jue. Nov 14th, 2019

Los días de Nahir Galarza en la cárcel y su plan de escape a Uruguay. Su ex compañera de celda: “Es capaz de todo, estar cerca de ella es un riesgo”

Tres historias diferentes que se cruzan en un mismo lugar: la Unidad Penal N° 6 de Paraná, en la provincia de Entre Ríos. Una convivencia imposible, la transgresión de todas las normas, el detrás de escena de un insólito plan de fuga y las causas judiciales que las tienen en vilo. El penal de mujeres, en dónde las internas pasan 22 horas encerradas y con suerte pueden realizar algún curso o estudio para formarse, es testigo de los días de detención de Nahir Galarza, condenada por el crimen de su novio Fernando Pastorizzo, ocurrido el 29 de diciembre de 2017. Tiene el triste record de ser la mujer más joven con una sentencia de prisión perpetua en Argentina. AUDIOS EXCLUSIVOS.

Nahir (izquierda), Bordeira (centro) y Soto (derecha).

Griselda Bordeira está detenida por una causa por narcotráfico en la que fue procesado también el intendente de Paraná, Sergio Varisco. En ese expediente se investiga la relación entre funcionarios municipales y una banda de narcotraficantes comandada por Daniel “Tavi” Celis, un dirigente social. Bordeira , que fue policía y ocupaba el cargo de Subsecretaria de Seguridad del municipio bajo sospecha, espera el juicio oral y detalla lo que considera errores procesales de una causa “armada”, cuando su nombre apareció en un papel encontrado durante un allanamiento a Luciana Lemos, pareja del jefe narco Celis.

Pero algo se interpuso en el único objetivo que tiene: recuperar la libertad y demostrar su inocencia. El sector de la unidad destinado a miembros de las fuerzas seguridad o “refugiados/as”  – internas que por alguna razón deben estar aisladas para su protección  de la población general – se convirtió en una pesadilla desde la llegada de Nahir, que, por ser hija de un ex oficial de policía (Marcelo Galarza) accedió a este privilegio de un lugar con mayor seguridad. Bordeira relata que la joven que mató a Pastorizzo no cumplió ninguna de las reglas establecidas del pabellón para la convivencia, ya sea limpiar el baño y las instalaciones, el uso medido del teléfono compartido y la prohibición del consumo de estupefacientes. Periodismo y Punto accedió a su testimonio.

AUDIO. Desde la unidad penitenciaria habla Bordeira.

Drogas y actitud desafiante

Ella rompió todas las reglas y ahí empezó el problema. El 31 de Diciembre pasado encontramos en el baño, dentro de una botella descartable, las colillas de marihuana. Retiré las colillas, las puse sobre la mesa y pregunté: ¿quién se va a hacer cargo de esto?, Nahir saltó exaltada y respondió que era de ella y que no tenía que meterme. Pero si hacen una requisa y encuentran eso y nadie se hace responsable, hacen cargo a todos”. Aunque el hecho parece menor, fue incrementándose en agresión: “me dijo que debería tenerle miedo, tener miedo a dejar de respirar”. En las primeras notas a los medios locales que dio Bordeira, contó cómo Nahir quería ahorcarla con una toalla mientras dormía, situación que llevó a las reclusas a turnarse para dormir, por el extraño comportamiento de la ex jugadora de hockey y estudiante de abogacía, que vagaba por las noches con la luz apagada y en un cuasi estado de sonambulismo.

AUDIO. La causa “narcomunicipio”.

Ludmila Soto, una policía condenada a 8 años en 2015, acusada junto a otros efectivos de haber torturado, en el año 2012, a dos jóvenes, también remarca irregularidades durante el proceso de su juicio, apuntó a una figura de fuerte peso político, sin querer nombrarla, que estuvo detrás de todo el caso. La sucesión de apelaciones llevó el expediente a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Durante la nota en Periodismo y Punto detalló que no hubo pruebas ni información dada por el hospital en dónde fueron llevados los jóvenes – denunciantes – de lesiones producto de golpes o apremios ilegales.

AUDIO. La ex empleada del municipio entrerriano: el duro transcurrir del encierro.

Ludmila se hizo amiga y confidente de Galarza, por las edades similares y compatibilidad generacional. Sin embargo, la convivencia de las 3 internas explotó cuándo Soto le contó a Bordeira que Nahir quería “atentar contra su vida”. Esta situación fue informada a las autoridades y formará parte de las futuras declaraciones en la justicia, ya que Nahir denunció a Soto por un presunto abuso sexual del cuál no hay pruebas y obligó a la ex funcionaria de Varisco a dar su testimonio y versión de los hechos, por haber compartido el pabellón. Hoy ambas (Bordeira y Soto) fueron separadas a otro sector, tras meses de insistir sobre el peligro que implicaban las amenazas de muerte.

¿Plan de escape?

“Estábamos charlando lo más normal con ella, que se reía de todo porque todo le causaba gracia y estábamos en el salón de visitas. Al finalizar la visita, ella me comenta que estaba enojada porque en la Unidad Penal 6 era más difícil escaparse y que en la granja de Gualeguaychú era más fácil escapar porque hay mucho campo”, recordó Ludmila, en aquellas jornadas en dónde fue amiga del “ángel negro” que apagó la vida de Fernando. Agregó: “Es capaz de llegar lejos”.

AUDIO. De amigas a enemigas.

El objetivo final era, acaso similar al filme “Atrapado sin salida”, mudarse a un régimen de encierro más flexible y alcanzar Uruguay transitoriamente y perderse luego en algún lejano país. Pasar desapercibida para siempre. Para lograrlo debía primero ser trasladada, y para ser trasladada una denuncia de abuso era como “anillo al dedo”.

Nicholson, en el filme “Atrapado sin salida”.

Desde un principio además, intentaron por todos los medios demostrar “insanía” de la chica para ´zafar´ de la dura sentencia. Pero las pericias psiquiátricas corroboraron que actuó con plenas facultades mentales.

De tal palo…

El rol del padre – Marcelo –  es ´omnipresente´, que habría dado el visto bueno a un posible escape de su consentida hija y es el mismo que se mostró indignado ante las cámaras de la televisión, furioso cuándo le preguntaban por el crimen que sacudió a la provincia.

En 1998 mató de un escopetazo a Cañete, un hombre acusado de vender drogas en Concordia. Por este hecho fue a juicio en 2004. La fiscalía pidió 10 años de prisión por homicidio simple al considerar que tuvo “una reacción desmedida” al matar al supuesto narco. Pero la Justicia lo absolvió. La otra causa que sigue abierta hasta hoy es por el robo de armas secuestradas a cazadores, en la época en que Galarza trabajaba en la Dirección de Prevención de Delitos Rurales.

Difícil adivinar cómo terminará o en qué terminará todo. Lo seguro es que el “ángel negro” de Entre Ríos ya tiene un lugar en el oscuro sitio de los célebres personajes de la historia criminal del país.

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