Abal Medina acudió a Echegaray para que la AFIP ayude a la empresa de su tío

Todo comenzó el 5 de diciembre del 2012. Ese día El Piguel S.A., presidido por el tío Mario Abal Medina, agrandó su capital social. El 21 de mayo del 2015, Juan Manuel Abal Medina, en aquel momento jefe de gabinete de la Nación, le escribió un correo al “querido Ricardo”. Se trataba del mismísimo titular de la AFIP, el hoy imputado jefe de los auditores de la Nación, Ricardo Echegaray.

En su solicitud, Abal Medina le habló a Echegaray de las necesidades de su tío Mario. Explícitamente le pidió que le diera una “mano”. El delito sería el de “tráfico de influencias” además de mal funcionamiento como funcionario público. Echegaray recibió la información correspondiente sobre la empresa del tío del jefe de gabinete. ¿Diría que no?

No era minúscula la facturación de “El Piguel S.A.”. Según la declaración jurada presentada en la AFIP -vaya a saber si antes o después de “la mano” de Echegaray- la firma presidida por el Tío Mario tenía un saldo a favor de $1.136.889,01. En febrero del 2015 había un pedido de devolución por 800 mil pesos.

La pelea con la AFIP del tío Mario era porque le reclamaban unas obligaciones tributarias que ascendían a $261.809,17 tal como comprobó PeriodismoYPunto.

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