EXCLUSIVO. La viuda de López Rega: el detrás de escena de la entrevista histórica que revivió la polémica por los ´70

Luis Gasulla entrevistó, tras 40 años de silencio, a María Elena Cisneros, viuda de José López Rega, la mano derecha de Juan Domingo Perón. El texto reabrió la polémica sobre lo ocurrido en los años 70. Las respuestas de la mujer argentina, exiliada en Paraguay, generaron polémicas como así también las preguntas, silencios y repreguntas del periodista. Aquí, la réplica de su autor.

La entrevista audiovisual a Cisneros, editada prolijamente por Infobae, y publicada en dos extensas notas el domingo pasado, colocó el nombre de López Rega al tope de las menciones en las redes sociales. A pesar de las denuncias de violación de la vedette Natacha Jaitt, de los lanzamientos de campaña de Juan Manuel Urtubey, Sergio Massa, los tatuajes en la cola de Sol Pérez, denuncias de abusos sexuales y la polémica por las nuevas armas compradas por el Ministerio de Seguridad a la policía federal, Cisneros les ganó a todos. Las columnas políticas dominicales pasaron a un segundo o tercer lugar en las lecturas diarias. El debate por los setenta estuvo en boca de todos, o casi todos. El peronismo y sus principales dirigentes –históricos y los más jóvenes- eligieron el silencio. Algunos cómplices dirigentes del kirchnerismo, afines a ese setentismo tardío -mal llamado progresismo-  ningunearon a la entrevistada y atacaron a este escriba.

María Cisneros, la viuda de “Lopecito”.

Más allá de agradecer los cientos de comentarios elogiosos, muchos de ellos de destacadas plumas de este país, esta columna es la manera que elegí –dentro de mis posibilidades en los medios- de contestar algunas mentiras, difamaciones e insólitas infamias.

1) El fanático seguidor de Cristina Kirchner salió a destruir la entrevista atacando al mensajero al enterarse que “López Rega” era TT y que, muchos tuiteros, elogiaban el contenido de la nota pues recordaba lo que había pasado con gran parte del peronismo en los oscuros años setenta. Recordar que el ex Ministro de Bienestar Social fue la mano derecha de Perón y que el líder, en sus últimos años con vida, repudió el accionar de la mal llamada “juventud maravillosa”, les puso los pelos de punta a más de uno. Como si alguien ordenase qué mensaje bajar, se multiplicaron los tuits idénticos señalando que esta entrevista venía a tapar la dura realidad económica y que la fogoneaban los trolls de Marcos Peña. Decían que el periodista Gasulla hacía periodismo militante del gobierno actual. En primer lugar, esta entrevista comenzó a gestarse meses atrás cuando el colega Omar Pintos me ayudó a convencer a Cisneros de que rompiese el silencio. Fueron varias charlas por teléfono. Decenas de consultas hasta que la redacción de Infobae decidió que viajase a Asunción, Paraguay, a entrevistarla en persona acompañada por un camarógrafo. La mujer dudó una semana que resultó interminable para mí. Logramos persuadirla de la importancia que tenía su testimonio. En principio sólo hablaría unos minutos. Lo hizo tres horas. ¿Qué relación hay con el gobierno? Sólo mentes afiebradas, ignorantes de cómo funcionan los medios de comunicación, podrían pensar semejante pavada excepto que lo hayan practicado. Sabemos qué pasaba durante la década ganada. La realidad no la tapa ninguna entrevista (vale la pena recordar el Indec de Guillermo Moreno, la pobreza que ocultaba Axel y Aníbal Fernández o las múltiples cadenas nacionales). Y a este periodista no lo compra nada ni nadie. Mi historia así lo demuestra.

El debate por los setenta estuvo en boca de todos, o casi todos. El peronismo y sus principales dirigentes –históricos y los más jóvenes- eligieron el silencio

2) “No interesa hablar del pasado” y “la vieja está loca”. La entrevista a Cisneros no sólo habla de lo que ocurrió hace 40 años en nuestro país sino lo que nos pasa. López Rega no fue un personaje menor del partido que gobernó más de 25 años desde el regreso de la democracia y que maneja el control de gran parte de la justicia, la Corte, los medios de comunicación, el círculo rojo, las fuerzas represivas, los sindicatos, gran parte de las universidades y escuelas públicas y, aunque lo niegan, el empresariado argentino. Entender el peronismo no es cosa del pasado. Recordar, hacer memoria, escuchar otras voces de lo que pasó, siempre suma. No resta. El periodismo histórico es una de las mejores versiones de esta bella profesión. Cisneros no está loca. Será ególatra, estará inmensamente enamorada de su hombre –odiado por muchos, parte de la historia más oscura de nuestro país- pero eso no le quita validez a sus dichos. Hasta ahora, ningún otro protagonista de esos años salió a decir “esta boca es mía”.

El fanático seguidor de Cristina Kirchner salió a destruir la entrevista atacando al mensajero al enterarse que “López Rega” era TT

3)  “La dejas hablar” “no repreguntas” “no dice nada” “a la mujer de un tipo así no vale la pena escucharla”. ¿Desde cuándo el periodista se convirtió en juez? ¿Quiénes creen ser aquellos que señalan a quién si y a quién no se puede entrevistar? ¿Acaso son Dioses? ¿Dueños de la moral y del buen gusto? ¿Qué es más interesante: entrevistar a la viuda de López Rega o a la acomodaticia ex pareja de un vicepresidente condenado por quedarse con la fábrica de hacer billetes que, de buenas a primeras, se siente “hostigada” por el periodismo que le pregunta por sus bienes y aumento patrimonial? Y no… No la maté. Tampoco la juzgué. La escuché. Pregunté prácticamente todos los temas que consideraba importante tocar y le repregunté. Le pregunté, cara a cara, cómo es que se enamoró del hombre más odiado del país y si tenía conciencia de quién había sido realmente López Rega. Yo no firmé los decretos que posibilitaron el nacimiento de la Triple A. Mucho menos, coincidiría en aniquilar una porción de la sociedad que no piensa como yo. Es increíble la cantidad de fascistas que denuncian a los “fachos”. Son los primeros en pedir que te echen de un trabajo, que no te inviten a un programa o, cuando están en el poder, silenciar, discriminar y perseguir. Pero claro, son nacionales y populares  – hasta ahí nomás -.

Le pregunté, cara a cara, cómo es que se enamoró del hombre más odiado del país y si tenía conciencia de quién había sido realmente López Rega.


4) “Gorila” “antiperonista” “ataca a Cristina”. Estimados chupamedias de la Reina, ¿tanto les piden? ¿Incluso que cambien las declaraciones de Cisneros? La viuda de López Rega admira a Cristina Kirchner. Más allá del relato oficial de la década pasada, los Kirchner no firmaron un hábeas corpus, no fueron perseguidos por la última dictadura militar y no hicieron gran cosa, durante esos años (excepto hacer platita) por el pueblo. En 1983 apoyaron al candidato peronista que hacia campaña por la amnistía. La memoria, verdad y justicia la compraron en el 2004. 21 años después. En el 2019, con un testimonio histórico como el de la viuda de López Rega, tampoco buscan la verdad sobre el peronismo, no tienen memoria de lo que hizo ese partido y su líder y, mucho menos, quieren justicia.

Por Luis Gasulla

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