sáb. Oct 19th, 2019

“Fariña es un preso político”

Primero circuló el rumor de que Cristian Lanatta tenía dengue. El mediodía del jueves 28 de diciembre recibí la noticia de que habían querido asesinar a Leonardo Fariña. Rápidamente redacciones de media docena de portales tomaron el rumor como verdad. Pero, ¿qué pasó realmente? Este portal se comunicó en tres oportunidades con la abogada de Leonardo Fariña, Giselle Robles, quien a su vez conversó en la medionoche del jueves con su defendido. Inmediatamente conocimos el contenido de la charla. “Leo está tranquilo, está bien pero lo que sucedió deberá investigarlo la justicia” explicó la abogada que tiene a su cargo causas de lavado de dinero, contrabando y narcotráfico que involucran a funcionarios del anterior gobierno y al mismísimo Jaime Stiuso.

En los últimos días, el detenido más famoso de Ezeiza, estuvo prácticamente incomunicado. Sólo pudo hablar con su abogada en la medianoche del jueves 28 de enero. Es falso que sea un preso vip. Hace casi 2 años que comparte “el rancho” con 40 presos, ninguno condenado por asesinato. Por eso a todos les llamó la atención la llegada de Marcelino Coronel Alvarenga, un hombre de 37 años, petisa y robusta que, a comienzos de este año apareció en el pabellón. “A Marcelino le hicieron de todo” nos relata una fuente dentro del Servicio Penitenciario. El hombre ingresó a compartir celda con Fariña por el argumento de que se había intentado suicidar. Existe un programa, denominado Programa de PRevención de Suicidios -PPS- que permite que un condenado de las características de Alvarenga pase a un pabellón más tranquilo.

Así llegó Marcelino al módulo 1 pabellón G de Fariña. Golpeado, tras un ataque de varios efectivos, el hombre que habría sido extorsionado para “encargarse” de Fariña, le confesó a LEonardo que debía matarlo la noche del 22 de enero. Le relató que efectivos del Servicio Penitenciario y otro del Servicio Penitenciario Judicial le garantizaban impunidad si cumplía con el trato y que, esa noche, las luces del pabellón se cortarían. Asi fue. Marcelino no cumplió y denunció la extorsión en el Juzgado Federal de Lomas de Zamora Nº1. La denuncia, 169/2016, está siendo investigada. Ahora bien, es falso que a Fariña lo atacaran como salió publicado en algunos portales. Así lo explicó su abogada a este cronista: “Leo está bien, no lo tocó nadie”. También es falso que Farña haya tenido contacto con los hermanos Lanatta.

A esta altura hay muchos interesados en vender pescado podrido. La historia de Marcelino es un misterio. Al día siguiente del supuesto ataque que él confiesa a Fariña que debía realizar, le dieron de baja a su programa. Presentó un hábeas corpus, asesorado por otros reclusos. Pero no se lo querían tomar. Marcelino fue eyectado del pabellón. Fariño no supo más nada de él. Al “preso político” como asegura su abogada que es el ex de Jelinek pues, “su causa no tiene sentido”, lo llamaron los jerarcas de la prisión. “No existió lesión física de ningún tipo” explicó Robles.

La justicia deberá clarificar la situación. También tendrá que decidir qué será de la vida de Leonardo Fariña, a esta altura, el perejil de la ruta del dinero K. Mientras tanto, Lázaro Baez sigue echando empleados de Austral Construcciones. Son los despedidos del kirchnerismo residual. Los que no salen en Tiempo Argentino ni en C5N. Los que no asisten a la marcha de los ñoquis.

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