Lázaro Báez robó una ambulancia oficial en una ruta abandonada ¿trasladó dinero?

El empresario K Lázaro Báez, dueño de la obra pública santacruceña, dejó a un pueblo sin ambulancia, la tuvo 9 meses en un obrador de rutas que jamás termino. “En Los Antiguos, sino tenés en qué salir, te morís acá”, comienza diciendo a este portal un vecino de esta ciudad de Santa Cruz. Dimensiona la gravedad de que el pueblo no contara por nueve meses con la única ambulancia que no se rompía y llegaba a recorrer a diario los 260 kilómetros que los separan del Hospital de Las Heras. La corrupción mata, oímos decir cuando se habla de una tragedia como la de Once, en este caso la corrupción, desampara, desprotege, denigra a las personas de un pueblo de la Patagonia, cuya única salida para una atención de complejidad medica es este transporte.

En el año 2007, la empresa Austral Construcciones, ganó la licitación para enripiado, asfaltado y reconstrucción de casi todas las rutas provinciales y nacionales que atraviesan Santa Cruz. Construcción, que por cierto, se hizo eterna. Por el tramo de empalme de la ruta provincial 43 con la ruta 39, hacia el paraje Bajo Caracoles, recibió algo más de dos millones de pesos, la obra se inauguro pero jamás fue terminada. El pliego de adjudicación dice textualmente “Enripiado Ruta Nº 39 Tramo: empalme Ruta 43 – Bajo Caracoles – 184 kms – Lic 06/07 – Empresa Austral Construcciones – Inicio: Abril/07 – Monto de la Obra: $ 223.276.678,50″. Para la citada obra, Austral Construcciones necesitaba cumplir con el pliego y la exigencia de UOCRA, tener una ambulancia en el obrador. Dicha lugar era común a varios tramos adjudicados, ya que se encuentra en una zona donde convergen diferentes rutas provinciales y la nacional 40, según se puede ver en el mapa.

“¿Cuántas ambulancias se hubieran podido comprar con el dinero de una ruta que no hizo Lázaro, ese mismo dinero, que vemos contar obscenamente a su hijo en cámara?”

La localidad de Los Antiguos, ubicada casi en el límite con Chile, a 900 km de Rio Gallegos, sintió de lleno el desembarco de la empresa de Lázaro Báez, algunos lugareños fueron empleados y muchos chilenos residentes allí, y porque les quitaron la tranquilidad de poder ser atendidos ante una emergencia médica. Este pueblo de 4 mil habitantes, tiene un solo hospital, sin ninguna complejidad, para el año 2010-2011, todos los casos eran derivados a la localidad de Las Heras, a 260 kilómetros de distancia. Su director, el Doctor Aldo Lentini, recibió pagos en concepto de alquiler por una chacra que la usó Báez (como obrador) y le “prestó“ a él la única ambulancia del hospital para que cumpla con el pliego.

Juan Domingo Maldonado vive en la zona y fue testigo y protagonista de esta historia. Lentini como director del hospital, hizo desaparecer el vehículo médico sin que los lugareños supieran que había pasado. Cuando Maldonado la descubrió en el obrador de Lázaro, comenzó una lucha, publicando notas locales y haciendo denuncias para que el pueblo la recupere. “Después de su vinculo con Báez, Lentini se volvió más poderoso, y paso a tener un poder adquisitivo que antes no tenía”, puntualizó Maldonado. No puede precisar cuánto cobró por el alquiler de la chacra, pero si comprende que en el acuerdo estaba incluido el transporte médico del pueblo, un bien del Estado, administrado como propio por la empresa constructora, y lo que es peor, por el director del hospital. Consultados los vecinos por ese período, cuentan cómo se realizaban los traslados al hospital de Las Heras, a 260 kilómetros. A María le tocó dar a luz a su bebé, tuvo que recorrer esa distancia en su auto, con el obstetra, porque en Los Antiguos no había. Nos cuenta: “el médico nos acompañaba a parir y muchas veces se tenía que volver al pueblo a dedo, porque lo esperaban otras pacientes”. El hospital de Los Antiguos no tiene terapia neonatal, ni quirófano, ni anestesista, ni respiradores para recién nacidos. La ambulancia es un elemento de vital importancia a la hora de salvar vidas. Se trata de un vehículo Ford, que si bien no era último modelo, era el único con el que contaba el pueblo. Cuándo los vecinos se enteraron que el vehículo sanitario estaba en el obrador de Báez, comenzaron las quejas, las publicaciones locales y hasta una pequeña marcha para que la devuelva.

Fueron nueve meses de búsqueda, una lugareña intentó radicar una denuncia en el juzgado de Instrucción de las Heras, a cargo aún hoy del Juez Eduardo Quelin, que no tomó nunca las denuncias por la desaparición del vehículo. Consultadas fuentes judiciales de la provincia, refieren a este Juez como a un pistolero K, “literalmente guarda un arma en su escritorio, maltrata a sus empleados, tiene denuncias presentadas por el sindicato, pero nada lo amilana”. Como en el juego de la corrupción todo es un circulo, Quelin fue denunciado en Los Antiguos por la adjudicación de tierras por un pago de 8,45 el metro cuadrado, hecho tan escandaloso que no pudo sostenerse y fue des – adjudicado.

Juan Maldonado descubrió la ambulancia y nos cuenta: “Fue prestada por Lentini a Báez para que cumpla con el pliego, no contaron que se llevaría la ambulancia con destino desconocido haciéndola aparecer nueve (9) meses después a bordo de un camión Ford Cargo Blanco, chofer Señor Arce de la empresa AUSTRAL CONSTRUCCIONES. La presión mediática local, las denuncias de particulares a través de las radios, lograron que volviera.” Maldonado acompañó el regreso del vehículo a Los Antiguos, rescatado, tirado por un tractor y siendo fotografiado en cada tramo del trayecto para que no dudaran de donde venia. Nunca se dio una explicación de lo sucedido, Aldo Lentini dejó de ser director del Hospital, pero hoy ocupa un cargo en reconocimientos médicos de la provincia. Quelin sigue siendo juez. Desde hace un año y medio, los traslados sanitarios se hacen ahora a la localidad de Perito Moreno, a 60 kilómetros de Los Antiguos. Por este caso hay un expediente judicial contra Aldo Lentini, iniciado por Maldonado, que en un juzgado de Santa Cruz, duerme el sueño de los justos, por ahora.

El empalme de la ruta 43 nunca fue terminado y la construcción abandonada. Hasta hace poco se veía a algunos trabajadores queriendo cobrar, hoy ya no van ni ellos. A menudo se publican números y precios de la obra pública sobrevaluada en todos sus aspectos, conocemos con precisión montos de licitaciones, sabemos que las obras no se hicieron. Vimos gente contando billetes, aprendimos que son las capsulas termo selladas, pero nunca dimensionamos dónde le pega a la gente común la corrupción.

En este sitio pegó y muy fuerte, pero la gente está perdiendo el miedo y habla y a la vista de lo que saben hoy, se preguntan “¿cuántas ambulancias se hubieran podido comprar con el dinero de una ruta que no hizo Lázaro, ese mismo dinero, que vemos contar obscenamente a su hijo en cámara?”.

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