dom. Abr 21st, 2019

De Perón a D´alessio y la batalla final entre Stiuso y Pocino.

Uno de los primeros decretos que firmó Juan Domingo Perón, al asumir la primer presidencia en 1946, fue la creación de la Secretaría de Coordinación de Informaciones del Estado -CIDE. Fue el decreto 337/46. Funcionaba, originalmente, dentro de la División de Informaciones del Consejo de Guerra. Lo dirigía Rodolfo Freude. Su secretario era hijo de un criminal nazi que había llegado a la Argentina en busca de impunidad. De aquí saldría Raúl Alejandro Apold, el creador del relato peronista, según la periodista Silvia Mercado. Así nació La Casa.

Instituto Patria, el ex jefe de los espías, Oscar Parrilli, recibiendo al querellante en causa D´alessio, Roberto Porcaro

25 años después, Jaime Stiuso cumplía 20 años. Los festejaba ingresando en la SIDE. Allí también comenzaba a dar sus primeros pasos Horacio Germán García, conocido como Horacio Garnica. Eran los años en que comenzaba a tener poder la banda de Gordon, enfrentada con la izquierda peronista de aquel entonces. En diciembre de 1975, La Casa, la manejaba el General René Otto Paladino, uno de los creadores de la Triple A. Los años pasaron y el profesionalismo de Stiuso -con sus pro y sus contra- ganó terreno dentro dentro de la SIDE. Fue durante la génesis del kirchnerismo, cuando Néstor Kirchner lo convirtió en amo absoluto del sistema de espionaje local. Su reinado comenzó el día que el Presidente decidió entre su Ministro Gustavo Béliz y él.

Daniela Lezcano, abogada vinculada a Franco Bindi, apoytando públicamente a juez de la causa D´alessio

Kirchner importó el modelo de control absoluto del sur patagónico al país. Escuchas ilegales, infiltrados, espías… Todo estaba permitido para anticiparse al opositor, entendido como enemigo. “Kirchner nos dio más poder que nunca, sabía todo del otro, le encantaba conocer las debilidades, secretos y miserias de su interlocutor” relataba un agente de La Casa a este cronista hace años. Es risueño creer que el espionaje interno lo inventó el falso abogado Marcelo D´alessio.

Pero Stiuso comenzó a tener un rival de peso dentro de la estructura de inteligencia. Fernando Pocino no era tan profesional como Jaime pero más servil al poder de turno. Desde la “Contrainteligencia” fue el artefacto ideal para diseñar las “operaciones de prensa” que proliferaron desde las falsas cuentas bancarias en Suiza del recordado Enrique Olivera a las fake news publicadas en la agencia de Noticias estatal durante el kirchnerismo y en los medios de Sergio Szpolski.

La distancia entre Stiuso y Pocino se agrandó tras la muerte de Néstor Kirchner y la decisión de Cristina Kirchner de apoyarse en el segundo. Las investigaciones periodísticas comenzaron a tener más informaciones y las fuentes comenzaron a dar la cara. La Presidenta desconfiaba del sector de Stiuso. “Desde adentro se filtra todo” decían en su entorno. César Milani, desde el Ejército, y Pocino desde la SIDE, hacían de contrapeso. El memorándum con Irán y el cambio de política exterior, esto es, el acercamiento a Irán -luego de las denuncias de Kirchner ante la ONU- apagaron la estela de Stiuso en la SIDE al igual que los jueces y fiscales que respondían a él. Alberto Nisman quiso anticiparse y terminó con un tiro en la cabeza en el baño del edificio Le Parc en la zona más segura del país.

Durante los primeros dos años del gobierno de Mauricio Macri, la actual Agencia Federal de Inteligencia -AFI- sufrió la mayor sangría de agentes de su historia reciente. “Se quedaron sin gente capaz, echaron a los de Stiuso y a los de Pocino” se sincera un ex integrante de la policía bonaerense. “Pero, con el tiempo, comenzaron a reclutar gente a través de tercerizadas y así se mandaron cagadas (SIC) como meter a ex comisarios exonerados”. Se refiere a Degastaldi, vinculado con la extorsión al supuesto empresario Pedro Etchebest.

A pesar de haber sido funcionario del kirchnerismo, vocero del gobernador K -Gildo Insfrán que gobernó una provincia clave del país para entender el lavado de dinero durante la mal llamada década ganada, D´alessio supo infiltrarse en el esquema de poder macrista y en la justicia federal. “Un audaz, capaz de todo, si se enteraba que deseabas un auto importado o un reloj costoso, te lo traía de Estados Unidos y te metía en el bolsillo” explica un ex compañero de aventuras del ex piloto de TC Mouras. El ex agente de la AFI que se entregó ante el juez Alejo Ramos Padilla, Rolando Hugo Barreiro, trabajaba desde la casa de D´alessio en el country Saint Thomas. Con aceitados vínculos con parte del periodismo vernáculo, supo investigar a la corrupción kirchnerista luego de alejarse de su padrino en la SIDE: Jaime Stiuso.

Comunicado Interpol sobre abogado actual de Lázaro Báez

Al entorno de Macri se le escapó la tortuga cuando César Milani dejó Ezeiza y comenzó a cumplir condena desde Campo de Mayo. “Volvió a manejar poder para hacer daño al gobierno en un proyecto para regresar al poder con Ella” dice la fuente que trabajó con Barreiro y otros agentes cercanos a Stiuso. “Los que alimentan de información al juez de Dolores son de la “banda” de Pocino y Milani, es la venganza de los muchachos”, sentencia.

Luego de coquetear con el macrismo y ante la debacle económica, un sector de la inteligencia local -menos profesional pero experta en infiltrar gente para generar “operaciones”- vuelve a apostar por el regreso de CFK al poder. Durante meses lo “caminaron” al “oportunista” D´alessio. El entrecomillado corresponde a dos fuentes que lo conocieron: “Jugó con el kirchnerismo, hizo su fortuna con ellos pero quiso congraciarse con la nueva gestión”.

El rol de la Policía de Seguridad Aeroportuaria es clave. La PSA, creada por Néstor Kirchner, se corrompió desde los tiempos de Antonini Wilson. Gabriel Flores denunció sus desaguisados. Él conoció a los D´alessio de esta historia pero la Ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, no tuvo tiempo ni ganas de escucharlo. Se habría ahorrado un problema. Desde allí investigaron ilegalmente a la gobernadora María Eugenia Vidal. Allí se desempeñaba Heidi: la pareja de Bogoliuk. Heidi Rotello Agnelli.

Todos los involucrados provienen de la misma cloaca: los negociados en la AFIP de Ricardo Echegaray, la Aduana paralela K -llámese mafia de los contenedores- y Quilmes. Por todo ello, el interés principal de la operación “D´alessio” -basada en datos concretos pero denunciada por otro grupo de oportunistas y extorsionadores- es voltear la causa judicial que investiga los contenedores y sus ramificaciones con el narcotráfico. El ataque al fiscal Stornelli estaría financiado por dos grandes empresarios de la obra pública y la logística de sectores que responderían a Fernando Pocino y Milani-. Hasta el propio juez Ramos Padilla descarta que el fiscal haya sido parte de la extorsión pero es muy factible que se haya nutrido de información de D´alessio. Como lo hace gran parte de la justicia argentina desde la voladura de la AMIA a la fecha.

Abogado de Manzanares denunciado por Gasaro -ex abogada de hermanos Lanatta y su socio Humberto Próspero

En el juego de las casualidades permanentes aparece un abogado que lo buscó Interpol: Franco Bindi. Su nombre apareció en la causa judicial derivada de Cromañón junto con Giselle Robles. De defender a Leonardo Fariña, el primero, comenzó a frecuentar a Lázaro Báez en prisión. O sea, del denunciante al denunciado sin escala previa. Su coequiper, aunque lo niegan es la letrada Elizabeth Gasaro que, públicamente, denunció vinculaciones entre Roberto Herrera -abogado de Víctor Manzanares (contador de los Kirchner arrepentido) con el afamado D´alessio. “Son de Ezeiza”. Alguien los filmó saludándose en Comodoro Py. Herrera habría sumado al estudio de Luis Ymiria a Gasaro años atrás. Se pelearon por representación de clientes. a Yrimia lo metieron en la causa que investigaba Nisman cuando Jorge Khalil habla sobre él. Otro de los abogados del grupo que suele aparecer en todas las causas que involucra a ex funcionarios patagónicos es Humberto Próspero. Se lo conoció con la fuga de los Lanatta al igual que Gasaro. Los hermanos Lanatta los echaron. Hoy Próspero representa a Daniel Pérez Gadín, la estrella del video de La Rosadita. Daniela Grandi quiso acercarse a Fariña para “ayudarlo” luego que este denunciase a sus anteriores letrados. Estaría en el mismo barco. Por si fuera poco, Bindi representó en una causa anterior al supuesto empresario Pedro Etchebest, extorsionado por D´alessio

El operador K, Porcaro, con el ex Presidente Kirchner

Las vinculaciones con el ex operador K, Roberto Porcaro, están a flor de piel. A Necochea, tierra de Porcaro, llegó la ruta del dinero K. En Bahía Blanca recaló el abogado Ezequiel Maradeo para defender de la acusación de facturaciones truchas vinculadas con la ruta del dinero K, Franco Ficcadenti. Maradeo trabajó con la psicóloga híper K Daniela Lezcano, ex pareja de Bindi. Hoy Lezcano es la fanática en redes sociales número 1 de Ramos Padilla. Por si fuera poco, la mujer de Porcaro, Patricia Sirvente, comparte amistad con Valeria Oettel, socia comercial y mujer de D´alessio. A Lezcano la investigaron por falsificar pericias y documentación en una causa sobre abusos infantiles.

Porcaro, intendentes y el ex jefe de gabinete, el arrepentido Juan Manuel Abal Medina
Medios de Tandil sobre la psicóloga Lezcano, vinculada a Bindi

Lejos del poder, Stiuso y Pocino, luchan por recuperarlo. En el medio, hay operaciones de prensa, millones en juego y la verdad es simplemente un obstáculo. El gobierno nunca supo cómo resolver el problema de la mano de obra desocupada del espionaje argentino. Siguieron operando en su nombre o en contra de la gestión Macri. Las consecuencias están a la vista.

Porcaro y su mujer, ¿amiga de la mujer de D´alessio?

Por Luis Gasulla

@luisgasulla

Colaboración Andrés Ballesteros y
@Leonard61158764 

5 thoughts on “De Perón a D´alessio y la batalla final entre Stiuso y Pocino.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *