dom. Oct 20th, 2019

A 8 días de declarar su socio cayó preso cuando planeaba fugarse

Báez preso, Ricardo Jaime rompió el silencio, se reflota la causa Antonini Wilson, tiembla la Procuradora Gils Carbó y los fiscales militantes, se despertó la justicia federal y en medio aparecen los Panamá Papers. ¿Por qué en abril se acabará el pochoclo?  

Lunes 4 de abril una fuente de la PFA me informó que estaban siguiendo a la familia Báez en Santa Cruz. El juez federal Sebastián Casanello temía una fuga. Efectivamente, por información que recibió desde la AFI, supo que Báez planeaba viajar a la República Oriental del Uruguay, justamente, en la semana que debía declarar. “Lo detienen el viernes”, me dijeron en PFA. Todo se adelantó con el plan de fuga. En el aeropuerto de San Fernando, Báez fue abordado y declarará en el día de hoy. Detenido, sus ojos no podían creer que el poder se deshacía delante suyo mientras la gente le arrojaba huevos e insultos en el barrio de Palermo. Allí se produjo otro momento histórico, en la esquina de Gurruchaga y Santa Fé.

Horas antes, una desesperada CFK lo había llamado infructuosamente. Según Infobae, se trataron de cinco llamadas. Báez temía que detuviesen a su hijo. No opuso resistencia en San Fernando. Misma suerte corrió su contador Pérez Gadín. En estas horas, tiembla Federico Elaskar, el ex dueño de la cueva SGI. Las condiciones que pedía Leonardo Fariña para contar toda la verdad comienzan a cumplirse: “Antes de Báez no me conviene declarar, muestro todo lo que tengo pero después que ellos, antes no” me confesó el ex de Karina Jelinek horas atrás.

Estos movimientgos en la justicia federal se dan días antes de que CFK deambule, por primera vez, por Comodoro Py. PeriodismoyPunto anticipó que, muy posiblemente, el juez Claudio Bonadío termine embargando sus bienes como los del ex ministro de Economía y el ex titular del Banco Central. Veremos.

Por lo pronto, se reabrió la causa Antonini Wilson, Ricardo Jaime apuntó a Julio De Vido, el ex ministro todo terreno fue llamado a indagatoria, Los Sauces amenaza a la familia Kirchner, Bonadío no quiere escuchar hablar de “tregua” y Laura Alonso, desde la Oficina Anticorrupción, se apresura a hablar -aseguran desde el exterior- sobre los Panamá Papers. La sociedad argentino dijo basta. A pesar de que las Mengolini de C5N digan que “lo que falló fue el piloto”, la falta de hoja de ruta en el vuelo de Báez y las averiguaciones que realizó el titular de Austral Construcciones en Uruguay por un hangar (lo relaté en Tuiter), confirman que el temor paraliza.

“El kirchnerismo no creo las condiciones de impunidad que sí realizó el menemismo” explica una fuente cercana a Elisa Carrió a este cronista. “Fueron por todo, sembraron el odio, la gente quiere hablar, hay muchos implicados y el pacto se terminó”, concluye una de las mujeres que más investigó la corrupción de los últimos 20 años.

Por todo ello, en abril se terminará el prochoclo en la Argentina.

Esta película recién empieza.

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