mié. Feb 20th, 2019

EL POLÉMICO PROYECTO DE LEY QUE QUIERE INSTALAR EL ´LEGADO´ DE EVA PERÓN EN LAS ESCUELAS

Por José Lucas Magioncalda.

En pleno régimen peronista, allá por 1952, el Congreso de la Nación sancionaba la ley 14.126 que, en su artículo primero, disponía: “En todos los establecimientos de enseñanza primaria, secundaria, normal, especial, técnica y superior, y en las escuelas de orientación profesional dependientes del Ministerio de Educación, se hará conocer el libro La Razón de mi vida, de que es autora la señora Eva Perón, jefa espiritual de la Nación”. Asimismo, en su artículo sexto, establecía que “El Poder Ejecutivo dispondrá la impresión de una edición especial del libro de que se trata, en la cantidad suficiente para su distribución gratuita entre los señores profesores, maestras y alumnos de los establecimientos a que se refiere el artículo 1º, y en las instituciones que se determinarán.”

El libro “La Razón de mi Vida” no es precisamente una obra maestra de la literatura universal, sino un elemento de propaganda, de culto al líder y a su régimen. El prólogo que lleva la firma de Eva Perón así lo certifica: “Este libro ha brotado de lo más íntimo de mi corazón. Por más que, a través de sus páginas, hablo de mis sentimientos, de mis pensamientos y de mi propia vida, en todo lo que he escrito, el menos advertido de mis lectores no encontrará otra cosa que la figura, el alma y la vida del General Perón y mi entrañable amor por su persona y por su causa. Muchos me reprocharán que haya escrito todo esto pensando solamente en él; yo me adelanto a confesar que es cierto, totalmente cierto. Y yo tengo mis razones, mis poderosas razones que nadie podrá discutir ni poner en duda: yo no era ni soy nada más que una humilde mujer… un gorrión en una inmensa bandada de gorriones … Y él era y es el cóndor gigante que vuela alto y seguro entre las cumbres y cerca de Dios. Si no fuese por él que descendió hasta mí y me enseñó a volar de otra manera, yo no hubiese sabido nunca lo que es un cóndor ni hubiese podido contemplar jamás la maravillosa y magnífica inmensidad de mi pueblo. Por eso ni mi vida ni mi corazón me pertenecen y nada de todo lo que soy o tengo es mío. Todo lo que soy, todo lo que tengo, todo lo que pienso y todo lo que siento es de Perón. Pero yo no me olvido ni me olvidaré nunca de que fui gorrión ni de que sigo siéndolo. Si vuelo más alto es por él. Si ando entre las cumbres, es por él. Si a veces toco casi el cielo con mis alas, es por él. Si veo claramente lo que es mi pueblo y lo quiero y siento su cariño acariciando mi nombre, es solamente por él. Por eso le dedico a él, íntegramente, este canto que, como el de los gorriones, no tiene ninguna belleza, pero es humilde y sincero, y tiene todo el amor de mi corazón.” (Cada vez que dice “él” no se refiere a Dios sino a Perón; como la señora de Néstor).

En definitiva, la ley citada, no solamente disponía de fondos públicos, que eran de todos los argentinos, peronistas o no, para la realización de una burda propaganda y un inadmisible adoctrinamiento en las escuelas, sino que confería a la primera dama, pocos días antes de su fallecimiento, una jefatura no ya política, sino “espiritual”, sobre todos los argentinos.

Lamentablemente, esta triste etapa de nuestra historia, vuelve a golpear las puertas de la actualidad.

En la Legislatura porteña, se analiza un proyecto de ley del diputado de “Bloque Peronista”, Claudio Heredia, que en su artículo primero pretende declarar el año 2019 como “Año del Centenario de María Eva Duarte de Perón” y que en su artículo segundo, dispone que toda la papelería oficial del estado de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires lleve la leyenda “2019 – Año del Centenario del Nacimiento de María Eva Duarte de Perón”. Ahora bien, no conforme con eso, el proyecto de ley también contiene en su artículo tercero, un mandato al Poder Ejecutivo local, al que se le encomienda “realizar acciones tendientes a conmemorar y reflexionar, junto a las comunidades educativas de los establecimientos de educación, secundaria y terciaria, el legado que ha dejado Evita respecto de la inclusión de los derechos laborales, sociales y de la mujer en la ciudadanía”.

El impulsor del proyecto. Claudio Heredia, Bloque peronista. 

Está evidente que siguiendo la nefasta tradición peronista de la que se da cuenta al inicio de esta nota, se trata de un proyecto de adoctrinamiento. En efecto, el proyecto de ley da por sentada la existencia de un “legado” de la homenajeada en materia de “derechos laborales, sociales y de la mujer en la ciudadanía”. Evita murió muy joven, y antes de que Perón finalizara su segunda presidencia. En ese tiempo, su breve paso por la política, consistió en dedicar su vida a realizar asistencialismo con fondos públicos, promocionándolo en beneficio de su propia imagen pública y en beneficio de la imagen pública del régimen. Poco que ver tiene eso con los derechos sociales.

Asimismo, más allá de su opinión favorable al voto femenino, sus reclamos en ese sentido no son comparables a la militancia permanente de muchas otras dirigentes que, antes o en forma contemporánea, impulsaron el derecho a la ciudadanía plena de las mujeres, sin que una maquinaria propagandística estatal las convirtiera en jefas espirituales de ninguna nación. Más aún, en el libro “La Razón de mi Vida”, su autora entiende sobre las mujeres que “nacimos para constituir hogares. No para la calle. La solución nos la está indicando el sentido común. ¡Tenemos que tener en el hogar lo que salimos a buscar en la calle: nuestra pequeña independencia económica… que nos libere de ser pobres mujeres sin ningún horizonte, sin ningún derecho y sin ninguna esperanza!”. Y también sostuvo en la misma obra respecto de las feministas, que: “Parecían estar dominadas por el despecho de no haber nacido hombres, más que por el orgullo de ser mujeres. Creían entonces que era una desgracia ser mujeres… Resentidas con las mujeres porque no querían dejar de serlo y resentidas con los hombres porque no las dejaban ser como ellos, las “feministas”, la inmensa mayoría de las feministas del mundo en cuanto me es conocido, constituían una rara especie de mujeres… ¡que no me pareció nunca mujer! Y yo no me sentía muy dispuesta a parecerme a ellas. Un día el General me dio la explicación que yo necesitaba. “- ¿No ves que ellas han errado el camino? Quieren ser hombres. Es como para salvar a los obreros yo los hubiese querido hacer oligarcas. Me hubiese quedado sin obreros. Y creo que no hubiese podido mejorar en nada a la oligarquía. No ves que esa clase de “feministas” reniega de la mujer.” Nótese que cuando el libro se refiere a la condición de feminista, lo hace en relación a personalidades contemporáneas como la de la Señora Alicia Moreau de Justo, ya que en aquel entonces no existía lo que hoy se conoce como “feminazis”.

Por lo dicho, el “legado” al que refiere la iniciativa parlamentaria resulta más que discutible. Sin embargo, el proyecto lo da como un hecho, y así quiere que sea bajado a los ámbitos educativos. Es decir, no se pretende educar, sino adoctrinar, conmemorando y reflexionado sobre la base de hechos que no existieron. Más aún, la sola conmemoración oficial de su natalicio, ya es una toma de posición a favor de una de las personalidades más autoritarias que pisó la geografía argentina. 

Finalmente, debe quedar en claro que, si de lo que se trata es de educar, están para eso los planes de estudio, y no los atajos legislativos que, con la excusa de conmemorar y reflexionar, pretenden imponer peronismo en las escuelas, aprovechando que algunos legisladores oficialistas que alardean de la democracia y la república, no tienen las suficientes convicciones democráticas y republicanas, como para cuestionar a Eva Perón.

José Lucas Magioncalda

@magioncalda


  

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