sáb. Oct 19th, 2019

Olivares/Yadón: Del asesinato de las mafias y sicarios al crimen pasional. Papelón de la política argentina

Minutos después del asesinato, a sangre fría, a metros del Congreso Nacional, de Miguel Yadón, asesor catamarqueño del diputado radical Héctor Olivares, el detenido e inefable, Luis D´elia, informaba a sus fanáticos que los servicios de inteligencia macrista habían asesinado a un diputado de su espacio político para silenciar la presentación editorial de su jefa política Cristina Fernández de Kirchner. Con el correr de las horas, opositores y oficialistas, hablaron de un ataque a la democracia, de la gravedad del hecho, del peligro en el que estaban las instituciones y de la imperia de las fuerzas de seguridad de la Nación.

Miguel Yadón, asesor del diputado radical Olivares

Los diputados que repudian a la Ministra Patricia Bullrich pedían más cámaras y control en las calles. Victoria Donda, por ejemplo, pedía que se resolviese el hecho inmediatamente. Los radicales hablaban de las denuncias del diputado Olivera en La Rioja al poder. La propia ministra Bullrich hacía referencia a las mafias que combate el gobierno de Cambiemos y el mismísimo presidente Macri -nuevamente mal asesorado- ofrecía un discurso en sintonía con sus ministros. El periodismo, no se quedó atrás. Con los primeros datos, consternado, publiqué en mi cuenta de twitter @luisgasulla que se trataba de un ataque a la democracia.

El VIDEO del crimen echó por tierra las suposiciones previas. La política alimentó las sospechas de un crimen por encargo, un golpe a las instituciones o, de forma más miserable, un asesinato para tapar la presentación de un libro!!!

Los antecedentes de Yadón referían a discusiones con empresas transportistas y contratistas del Estado. Como todas las mañanas, habían salido a caminar por las calles aledañas al Congreso donde el diputado riojano vive. Los asesinos conocían sus movimientos…

Fuentes policiales confirmaron a PyP que la primer hipótesis que se maneja es el crimen pasional. Juan Jesús Fernández, 42 años, monotributista, alias “Mohamed” “El gordo” y “El gitano” condujo el automóvil Vento y lo estacionó detrás de un micro de larga distancia sobre la Avenida de Mayo, a metros del Congreso de la Nación. Conocían los movimientos de su objetivo: Yadón. El obeso conductor, vecino de San Cristóbal y padre de la bella Elizabet Fernández estaba acompañado por el joven Juan Fernández Cano, bailarín de flamenco. No sería su hijo sino su sobrino. Por la posición de los disparos, el autor material habría sido el joven y Juan Jesús Fernández, condujo al asesino al lugar de los hechos.

Fernández descendió del vehículo, rengo -posiblemente por el estado de ebriedad o por su propio peso- para constatar que Yadón estaba muerto. Al diputado, ni lo miró. Un ciclista observa la escena y da una vuelta alertando a otros transeúntes. El joven bailarín de flamenco se retira de la escena del crimen luego que su pariente le abre la puerta delantera del auto pues, posiblemente, las puertas traseras estaban trabadas por dentro. El auto terminará en el estacionamiento ubicado en Mitre al 1400. Posiblemente, los mal llamados sicarios nunca supieron que Yadón trabajaba para un diputado de la Nación.

¿Crimen pasional? Mercedes Ninci informó que el móvil del asesinato fue un amorío del fallecido asesor con la hija del “gitano”. Elizabet Fernández, la mujer en cuestión, hija de Juan Jesús, posa sonriente en las fotos en sus redes sociales. Los investigadores esperan encontrar, en su relato, la llave para resolver un hecho policial que conmocionó al país durante 10 horas. Al caer la tarde, los medios de comunicación, comenzaron a dar vuelta de página y a enfocarse en la presentación, a pesar de la lluvia y la muerte, del flamante libro de CFK.

Por Luis Gasulla

@luisgasulla

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