SE LA PERDIÓ NETFLIX: SE VIENE “EL REHÉN”, LA SERIE SOBRE LA VIDA DEL EX- MINISTRO PRESO JULIO DE VIDO. QUIÉN LA DIRIGE

Si algo le faltaba al kirchnerismo, es empezar a hacer películas para argumentar que sus ex funcionarios son “presos políticos”, con pesados procesamientos, delitos probados y una cantidad record de detenidos. VIDEO.

El “todopoderoso” ex Ministro de Planificación, el jefe máximo (luego de Cristina y Néstor) de la obra pública durante 12 años, está acusado de enriquecimiento ilícito y contratos ferroviarios fraudulentos, con perjuicio millonario al Estado, y de las irregularidades en los manejos de Yacimientos Carboníferos de Río Turbio, entre otras bombas judiciales.

 

El slogan del filme.

 

Su esposa, Alessandra “Lali” Minnicelli, aparece compungida en el trailer de la serie – documental, que consta de 6 episodios y es producida por “Salto de eje producciones”. Es un relato basado en testimonios del entorno del ex-Ministro y en la supuesta persecución judicial por hacer una política “revolucionaria”, como lo afirma el inefable ex Secretario de Comercio Guillermo Moreno, que aparece en el adelanto. Algo curioso: el avance del filme cuenta con testimonios pero ningún “graph” indica quién habla, sólo se puede suponer por lo que dicen. Así aparece la familia de De Vido, entre ellos su hijo, que intenta mostrar el costado humano del super ministro multi procesado.

 

 

“Acostarme y levantarme sin Julio (De Vido) es demoledor”, dice a cámara “Lali”. Un adelanto con escaso rebote en las redes y que se lanzó desde YouTube, por momentos la propuesta parece risueña. Su director, que juega con fuego en esta obra audiovisual, es Claudio Hebert Posse, que tiene antecedentes que lo vinculan al kirchnerismo.

 

Claudio Posse, director de cine que asume el – casi – imposible objetivo de defender a De Vido.

 

Y es que en 2014 proyectó con apoyo del INCAA y diferentes organismos oficiales el filme “No hay trato”, sobre los trabajos de la Fundación “María de los Ángeles Verón”, presidida por Susana Trimarco, que recibió subsidios millonarios por parte del Gobierno K, en algunos casos sin demasiada explicación satisfactoria.

Posse se lanza a una apuesta arriesgada – como mínimo-, con todo el derecho ya que la libertad de expresión así lo ampara, pero genera un material en contra de la corriente de un país que cambió profundamente en relación a su vínculo con la corrupción. Su destino es hablarle a los fanáticos, hablar al mismo núcleo duro K y nadie creerá ni una coma por fuera de él. Es sólo un anticipo de “El Rehén”, la película de De Vido, que ya fracasó antes de nacer.

 

Sebastián Turtora

 

 

 

 

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