dom. May 26th, 2019

La sombra del magnate Soros, detrás del conflicto mapuche en la Patagonia

Crisis es oportunidad. Y si hay alguien que lo sabe bien es el magnate húngaro George Soros, conocido por ser “el hombre que quebró el Banco de Inglaterra” el 16 de septiembre de 1992. Ese día, que mundialmente es recordado como el “miércoles negro”, se hizo de USD 1000 millones al precipitar la devaluación de la libra esterlina.

Pero esta maniobra especulativa no ha sido más que un juego de niños, si la comparamos con su sutil método de intervención en territorios de interés para sus negocios. ¿Cómo opera? Financiando el caos mediante una red de ONG’s que responden a su nave insignia: Open Society Foundations.

Un claro ejemplo ha sido lo que ocurrió en Cataluña, donde el senador Pedro Agramunt (PP) denunció que Soros, mediante Open Society Foundations, lleva años sufragado la actividad de organizaciones impulsoras del independentismo. Sin embargo, no hace falta mirar hacia el Viejo Continente para encontrar operaciones semejantes. En el sur argentino también habría.

Según fuentes oficiales, el magnate húngaro sería uno de los principales aportantes a la “causa mapuche” en la Patagonia argentina. ¿Por qué? “Entre las tierras en disputa están las del Golfo de San Jorge, que en su Cuenca contiene a la formación D-129, un reservorio de hidrocarburos no convencionales incluso más importante que Vaca Muerta”, explicaron a PyP.

Fuente: Télam

En su momento, el conflicto llegó a un punto tal que el fallecido dirigente mapuche Marcelino Pintihuque, fundador de la Organización Nacional de Pueblos Indígenas en Argentina (ONPIA), presentó una medida cautelar contra el pozo exploratorio en El Trébol, lo cual -según medios locales- causó malestar en los pasillos de la Torre Madero de YPF, puesto que en Neuquén sí avanzaron con las tareas de exploración y explotación de hidrocarburos del shale y del tight, pero en Chubut quedaron a medio camino por esta iniciativa.

Fuente: Télam

¿En qué beneficiaría a Soros la disputa? En un contexto de conflicto, podría hacerse de las tierras por un valor mucho más bajo que el de mercado o el que podría imponerle el Estado argentino. Sobre todo si terminaran quedando en manos de los mapuches.

Sobre cómo concretaría la bajada de dinero a la comunidad mapuche, en tanto, se sospecha que lo haría mediante una triangulación que incluiría al Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) que preside el periodista Horacio Verbitsky, y que -por ejemplo- motorizó la avanzada contra la Casa Rosada por la desaparición de Santiago Maldonado en el río Chubut.

La relación entre Soros, sus ONG’s satélite y la organización que lidera Verbitsky quedó blanqueada mediante el aporte de USD 1.517.944 entre los años 2016 y 2018, bajo el pretexto de apoyo a programas del CELS como “Hacia la adopción del Pacto Global para las Migraciones”, “Comunidades Mapuche en Conflicto en la Patagonia Andina” y “Fondo de Emergencia para el Caso de Santiago Maldonado”.

Este último dato surge de un informe sobre financiamiento producido por el propio CELS, que se encuentra en el sitio web de la ONG. Aunque este no es el único antecedente que vincula a Verbitsky con el magnate húngaro. El nombre del escritor y periodista también aparece en una lista de “referentes” argentinos financiados por Soros que se filtró en la web.

Soros y la Argentina

El dueño de Soros Found Management tiene una larga historia de negocios en el país. Entre 1989 y 1999, fue un aliado fundamental de Eduardo Elsztain y Marcelo Mindlin en la operación de IRSA, dueña de los principales shoppings de la Argentina. También se interesó en los negocios agropecuarios en Cresud -filial de IRSA- y de Adecoagro, un grupo argentino dedicado a la producción de arroz, azúcar, leche, girasol, maíz, trigo, soja, etanol y energía eléctrica.

En 2011, cuando la firma llegó a la Bolsa, poseía una cuota del 20% -valuada en US$ 366 millones-, que fue reduciendo y eventualmente abandonó en agosto de 2017.

George Soros.

Asimismo, Soros mostró interés en YPF. Aunque supo ser su principal accionista minoritario, la baja en el precio del petróleo lo hizo reducir su participación en la estatal a un escaso 0,3% en 2016. Antes de la noticia de su regreso al país de la mano de Ualá, en octubre 2017, se conoció que pensaba retornar al negocio hotelero gracias a una alianza con la cadena Fën.

Por otro lado, durante el conflicto que protagonizó el gobierno de Cristina Kirchner con los fondos buitre, el magnate supo mostrarse como un buen amigo de la Casa Rosada.

Su relación con el kirchnerismo se inició durante la gestión del fallecido Néstor Kirchner y se profundizó con la llegada a Balcarce 50 de CFK, con quien llegó a reunirse años atrás en el hotel Mandarín de Nueva York. Según consignó el portal Infobae, entonces no trascendió el contenido de la conversación ni se anunciaron inversiones.

Por Camilo Cagnacci / @cagnacci_

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