El día que Cristina le dio lecciones de vida a los familiares de Once e inventó una tragedia personal

“¡Con Cristina no podemos creer lo que dijiste!” ¡Cómo qué cosa! ¡Lo de las carteras importadas! ¿De dónde lo sacaste?” Mariana L

arroque estaba furiosa con Zulma. La recriminación ocurría en los pasillos de Casa Rosada. Zulma era la madre de Carlos Garbuio, uno de las 52 víctimas fatales de la tragedia de Once. El encuentro se daba una semana después del acto organizado por los familiares de las víctimas de Once para recordar el fatídico 22 de febrero del 2012, cuando el tren conducido por Marcos Córdoba chocó contra la estación terminal.

El diálogo entre Zulma Ojeda, una madre que había perdido a su hijo en Once, y la hermana del diputado nacional Andrés Larroque (“Cuervo”) se daba a comienzos del 2013. Por ese entonces, el gobierno nacional se había cansado de tratar de loco y de alcohólico al chofer del tren. El juez Claudio Bonadio había dictado la falta de mérito al empresario Mario Cirigliano y la Cámara Penal lo cuestionaba duramente. Julio De Vido, festejaba.

Mariana Larroque era una de las funcionarias elegidas por Cristina para el “operativo seducción” con los familiares de Once. La madre

 de Carlos cuestionaba el relato oficial en los medios de comunicación y hablaba de las llamativas preocupaciones de la Presidenta en su encuentro en Casa Rosada. “Hablaba de sus carteras”. Zulma había llorado por Ella cuando perdió a Él, Néstor Kirchner, “Me fui sola a saludarla cuando fue el velorio”. Pero ahora los tiempos habían cambiado y Zulma le decía en Telefe que su Presidenta “no sabía lo que es el dolor”. A las 15:15 de esa frase en televisión, el teléfono de Zulma sonó. Era Oscar Parrilli, secretario de Presidencia de la Nación. “La Presidenta necesita verla pero ahora no, la estaré llamando mañana a primera hora”. Zulma no fue sola. La acompañaron sus hijas. Meses atrás, la campaña presidencial del Frente para la Victoria había sido “La Fuerza del amor”.

Durante el encu

entro, Zulma se convirtió en Zulema para Cristina quien hacía chistes sobre carteras importadas con la hermana del Cuervo. La Presidenta defendió la actuación de Juampi. Juampi era Juan Pablo Schiavi, ex secretario de Transporte condenado por la tragedia de Once, seis años después. “Pobrecito, él vio todo el dolor” lo defendió la Presidenta ante las víctimas antes de dar cátedra: “Vos no sabes lo que es el dolor, todavía no sabés lo que es”.

Pero Zulma sí lo sabía. La mañana del 22 de febrero, Carli había saltado los molinetes de la estación del Tren Sarmiento en Ramos Mejía para no perderlo. Su amor por el trabajo lo apuraron a correr ese tren como si fuese el último. “He visto llorar a mi suegra la muerte de un hijo” confesó la Presidenta de todos y todas. “Nunca se lo conté a nadie pero ese hijo de mi suegra, fue a comprar cigarrillos y jamás volvió. Por eso te entiendo. Lo mismo le pasó a la mamá de Néstor”. María Juana Ostoic Dragnic falleció el 31 de julio del 2013. Pero Néstor Kirchner sólo tuvo dos hermanas: María Cristina y Alicia.

El relato no tenía límites.

Por Luis Gasulla

@luisgasulla

Extractos del capítulo “Once y la sabiduría sobre la muerte” del libro “El negocio de la impunidad. La herencia K” editado por Sudamericana año 2014.

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