vie. Sep 20th, 2019

Monzón, la serie. Revés para Dady Brieva y su CONADEP de periodistas: 27 años antes del Ni Una Menos, los medios te contaron la verdad

El estreno de la biopic del ex-campeón mundial de boxeo Carlos Monzón reavivó no sólo la figura del mítico púgil santafesino sino su crimen perpetrado contra su pareja: la modelo Alicia Muñiz. Lejos quedó aquel verano marplatense de 1988 y lejos los esquemas culturales en relación a la visión sobre la violencia de género. Con éxito, la serie re-significa el relato acorde a los tiempos que corren: ya no existe más el  “drama pasional” a los que aludían los medios cuando sucedía un hecho de estas características, la pasión no mataba, el que mataba era el femicida.

Desde el round 1 (o episodio 1) el deportista “dejó” de ser campeón mundial y se convirtió en algo que seguro nunca planeó: el primer femicida mediático del país. A partir de ese momento, se crearon las primeras comisarías de mujeres.

El contenido nos permite ver al personaje principal que se pisa solo, con sus dichos y actos se auto-incrimina sin darse cuenta, con la omnipotencia de un deportista – leyenda, ante las “súplicas” cada vez más violentas de su abogado que lo quiere silenciar para evitar sellar su destino de cárcel.

Reconstrucción del asesinato. Archivo 1988.

El rol del “cuarto poder”

Hace pocos días el actor Dady Brieva sorprendió al pedir una “CONADEP” de los periodistas, algo así como una cacería de brujas para aquellos profesionales que informaron sobre el saqueo de fondos públicos y corrupción del gobierno kirchnerista que el integrante de Midachi tanto defendió con uñas y dientes. Y es que al igual que Dady, desde que llegaron al poder Néstor y Cristina Kirchner se obsesionaron con la prensa, esencial para el control y la transparencia de cualquier democracia. Sin libertad de expresión no existe Estado de Derecho ni democracia. ¿Qué tiene que ver con Monzón? Tal vez sea una gran respuesta para el actor militante.

En la biopic, los hijos del ex campeón mundial escuchan por la radio un informativo y en un responsable potencial se asoma la verdad, cuándo aún el escándalo ni siquiera empezaba. Carlos habría matado a Alicia. Carlos habría arrojado a su pareja por el balcón. ¿Se imaginan a Dady diciendo que los medios mienten y que Monzón es inocente? Había elementos certeros para reconstruir la escena del crimen y causa de muerte, es cierto, pero eso no quita mérito. Se estaba confrontando  a uno de los deportistas más exitosos de todos los tiempos. Y que pegaba fuerte.

Fuente: Diario Crónica. Archivo año 1988.

Que los medios construyen “realidad” y subjetividad, que “instalan” imaginarios entre el público, que José López, el ex-funcionario K, “nunca” revoleó los bolsos y otros tópicos son recurrentes en los espadachines a sueldo que van rabiosos a los programas de TV para intentar sostenter que no existe la corrupción. Pero no es que les interese hacer un análisis serio de la situación actual del “cuarto poder” en el mundo, cada vez más perseguido, precarizado y acorralado. Se pasó de ponderar el “WaterGate”, acaso la investigación política más famosa de la historia, a encerrar periodistas o destruirlos como en el “MemoGate”, en dónde la productora Mary Mapes reveló un dato escandaloso del ex presidente Bush y fue perseguida y desacreditada. Otros caen asesinados a manos de narcotraficantes, como en México. Ahora las investigaciones no se ponderan sino que se ponen en duda o se “mata” al mensajero, como el derrotero de detenciones y acusaciones sobre Julián Assange, marcado por crear Wikileaks y filtrar información sensible sobre el poder político y económico. Pero no, a nadie de los defensores cristinistas y opinólogos que navegan por televisión les interesa todo esto.

Fuente: Archivo DiFilm. Captura Crónica.

¿Hay fake news? Si, la hay. ¿Hay operaciones? Seguro. ¿Hay pésimos comunicadores? Tal vez. Pero eso no es representativo o no puede explicar livianamente lo que intenta sin éxito plantear el humorista de Midachi. Y 27 años antes del histórico #NiUnaMenos de 2015, en dónde se reclamó contra la violencia machista,  los diarios y la radio te contaron, sin la evolución cultural actual, cómo fueron los sucesos que se confirmaron durante el juicio al boxeador. Y es porque se pudieron recabar datos y pruebas, a veces por la ausencia de dichos datos se cometen errores. Pero la verdad no es un bien tangible y no siempre es accesible, hay que buscarla.

No hay que perderse esta serie biográfica ni su enfoque. ¿Por qué? Porque al menos podemos decir que hoy estamos parados en otro lugar. No es un mundo mejor sin dudas comparado con el ya añejo 1988, no es el punto. Pero situarse en perspectiva siempre es interesante y nos ofrece un panorama de algunas conquistas, de cómo entendemos la realidad. Y de paso, mostrar que tal vez no siempre han mentido los medios. En todo caso, empezar a considerar la posibilidad que Ruben Enrique Brieva sea el mentiroso y no aquellos que nos ayudan a pensar la sociedad que vivimos.

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