jue. Oct 17th, 2019

Exclusivo, la verdadera historia de la triple fuga

Charlas inéditas con el entorno de los “fugados”. Sus miedos. El fantasma “Aníbal” y la sombra del Chapo Guzmán en la Argentina.

“Del 15 de enero no pasan”. Martín Lanatta se quedó mudo cuando recibió el mensaje cifrado de un viejo conocido de sus tiempos en el Renar en el que se manejaba como ministro sin cartera. Uno de sus abogados, Humberto Próspero, me relató la estrategia que están terminando de diseñar desde el estudio de abogados. El mensaje que habría recibido el mayor de los Lanatta, condenados por ser autores materiales necesarios del triple crimen de General Rodríguez, fue determinante de lo que sucedería la madrugada del 27 de diciembre del año pasado.

¿Fue una carrera contra la muerte?, le pregunté a Próspero cuando aún estaban prófugos sus defendidos. Ocurrió una noche en Intratables con el resto de los panelistas sin entender de qué hablaba exactamente. “Den los elementos para demostrar lo que están contando” les pidió Próspero. Los abogados se reunieron con cada uno de los protagonistas de la fuga del año y los tres coincidieron en un dato: “hubo un hecho que cambió todos los planes y los terminó dejando en medio de un arrozal”. Pero, ¿qué pasó en esos 15 días?

Fuentes consultadas aseguran que el 31 de diciembre a la noche, mientras Cristian Ritondo aseguraba que los tenían cercados en el sur del conurbano bonaerense, los Lanatta ya estaban en Santa Fe. “Estuvieron casi siempre allí” asegura la garganta profunda. “Ellos van a hablar y van a contar todo lo que pasó” explica su confidente. En la misma sintonía, Próspero me explica que “las investigaciones por la fuga, el triple crimen y la desaparición de Pérez Corradi deben unirse, correr por el mismo camino”. ¿Por qué?

“Tienen pruebas guardadas en un cofre bajo siete llaves” explica el confidente. ¿De qué? Menciono a Aníbal Fernández y la persona mueve su cabeza. De arriba a abajo. Una y otra vez. La justicia deberá definir cuando los llama a declarar como testigos por la investigación que Torres encaró sobre la fuga, o a esta altura, supuesta fuga.
Querrá saber si salieron solos o no. Si alguien les abrió las puertas. Este portal arriesga que salieron acompañados y que les abrieron las puertas, que los empujaron, los tiraron a los perros pues adentro, eran boleta. Les preguntarán si tuvieron algo que ver con el tiroteo en Ranchos, provincia de Buenos Aires, y si fueron ellos los que se enfrentaron con Gendarmería en Santa Fe. Frio. Muy frio. ¿Se animará Torres a ir a fondo?

El juez querrá saber qué pasó con “El Faraón”. El pizzero con más fortuna del mundo que asistía a las audiencias del juicio del triple crimen y al que acudieron cuando las papas ardían. El hombre que hablaba frecuentemente con el flamante comisario de Ezpeleta y que jugaba de local entre las fuerzas de seguridad, explicará qué pasó durante el cumpleaños de 15 de su hija.

Martín Lanatta está sumergido en una carrera contra el tiempo. Ya nada le importa. Está dispuesto a hablar. Y llevarse puesto a quien sea. ¿Por qué ahora? Como diría uno de los abogados de Pérez Corradi: “Cambio el momento político”. ¿Contará cuál era su destino final en Entre Ríos? ¿Hablará del inmenso campo de un ciudadano mexicano de apellido Martínez cercano a la bella La Paz, Entre Ríos? ¿Mencionará Helvesta? ¿Relatará sus negocios con la limpieza de los tanques de petróleo? ¿A quién le lavaban plata? ¿Habrá descubierto cuál era el supuesto plan de “la morsa”?
El escándalo recién comienza. El señor Martínez sigue en las sombras. Es un hombre que supo manejar las finanzas del hombre más buscado del mundo. Adivinó: Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera.

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