No hay Festa en Moreno: El centro comercial de Trujui abandonado por una obra paralizada por 31 millones de pesos

En Moreno hace tiempo que no hay Festa. Menos en Villa Trujui, uno de los barrios más populosos del municipio que fue testigo de los comienzos de los saqueos de 1989 y 2001. En diciembre del último año del gobierno de Fernando De la Rúa gobernaba el histórico Mariano West. Hoy lo hace Walter Festa, hijo político de La Cámpora que, a través de José Ottavis, experimentó con el joven dirigente para colocarlo al frente de la intendencia y quitársela al peronismo tradicional. Pero nunca pensaron perder la inmensa caja política del gobierno nacional. Festa vivió su reality show amoroso con Romina Uhrig -actual diputada provincial- tras su escandalosa separación con Cintia González, ex presidenta del Consejo Deliberante de Moreno.

El 2018 no fue el mejor año para los vecinos de Moreno. Una escuela voló por los aires por una fuga de gas dejando dos docentes muertos. La inseguridad fue noticia con el desvío de los colectivos en la zona de las Catonas. Las escuelas sin clases y las ollas en los patios provocaron el escándalo con Corina de Bonis y sus “ollas no” que investiga la justicia. En Trujui, un predio tomado, terminó con el macabro asesinato de Sheila Ayala.

Mientras el predio de Villa Trujui era demolido, 50 vecinos se concentraban a pocas cuadras de allí, a metros de “El Cruce” quejándose por el cierre de negocios comerciales producto de la paralización de las obras de repavimentación de las calles principales de ese barrio. “No podemos seguir así” decía uno de los vecinos a Periodismo y Punto. “La mitad de los comercios de la galería cerraron porque hace cuatro meses que se paralizó la obra” explica el comerciante. Según el municipio, las obras no están paradas y, contradiciendo a Luis Miguel, la culpa es de la lluvia. Las grúas no se observan. Tampoco el cartel característico de inicio y finalización de la obra. Nadie sabe quién ganó la obra de infraestructura pero todos señalan a “La Perlita”.

En agosto de este año, Festa anunciaba con bombos y platillos una inversión en el centro comercial de Trujui en $31.410.768,52 a finalizar en diciembre de este año. A 27 días los autos no pueden circular por el centro, la materia fecal de los presos termina en las calles pues una comisaría está sin cloacas y, cuando reciben a los delincuentes, rezan que no se les escapen: el patrullero no puede llegar hasta la puerta de la comisaría. Cuando llueve las calles se convierten en piletones. Los recolectores de basura no visitan la zona hace semanas. La planta depuradora y las obras de saneamiento del arroyo cercano quedaron olvidadas. No hay veredas ni árboles prometidos. Los comerciantes recibieron las nuevas facturas de servicios públicos y municipales con aumentos que rondan el 50%. “Estamos en el horno” aseguran que les dijeron personal del municipio en la última reunión realizada el último día del mes de octubre.

Festa envía comunicados a los medios nacionales que cubren lo que pasa en Trujui explicando que los vecinos están errados. Pero las calles levantadas parecen tierra arrasada como si hubiese caído una bomba. Los comercios están paralizados, producto de la crisis económica general y que los autos no pueden transitar por la zona. Lo único que prolifera es la mugre y los pozos.

Mientras que este cronista realiza un informe para canal 9, programa Todas las Tardes, una música bailantera surge entre las quejas de los vecinos. https://www.youtube.com/watch?v=5SZYgyo8eJY

A dos cuadras de “El cruce”, la gente del intendente festeja la inauguración de un local partidario. No todo es protesta. A veces, alguien tiene Festa.

Por Luis Gasulla

@luisgasulla

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