mié. Jun 26th, 2019

FOTO. Por primera vez, la imagen de la anestesista Nélida Puente, acusada de matar por mala praxis a Débora Pérez Volpin

En Febrero de 2018 la noticia conmocionó al país: la periodista y legisladora Débora Pérez Volpin ingresó al Sanatorio la Trinidad sede Palermo a realizarse una endoscopía de rutina y encontró la muerte. La autopsia reveló lesiones internas y la sospecha de mala praxis no tardó en salir como principal hipótesis.

En junio del año pasado se dictó un pesado procesamiento a los dos profesionales que intervinieron en el procedimiento médico: el endoscopista Diego Bialolenkier y  la anestesista Nélida Inés Puente, únicos imputados en la causa.

Diego Bialolenkier es un joven doctor de 37 años, gastroenterólogo, luego de la muerte de Volpin se refugió en un country de la provincia de Bs. As. y no respondía su celular. Pero su foto apareció rápido en los medios. Incluso cuando fue a la indagatoria se dejó fotografiar, sonriente.

De ella habló el país, pero nadie la vio. La médica de Ezeiza Nélida Puente, de 63 años, es un absoluto misterio.  Según una fuente que la conoció vive casi recluida luego de la muerte de Volpin. De la casa al trabajo, una férrea rutina. Se deprimió y adelgazó varios kilos. Según profesionales que la conocen, no es de ir a eventos sociales. Siguió por un tiempo con su labor profesional en un sanatorio del barrio porteño de Caballito. No responde los llamados a su teléfono fijo y ni siquiera existían imágenes de ella en los medios. Cuando fue a la indagatoria, se puso anteojos de sol y se tapó el rostro con el cabello. El diario Clarín logró la única foto de la doctora pero no se le veía la cara. Periodismo y Punto accedió a un registro oficial en dónde se ve el rostro de la anestesista, que deberá afrontar un juicio oral.

Fuente: Diario Clarín. Puente en la indagatoria, se oculta y evita a la prensa.
Fuente: Registro Nacional de las Personas (RNP). 

Muy discreta y de bajo perfil, borró todas sus redes sociales, que además las tenía en privadas. Espera pacientemente jubilarse dentro de 2 años, tiempo suficiente para transitar el juicio de homicidio culposo y la pérdida de su matrícula, pero al jubilarse eso no tendrá efecto. Tiene una hija estudiando medicina.

Parte de su entorno profesional considera que es inocente y la resguardó, evitando imágenes de ella. Es cierto que aún no es culpable: falta el juicio oral. Pero de ella habló el país y nadie la vio. Hasta hoy.

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