Quiénes siguen operando en las financieras de Ernesto Clarens luego del escándalo de los Cuadernos K

El financista de los Kirchner amagó con arrepentirse ante el juez Claudio Bonadío. La semana pasado, el fiscal Carlos Stornelli, pidió su detención, cansado de idas y vueltas del poderoso titular de Invernes. PeriodismoyPunto entrevistó a dos personas que trabajaron para el financista. Nombres, anécdotas y las sociedades anónimas que permitieron girar millones de dólares al exterior durante los últimos 15 años.

Durante los primeros años del kirchnerismo, el grueso de los contratistas de obra pública de nuestro país debía “ponerse al día” con el señor Ernesto Clarens. “Era el recaudador de la cometa de Vialidad” asegura uno de los tres hombres que manejó sus negocios y los de empresarios patagónicos como Lázaro Báez. Desde su pequeña oficina en Maipú y Sarmiento, Clarens llamaba a cada empresario para coordinar los “negocios”.

  • ¿Qué haces vieja? ¿Cuándo me vas a venir a ver? Los empresarios obedecían al llamado del financista que contaba con información de primera mano a través de dos personas que actualmente están procesados por el juez Ercolini en la causa que investiga la asociación ilícita comandada por la ex Presidenta Cristina Kirchner para direccionar el flujo de dinero en la obra pública con el fin de favorecer a Austral Construcciones.

El hombre clave era Sergio Passacantando, ex empleado de Clarens en Invernes  -Inversiones Ernesto y no Néstor como se dijo durante años -. El procesado Passacantando trabajaba en Vialidad Nacional.  En sólo cuatro años, Clarens movió un millón de dólares del Citibank de Nueva York al Pictet Suizo.  También lo hizo a empresas bursátiles en Uruguay vinculadas al escándalo Ciccone como el caso de PT Bex.

 

 

A finales de los ochenta, Clarens tenía más sueños que dinero. Egresado de la facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, sufrió la década menemista y el cimbronazo del Tequila como muchos especuladores financieros. Dos años después, el destino lo iluminó y conoció al gobernador que le cambiaría la vida: Néstor Kirchner. Seis meses esperó en Río Gallegos ser atendido. A través del Banco de Santa Cruz, Clarens modificaría su patrimonio personal. Se vincula con Jorge Brito –Banco Macro- y se instala en el sur a través de cuevas financieras en los contratistas obtenían el efectivo tras depositar los cheques que les daba el Estado provincial. Fue el impulsor de los préstamos con tasas extraordinarias por las que los empleados públicos santacruceños consiguieron dinero líquido rápido y doloroso. La bicicleta financiera era el amor que unía al gobernador con el amante del fútbol, Ernesto Clarens.

 

 

El fútbol los unió a través de Interplayer. La firma manejó el pase de varios futbolistas de renombre como el Roberto Carlos “Pampa” Sosa que pasó de Boca al club de sus amores, Gimnasia Esgrima de La Plata, en el año 2002. No sería el único. Ricardo Matías Verón, Emiliano Rey Fernando Navas pueden hablar del financista en cuestión.

Ceiln SA, Coficrep Cooperativa, Credisol y Credisum son creaciones del financista de los Kirchner.  A través de Credisol cobró miles de pesos mes a mes durante el año 2009. Kirchner manejaba el país desde Puerto Madero. Credisol, como dijimos anteriormente, gestionaba a la Asociación Personal de la Administración Pública Provincial desde el mismo lugar físico. Rudy Ulloa no quiso hablar del tema cuando lo tuvo a Bonadío cara a cara.

Credisol SA creció quedándose con el monopolio de los créditos a estatales. ¿Cómo? La gestión K en Santa Cruz autorizaba el descuento por código a los sueldos de los empleados asegurándose cobrar todos los meses millones de pesos. El modelo quiso ser replicado a nivel nacional y, por esa razón, un cuevero del microcentro porteño, tras la muerte de Kirchner, me confesó: “Nunca fuimos tan felices, Néstor fue el mejor que tuvimos”. El usurero ideal.

Credisol también gerenciaba la cooperativa Cruz de Sur, que hacía lo mismo pero con el personal patagónico de las Fuerzas Armadas. Ese año, era tal el caudal del dinero que ingresaba a las oficinas ubicadas en la calle Zapiola y Fagnano, que remodelaron una oficina y la convirtieron en una inmensa bóveda.

 

 

Lo increíble es que, más allá de investigaciones judiciales y cuadernos, hoy sigue funcionando como si nada hubiese pasado. Sin Clarens –el hombre que oficiaba de enlace entre los contratistas, los bancos y las casas de cambio- se mantiene en su cargo el gerente Patricio Kennedy como su coequiper, Julián Pérez. ¿Hace cuánto que no hablan con Carlos Di Gianni, el presidente de la Casa de Cambio Thaler”? Antonio Ramfos y Clara Esther Lamberti conocen la historia. El contador de la financiera antes mencionada era César Andrés, el mismo de Austral Construcciones. Manejaban cheques de Invernes. Los firmaba Marcelo Orlando, el “Smithers” de Kennedy. En cada distrito tenían un nexo: en Buenos Aires era el inteligente Ramfos mientras que en San Juan operaba Gabriel Corraro.

“Los bolsos son para la gilada, la plata con mayúscula llegaba en los camiones de caudales” explica la fuente que conoce como nadie los negocios de Clarens.

“Si Clarens habla se cae el sistema capitalista en la Argentina” concluye mientras recuerda con nostalgia aquellos tiempos en que creían que manejarían el país y gran parte de América Latina para siempre.  “Si habla, medio país termina en cana”. ¿Exagera?.

 

Por Luis Gasulla

@luisgasulla

 

2 thoughts on “Quiénes siguen operando en las financieras de Ernesto Clarens luego del escándalo de los Cuadernos K

  1. Te felicito Luis, ahora, como puede ser que el periodismo sepa todas esas cosas y millones más y los jueces sigan mirando para otro lado y nadie vaya preso de verdad?
    Un abrazo

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