mar. Jun 18th, 2019

LA POLÉMICA POR LA CREACIÓN DE UNA OFICINA DE DDHH PARA POLICÍAS

DERECHOS HUMANOS, FUERZAS DE SEGURIDAD Y OPORTUNISMO POLÍTICO

La temática Derechos Humanos en la República Argentina se tornó una cuestión trillada. Organizaciones sociales de diversa índole, políticos, catedráticos y personajes de todo tipo, se regodearon y adjudicaron por años la exclusividad de estas libertades, facultades, instituciones o reivindicaciones que incluyen a toda persona por el simple hecho de su condición humana, para la garantía de una vida digna. El ciudadano común luego de tanta manipulación y abuso perdió la dimensión de su significado y trascendencia, al punto que ya no desea escuchar hablar al respecto.

No obstante la realidad y tras analizar la génesis de la temática, todo indicaría que el concepto no discrimina ni excluye, por lo cual imperaría la “Universalidad” como característica principal, aunque en la práctica todo es diferente.

Por primera vez, -al menos en la esfera estatal de la República Argentina-, se abre un debate importantísimo para las Fuerzas de Seguridad: ¿Es acertado hablar de “Derechos Humanos” y abordarlo desde la perspectiva de los “Servidores Públicos”, desde el lugar de los “Trabajadores de la Seguridad”?

Aunque parezca increíble, este debate que evidentemente sensibiliza y toca fibras muy íntimas, no se origina por iniciativa estatal. Desde hace muchos años uniformados y civiles regidos por leyes especiales, entre los cuales se encuentran policías, militares, penitenciarios, -Trabajadores de Fuerzas de Seguridad en sentido amplio e inclusivo-, junto a sus familias impulsaron y dieron vida a un proyecto jamás pensado; la creación de espacio internacional que promueve y defiende los derechos fundamentales de este sector “olvidado por el Estado”; la “Unión Interamericana de Derechos Humanos para Trabajadores de Fuerzas de Seguridad” (@ui.ddhh.ffss).

Retornando a la reciente iniciativa estatal, el 1º de abril de 2019 y en pleno año electoral, el Ministerio de Seguridad de la Nación creó a través de la Resolución 234/2019 la oficina denominada “Unidad de Garantía de Derechos Humanos”, que tendría como objetivo dar apoyo a los integrantes de las fuerzas de seguridad que sufran maltrato. Patricia Bullrich máxima autoridad de la cartera, defendió el proyecto al asegurar que “los derechos humanos son para todos los ciudadanos y hasta hoy las fuerzas de seguridad estaban excluidas. Debían ser garantes de los derechos humanos de la ciudadanía, algo que son, pero no eran concebidas como sujetos de este derecho”.

Hasta este punto y para quien desconoce del tema y más aún para los uniformados, todo podría parecer inmejorable. ¿Cuándo un Gobierno Nacional habló de Derechos Humanos para los Miembros de las Fuerzas, y quién podría oponerse o atreverse a repudiar tan moderna y humana decisión? Pero las críticas no se hicieron esperar.

Dejando al margen algunos detalles no menores, como ser que los objetivos planteados por la resolución ministerial denotan ambigüedad y un “marco legal enunciativo”, donde únicamente se “proponen razones” para inducir a adoptar ciertas conductas o acciones investidas de un amplio y ambiguo “DEBER SER”, más que un efectivo, contundente e imperativo “DEBERÁ SER”; y que la mentada “Unidad de Garantía de Derechos Humanos” se encuentra inserta en la “Dirección de Violencia Institucional”, y por ende en la misma órbita del Ministerio de Seguridad de la Nación, constituyéndose una vez mas esta cartera en “JUEZ Y PARTE”; con el agravante de no prever siquiera la “publicidad de sus actos”, en un ámbito de completo hermetismo que no contempla de forma alguna la participación ciudadana y lo que es peor aún, la intervención de los propios “Trabajadores de la Seguridad y Familiares Violentados en sus Derechos Fundamentales”; otras voces se hicieron oír.

La titular de Abuelas de Plaza de Mayo Estela de Carlotto, fue una de las primeras en cruzar a Bullrich:

“¿Qué quiere hacer esta muchacha? Están un poco locos, pisando un terreno muy delicado que es la agresión permanente al pueblo”, en referencia al Gobierno, a quien criticó por destinar fondos para la creación de una unidad para asistir a los efectivos policiales y de seguridad federales que sufran algún tipo de maltrato.

En ese sentido, la referente de los derechos humanos resaltó que “está todo bastardeado. Yo quisiera saber qué argumentos tienen para un gasto de dinero que no hay para el pueblo en vez de hacer otras tareas emergentes como empleo o viviendas”. “No sé qué argumentos esgrimen para poner la creación de una oficina de DD.HH para defender a la policía, cuando la policía es quien debe defendernos”, expresó en diálogo con Futurock (Fuente www.perfil.com). Cabe aclarar que el artículo 3º de la Resolución Ministerial 234, en principio no establece erogación presupuestaria adicional para el Estado Nacional.

Una vez mas las ideologías y las posturas antagónicas e irracionales se dan cita. La importancia de abordar de manera transparente, profesional y humana la temática, quedaron desplazadas por el acostumbrado oportunismo político, y la necesidad de hacer propio un tópico que pertenece a todos y a la vez a nadie, para colocarlo nuevamente al servicio del aparato que persigue concentrar poder y captar voluntades.

Por una lado el Gobierno Nacional, encarnado por el Ministerio de Seguridad y su máxima autoridad Patricia Bullrich, que luego de varios años de gestión y de “posibilidades perdidas” para impulsar cambios y brindar soluciones concretas, pretende acaparar una temática que se encuentra ya en pleno desarrollo y apogeo a base del sacrificio y esfuerzo de ciudadanos comunes con apertura mental y conciencia social, y de familiares, funcionarios públicos, uniformados y civiles de diferentes Fuerzas de Argentina, e incluso de América del Norte, Centro y Sur, subestimados y negados históricamente por las mismas estructuras gubernamentales que hoy “pretenden erigirse como mesías”.

Por otra parte las organizaciones sociales y los referentes ortodoxos de Derechos Humanos, que jamás contemplaron a los Trabajadores de las Fuerzas de Seguridad como parte integral de la Sociedad, y peor aún, que denostaron, atacaron, e incluso negaron la naturaleza humana de los funcionarios privándolos de los mismos “derechos y garantías que en condiciones normales asisten a cualquier ciudadano”.

La promoción, el respeto y la observancia de los Derechos Humanos y las libertades fundamentales de la Sociedad Toda, y en particular la de los Trabajadores de las Fuerzas de Seguridad, jamás estarán garantizados hasta tanto no realicemos una profunda introspección que permita la creación de canales de diálogo, herramientas y organismos inclusivos, profesionales, transparentes e imparciales, despojados de oportunismos, ideologías extremas, e intereses demagógicos y viles. Los Derechos Humanos habrán triunfado, cuando el único requisito para ejercerlos implique solamente, “Ser Humano”.

Pablo Sebastián Giles

@pablosgilesok

1 thought on “LA POLÉMICA POR LA CREACIÓN DE UNA OFICINA DE DDHH PARA POLICÍAS

  1. Cortina de humo, se esta catapultando para algún otro cargo; pero le va salir el tiro por la culata, los uniformados no la van a votar, por ahora, creo.

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