dom. Mar 24th, 2019

Olas de monstruosidad

Coordinados para cazar en grupo y conducir a su presa hasta un lugar donde se encontrara acorralada y reducida como si fuera una animal, estrategias de caza de la prehistoria, donde los cazadores debían compartir la presa entre los participantes, este tipo de caza se repetía estacionalmente, es decir, de manera puntual en algunos momentos del año, el verano era ese momento álgido, de cooperación entre múltiples cazadores que les permitía atrapar presas que difícilmente conseguirían individualmente ¿Pero  qué sucede con algunos hombres en la modernidad que continúan imitando este comportamiento primitivo de caza en manada?. ¿Qué los lleva a este  instinto o motivación, olvidándose que se trata de la vida de otro igual?.

¿Volver a la edad prehistórica?. La ley de la selva: los inquietantes casos de violación en Argentina.

Quizá no verlo como un igual, sino más bien como un objeto, es que carecen de la imposibilidad de tener empatías por aquel a quién pretenden menoscabar en su integridad física, puesto que les es imposible que puedan sentirse identificados en este caso con el sufrimiento de la víctima, lo que comúnmente llamamos “ponerse en el lugar del otro”, sienten un fuerte desprecio por los derechos individuales de los demás y el castigo poco les importa a la hora de evaluar los riesgos a quienes buscan la satisfacción inmediata de sus impulsos sexuales, saben lo que quieren y van tras ello, en ocasiones sin importarles poder salir perjudicados, el objetivo final es conseguir satisfacer sus necesidades y para ello requieren un acto organizado, premeditado y totalmente planificado.

Así como sucedió con el caso La Manada nombre por el que se conocen los sucesos relacionados con el caso de violación grupal en Pamplona, España, en la madrugada del 7 de julio de 2016, durante las fiestas de San Fermín. Hoy el verano fue testigo una vez más de un nuevo ataque en manada ocurrido en el hemisferio sur, Argentina .El ataque sexual se originó en la madrugada del 1° de enero, en pleno festejo de Año Nuevo en el complejo turístico “El Durazno”, cobrándose como víctima de violación grupal a una adolescente de 14 años. La situación ha conmocionado al país y ha colocado el foco una vez mas en las mujeres re victimizándolas una y otra vez con frases como la del diario Clarín si las niñas, adolescentes y mujeres “estamos dónde deberíamos estar”, en vez de colocar el foco en los victimarios y su violencia machista, medios de comunicación que pretenden enseñar a las mujeres cómo no ser violadas, en vez de enseñar a los hombres a no violar, titulares y líneas machistas carentes de empatías por doquier.

Imagen ilustrativa. Camping “El Durazno”.

De acuerdo a la reconstrucción que realizaron los investigadores sobre el hecho, la víctima había llegado un día antes al camping El Durazno, junto a sus padres y su hermano. La familia se alojó en un bungalow. En tanto, los cinco acusados acamparon en una zona arbolada del predio ubicado en el kilómetro 1 de la Ruta 11. Tras el brindis, luego de un tiempo, la mamá de la joven notó su ausencia, comenzó a buscarla por el predio, encontrándola finalmente en el interior de la carpa desnuda y con claros signos de haber sido abusada sexualmente. Finalmente, fueron las primeras pericias médicas realizadas las que confirmarían que la adolescente de 14 años de edad presentaba lesiones en la zona vaginal compatibles con un abuso sexual.

La causa contó incluso con un inoperante Jefe policial de Miramar, Andrés Caballero, relevado de su cargo luego de las primeras diligencias en torno a la investigación de los surfers marplatenses, hasta ese momento, admirados como divertidos jóvenes deportistas los cuales modificarían la vida de una niña de 14 años, para siempre, en un fin de año trágico. Las fiestas suelen traer con ellas mucha diversión ininterrumpida  y a veces la fiesta no se detiene cuando deberían, en fin de año no todo vale, pero para este tipo de agresores sexuales  las fiestas son una distracción perfecta, históricamente se han registrado incontables episodios de ataques sexuales en medio de fiestas en vacaciones puesto que es una herramienta de distracción perfecta para manipular personas, las victimas están mas vulnerables a los ataques. Al hablar de estos agresores sexuales, debemos pensar qué trastorno de personalidad poseen  ya que tienen determinadas características generales que forman la personalidad del individuo y al realizar una adecuada investigación de su entorno social, familiar  y personal podremos saber mas sobre las diferentes patologías que puedan acompañar al agresor.

Jóvenes estrechamente relacionados entre sí por diversas actividades con uno o dos machos alfa dentro del grupo,  a menudo se sienten presionados para comportarse como machos alfa pero cuando colocas a muchos hombres alfa en el mismo lugar, el más agresivo dominará a los demás, existiendo un aumento de la agresividad con cada nueva agresión por lo que  no resultaría extraño si alguno registrara antecedentes. Debemos entender que estos individuos poseen capacidad de diferenciar el bien del mal cuando cometen delitos, son capaces de dirigir su conducta y comprender la criminalidad del acto,  sus comportamientos son intencionales, sistemáticos y dirigidos, con dificultad en el control de impulsos y en lograr relaciones de intimidad. Sabemos que el consumo de alcohol estaba presente y es innegable su efecto desinhibitorio, deberán tener en cuenta que en muchas ocasiones el abusador justificará su comportamiento inadecuado por su uso, en un intento auto-justificar su conducta,

Jóvenes que hicieron de la vida en el mar su leitmotiv pero ya no podrán creerse los reyes de la playa y salir indemne en el intento. 

Vanesa Carbone

Criminóloga y criminalista especializada en perfiles criminales.

TWITTER @garciacvanesa


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