrador, los trabajadores realizaban tareas de mantenimiento y vigilancia, todos los días, debajo de la lluvia o calcinados por el sol. Lo hicieron durante seis meses. Las obras no avanzaban pues, según Sena, los materiales no llegaban a destino. Todos los miércoles, los obreros salían obligatoriamente a “ganar la calle” y a pedir nuevos subsidios. La mujer de Emerenciano se presentaba en el Ministerio de Desarrollo de la Nación para presentar proyectos de cooperativas “de 20 mil pesos para arriba” como una lavandería para mantener a los trabajadores pulcros y prolijos. Antes de Semana Santa, Sena dejó de pagarles a sus empleados. Se corría el rumor de que, desde Buenos Aires, querían cerrar el obrador.

Omar Panosian era el arquitecto responsable de la Fundación. El 1 de marzo del 2011, Panosian encabezó una reunión informativa con el intendente de Lanús, Darío Díaz Pérez, para presentar el Plan Integral de Urbanización de los vecinos de Villa Jardín en las ex Fabricaciones Militares, a través de un convenio entre el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y la intendencia. Ese día, el intendente Díaz Pérez dijo que “nadie va a poder prometer cosas porque desde aquí no lo vamos a respaldar. Esta vez en serio, es transparente y no hay negociados. Villa Jardín será lo que soñaron nuestros mayores”. Anteriormente, Panosian había participado en infinidad de actos públicos como la inauguración de una casa de 70 metros cuadrados, muestra de las 380 que se harían en la capital neuquina y nunca se realizaron, de la mano del intendente Horacio Quiroga, alguien “del palo” como dijo el 10 de octubre del 2007, Hebe de Bonafini, “porque no vamos a venir a trabajar con Sobisch, que es nuestro enemigo, trabajamos con gente que creemos que por lo menos está en la misma vereda”. En septiembre del 2011, Sergio Schoklender se quejaba públicamente de que los lugares seleccionados para construir viviendas y hospitales dependían de “la cara de tal o cual intendente o funcionario y cómo le caían a Hebe”.

CIERREN EL PORTÓN

“Estoy desarmado y voy a entrar”

Sergio Schoklender ante la patota de Emerenciano Sena.

Junio del 2009.

Estos hijos de puta se van, no piensan volver, van a cerrar la obra”, les gritaba Sena a los trabajadores cuando le reclamaban la falta de pagos. En la Semana Santa del 2009, al arquitecto y al capataz, enviados desde Buenos Aires, se les prohibió salir del obrador y se los mantuvo secuestrados exigiéndoles un adelanto para “tener plata fresca en el bolsillo por los feriados”. Patricia Alonso viajó, en avión privado, a entregar una valija con dinero para solucionar el problema y le pagó, personalmente, en efectivo, lo adeudado a cada uno de los trabajadores. Luego de la tensa situación, los arquitectos porteños no regresaron más y el obrador quedó exclusivamente a cargo de Sena. A través de la asociación civil del piquetero Quintín Gómez, funcionario de segunda línea del Ministerio de Desarrollo Social del Chaco, el obrador pasó a depender de Sena, quien contrató al arquitecto Leandro Rosso y a su padre, luego vinculados también en las denuncias de explotación laboral, retención indebida de haberes y amedrentamiento constante.

A partir del 1 de junio del 2009, el trabajo en el obrador se volvió permanente, lunes a lunes, pero las 24 horas del día. Es que la intención de Emerenciano era terminar algunas de las viviendas para el 17 de julio, día de la creación de su movimiento. Finalmente, se hizo la entrega de 10 viviendas (solo tres estaban terminadas y de las otras siete solo se habían levantado las paredes) en un acto oficial con las autoridades de la provincia presentes. Por ese entonces, el líder chaqueño obligaba a los empleados a aportar 25 pesos mensuales para homenajear a su mujer por su cumpleaños. A las mujeres se les prohibió el uso de jean ajustado por orden de Marcela Acuña porque a su marido “se le iba la vista” con ciertas colas, se compraron camisas con el retrato del Che Guevara y se cambió el nombre del obrador. El justificativo del nombre “Barrio Emerenciano” lo dejó claramente especificado la propia Marcela Acuña: “Así nadie nos va a robar el nombre”. Las irregularidades eran cada vez más frecuentes y uno de los denunciantes que se presentó ante los abogados Alejandro Armoa y Sebastián Quintana –quien luego cambiaría de bando y sería socio de Sergio Schoklender en la provincia–, aseguró que, en varias ocasiones, en la camioneta del arquitecto Rosso, había transportado bolsas de cemento, arena y paneles de la obra hacia la casa particular de Emerenciano Sena. Por las noches, llegaban camionetas que se llevaban materiales y hasta perfiles de once metros de largo pero nadie se animaba a preguntar su destino final. El control del Estado era inexistente. Cinco trabajadores se presentaron en el Ministerio de Trabajo de la provincia pero no quisieron constatar si las denuncias sobre esclavitud laboral eran ciertas. Los empleados encontraron idéntica indiferencia en el sindicato de la UOCRA y cuando le pidieron a Emerenciano elegir un delegado gremial, el hombre de escasa estatura los miró, se rió y les dijo: “¿Para qué? Si el delegado soy yo”.

Al mes siguiente, Sergio Schoklender se presentó en una camioneta negra junto con su hermano Pablo, su hijo Alejandro y Fernández, director administrativo de la Fundación.

–Estoy desarmado, voy a entrar, gritó Sergio mientras observaba los custodios armados del ex obrador Campo de Tiro. Al entrar, Sergio y Emerenciano, se encerraron en la oficina de seguridad, y mantuvieron una discusión a los gritos.

– Sos un hijo de puta, le decía Sena al ex apoderado, querés cerrar el obrador.

–Pero, ¿dónde está la producción? ¿Qué carajo hicieron todo este tiempo? ¿Dónde están los 180 mil pesos que te di para que cercaras el predio y pagaras a tu gente?, le preguntó al borde de la locura Schoklender a Sena.

–Si vamos a hablar de plata, respondió Sena, ¿podrías decirme dónde carajo quedaron los 12 millones del movimiento de suelo que te dieron? ¿Se hizo? ¡Contestame!

-¡Te voy a cagar a trompadas!, lo amenazó Schoklender pero pronto se dio cuenta que, esta vez, jugaba de visitante y no sería tan fácil escapar de allí. Esa tarde, el hecho casi termina a los tiros y hasta el gobernador Capitanich dice que se habían juntado dos loquitos. Los empleados del obrador, luego de las acusaciones cruzadas, empezaron a desconfiar, aún más, de que la historia no fuese como la pintaba Sena y que, tal vez, en esta película, no había héroes. Se asesoraron con Armoa y Quintana y les presentaron las pruebas de que eran tratados como esclavos. De la plata, no se habló más.

En enero del 2010, Leiva descubrió que los certificados médicos por enfermedad, eran archivados y no se presentaban en Buenos Aires. Por ello, a los trabajadores que se enfermaban se les descontaban los días y perdían sus vacaciones. Esa semana, también descubrieron que había sido saqueado el pañol donde se guardaban las herramientas de trabajo. Saddam y Leiva, junto con otro compañero Mariano Rojas, abandonaron el obrador y no regresaron más. Nadie quería hacerse cargo de las denuncias. Solo Armoa y Quintana escucharon las graves acusaciones contra Sena. El 26 de febrero del 2010 se presentaron las actas de denuncias de 24 trabajadores en la fiscalía Nº6 (expediente 5380/10) y a la semana siguiente se presentó Schoklender en Resistencia acompañado por sus matones, Patricia Alonso y Gregorio Kazi, encargado de Relaciones Humanas y psicólogo. La Fundación despidió a los más de 100 obreros del obrador. Sena resistió atrincherándose con sus guardaespaldas y su círculo más cercano. El líder social acusó a los denunciantes de ser los culpables de la caída en desgracia del barrio Emerenciano. En la fiscalía Nº9 (expediente 6219/10), se presentó otra demanda por asociación ilícita y trata de personas contra Sena pero la fiscal de turno, Mansilla, se declaró incompetente. Ningún organismo de derechos humanos se hizo eco de la causa excepto el Centro Nelson Mandela. Leiva y compañía se encadenaron a Casa de Gobierno hasta que un asesor del gobernador les prometió que Capitanich los recibiría ese día. No fue así. Emerenciano Sena tenía respaldo político e impunidad para hacer lo que quisiese. A Leiva, desde una moto, le arrojaron una bomba molotov que incendió su auto. Se salvó de milagro. Su hijo vio al agresor y lo identificó como integrante del movimiento de Sena, alguien de apellido Garay. Uno de sus abogados, Alejandro Armoa, renunció a su trabajo dentro de la estructura de la subsecretaria de Derechos Humanos de la provincia y el otro, Quintana, fue nombrado como asesor legal de la Fundación en la provincia. Pasaban los meses y los trabajadores seguían en la calle. Schoklender, mientras tanto, armaba una nueva estructura de colaboradores con Silvana Morando, Augusto Martins, Carolina Acevedo, el arquitecto Juan Coman, Julio García –encargado global de todos los obradores de la provincia– y otro matón reconocido del Chaco, el “Tiso” Talavera. Sergio, acompañado por Morando, se reunió con Jorge Canteros, Procurador General de la provincia, para impulsar la investigación contra Sena. No tenía otra alternativa pues Marcela Leiva y sus compañeros, ya habían presentado la denuncia contra el líder social. “Si me dejaban a mí manera, se resolvía más rápido” le confesó el ex apoderado a Leiva y agregó le habían salvado la vida a Emerenciano. El abogado, Sebastián Quintana, les decía a sus clientes que Sena jamás terminaría preso porque “tenía banca”. Marcela Leiva cree que el propio Sergio Schoklender le daba órdenes de estancar la causa pues, si se profundizaba en la investigación, las consecuencias perjudicarían a su propia estructura.

Sergio Schoklender, prometió a los 87 empleados despedidos de Campo de Tiro que  serían contratados nuevamente en la construcción de un hospital en Fontana. Los encuentros entre las altas cúpulas de la Fundación, que visitaban asiduamente la capital chaqueña, y el díscolo grupo de Leiva eran tensos. Ella enfrentó a Schoklender y le recriminó que el escándalo con Sena le había servido para lavar otros trapos sucios. Sergio le respondió que la Fundación no tenía ropa sucia que lavar. Sin tareas asignadas, cada vez que llegaba un camión al portón del obrador de Fontana, Leiva se ocupaba de anotar su contenido hasta el último ladrillo. Leiva estaba indomable y se lo hizo saber a los matones del obrador. En noviembre del 2010, dos autos la encerraron cuando viajaba en su moto hacia el trabajo. En la caída, se torció el tobillo derecho por lo cual no pudo trabajar durante dos meses. Su compañero, Saddam Verón, un incorregible joven de 21 años, reemplazó a Leiva como el centro de las hostilidades de los capataces. En el verano del 2011, Verón también tuvo un accidente en su motocicleta y, en una oportunidad, llegó 15 minutos tarde al obrador. Talavera le dejó en claro que el jefe político de la obra era él, que había que obedecerlo y que no estaba autorizado a llegar tarde ni a salir para hacer ninguna clase de trámite pues, si lo hacía, no iba a volver a entrar. Verón lo ignoró y lo miró socarronamente. “Vos no salís de acá, te voy a cagar a tiros”, le dijo Talavera mientras sacaba un revólver y se lo arrimaba a la cara. “Hace lo que quieras”, dijo Saddam Verón, “me da lo mismo, si tengo que vivir esta mierda, ya estoy muerto”. A Talavera la resignación lo desmotivó para seguir peleando, lo relojeó de costado y se retiró riéndose. Verón le avisó a Leiva y juntos fueron a radicar la denuncia policial. Durante dos horas, escucharon las excusas de los policías que no querían asentar lo que había ocurrido. No conformes, se dirigieron a la fiscalía correspondiente. Tampoco tuvieron suerte.

El mes de mayo concluía y el escándalo de la Fundación era el tema principal de conversación en Resistencia. En Casa de Gobierno, los asesores del “Coqui” se reían de las últimas apariciones de Schoklender exigiendo más y más plata. Jorge “el negro” Franco, coordinador de la Unidad Ejecutora de Programas Especiales (UEPE), cargo creado tras la histórica pelea entre Sena y Schoklender, afirma que las obras se cumplieron y que el programa Sueños Compartidos fue exitoso. Sin embargo, en el Chaco, la Fundación se desvinculó de la construcción de viviendas antes que en ningún otro lugar, anticipándose a lo que sucedería en el resto del país. Mientras esperaba entrevistarse con Alejandra Bonafini, Marcela Leiva confiaba que la hija de Hebe, le daría una solución. Había escapado de Resistencia, asustada por las continuas amenazas de los matones del obrador de Fontana. Su ilusión con la esperada entrevista, duró menos de 24 horas. Mientras Alejandra Bonafini hacía como que escuchaba al grupo disconforme de trabajadores, también se reunía con los matones de Tiso Talavera y les exigía que mantuviesen el orden en el obrador. De regreso a Resistencia, Leiva no confiaba ni en la hija de Hebe ni en su gobernador, con quien se reunió para exigirle la correcta liquidación de sus haberes la noche de un viernes de julio en la gobernación. Los trabajadores le dijeron a Capitanich que los empresarios privados que se harían cargo de los obradores despedirían a más trabajadores pues no querían a mujeres en la construcción ni personas mayores de 60 años (un punto valioso del programa era que contrataba, en partes iguales, a mujeres y a hombres de todas las edades). El gobernador los acusó de presuponer y les informó que las empresas elegidas serían subvencionadas y que no echarían a nadie. No fue así.

Cuando visitaba Resistencia, a Sergio Schoklender se lo veía repentinamente pero pronto desaparecía… como un fantasma. Así lo llamaban. Conocido por su supuesta adicción al juego, nadie lo había visto gastar plata en las maquinitas, pero sí se lo veía juntarse con gente para hacer negocios. Schoklender frecuentó la ciudad luego del escándalo. En una oportunidad le pregunté el motivo de esos viajes y se quedó mirándome a los ojos, por no más de diez segundos, que significaron una eternidad para mí. Supuse que examinó el porqué de mi pregunta Con su mirada imperturbable respondió: “No volví a Resistencia, si no puedo salir de mi casa. Si el “enano” (por el juez Norberto Oyarbide) me tiene encerrado”.

2 thoughts on “Quién es el piquetero chaqueño que instruye al comunismo a niños en escuela chaqueña

  1. Basura k…poder y dinero de eso se trata como siempre la izquierda.Crean personajes como Milagros Salas y Sena para centralizar el poder y despues se les retoban.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *